Justa, Luciana y Lucia Quispe, todas de ellas pastoras trashumantes de la etnia colla, fueron encontradas sin vida el 3 de diciembre de 1974. Su misteriosa muerte cuestiona a la intervención de los militares en la zona y por otro lado, el suicidio colectivo provocado por un ritual.

Teresa Melipal Santiago de Chile
Jueves 12 de septiembre de 2019
El 3 de diciembre de 1974, en la precordillera de la región de Atacama, en el sector de la Tola, al interior de Copiapó fueron encontrados los cuerpos de tres hermanas pertenecientes a la etnia colla.
A cuatro mil metros sobre el nivel del mar lo cuerpos de las hermanas Justa (50), Luciana (43) y Lucia (39) Quispe Cardozo estaban colgados por el cuello y sostenidos por una roca del sector "La Tola". Las hermanas eran pastoras trashumantes de la etnia colla y fueron encontradas sin vida colgadas junto a sus dos perros y 25 carneros degollados el 3 de diciembre de 1974. Su muerte a la fecha ha sido un misterio, pues sus ropas y sus pocas pertenencias, lucían ordenadas, pulcras, como si fueran a iniciar un viaje.
Las hermanas Quispe se dedicaban al pastoreo y crianza de cabras, producían quesos y vendían la leche o de vez en cuando carneaban algún cabrito. Pasaban semanas sin ver a nadie y algunos cercanos las catalogaban como "mujeres libres e independientes". 45 años han pasado y la causa de la muerte de las hermanas aún sigue siendo un misterio.
Dictadura militar
Muchos son los testigos que relatan que a un par de días antes de que aparecieran muertas un helicóptero del Ejército estuvo ahí. Algunos, sospechan que los militares las mataron por haber ayudado a militantes de izquierda a traspasar la frontera. Mientras que otros plantean que la muerte de las hermanas fue planificada producto de un ritual andino.
Paulino Bordones, manifestó en el texto de Mario López Moya : “Yo conversé con un caballero que traficaba por aquí en un camión de la Esso que trabajaba para la mina Marte y un día yo me embarqué aquí y él me conversó: “¿Las niñas Quispe que mataron para la cordillera venían por aquí?, me preguntó. Si le contesté…, (me dijo) yo sé que las mataron, porque un hermano mío las mató, uno que era milico y que andaba con un Teniente registrando la cordillera, y las mataron porque las niñas estas daban facilidad a los comunistas para que se arrancaran para la Argentina, por eso las mataron”…
Y continúa su relato Paulino: “Me dijo que tenían animales cargados porque una de ellas estaba en punto de irse para donde estaban los papás de ellas (…) Las mismas niñas le conversaron antes que habían llegado 2 hombres jóvenes y altos que andaban de civil, que estuvieron conversando con ellas y que andaban buscando gente que se arrancaba. Ese hombre que me contó que su hermano había sido el que las mató, me dijo que lo había hecho lastimosamente pero ‘órdenes son órdenes’, así como ha muerto mucha gente”, recordó el campesino.
Memoria colectiva
Documentales como el de Octavio Meneses, obras de teatro como “Las brutas” de Juan Radrigán; y “Las extintas” de Andrés Cárdenas y la Compañía de Papel; y por último “Las niñas Quispe” de Sebastián Sepúlveda, han capsulado esta historia en la memoria colectiva, adornando el testimonio de los habitantes del lugar con leyendas, hitos, creencias y la memoria histórica de quienes vivenciaron la dictadura militar.