El 11 de enero de 2011 Roy Rivera Hernández, estudiante de la Universidad Autónoma de Nuevo León fue secuestrado en su domicilio por policías y desde entonces se encuentra desaparecido.
Viernes 11 de enero de 2019
Cuando despareció, Roy Rivera tenía 18 años de edad y estudiaba Lenguas Extranjeras en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Autónoma de Nuevo León.
Fue en la madrugada del 11 de enero de hace 8 años cuando un comando armado descendió de un camión frente al domicilio de Roy, su hermano Ricardo y su madre Leticia Hernández.
Un caso ejemplar de desaparición forzada
Más de una decena de hombres armados, según relata Leticia irrumpieron en el domicilio y registraron la casa entera. Llevaban uniformes de la Policía de Escobedo (Municipio de Nuevo León). Sometieron a los jóvenes y a su madre, comenzaron a golpear a Ricardo mientras preguntaban por el mayor. Para que dejaran de golpear a su hermano, Roy respondió “Yo soy el mayor”. Cuando los hombres se fueron, se llevaron con ellos a Roy. Desde entonces Leticia Hernández comenzó la búsqueda de su hijo y se convirtió en una de las fundadoras de Fuerzas Unidas por Nuestros Desaparecidos en Nuevo León (FUNDENL) para luchar contra la desaparición forzada.
Poco después del secuestro de Roy, refugiados en casa de un vecino, Leticia y Ricardo observaron la llegada de dos patrullas del municipio de San Nicolás, de las que descendieron un par de policías que recorrieron el frente de la casa, se asomaron a la misma y se fueron. “Los andan cuidando a ellos”, les dijo el vecino. Al día siguiente recibió una llamada pidiendo $100 mil pesos por la vida de su hijo, la comunicación duró varios días más. A pesar de que Leticia dice haber entregado el dinero su hijo no apareció.
Un años después varios policías de San Nicolás detenidos fueron acusados de entregar jóvenes secuestrados al cártel de los Zetas, como informaron medios de comunicación.
El caso de Roy se ha convertido en un caso ejemplar de desaparición forzada, evidencia la responsabilidad de los cuerpos represivos del Estado en la desaparición de miles de personas. Y evidencia la complicidad, la asociación entre los policías y los cárteles del narcotráfico.
¿Dónde está Roy? ¿Dónde están las más de 37,000 Personas Desaparecidas en México?
Con esta pregunta lanza la FUNDENL en redes sociales la conmemoración del 8º aniversario de la desaparición forzada de Roy Rivera.
Como parte de la misma se comparten hoy en redes sociales muchas fotografías con carteles y mensajes en los que se denuncia la desaparición de Roy y de miles más al mismo tiempo que se exige su aparición.
¿Dónde está Roy? ¿Dónde están las más de 37,000 Personas Desaparecidas en México?. Mañana 11 de enero se cumplen 8 años de la #DesapariciónForzada de Roy Rivera Hidalgo y puedes solidarizarte a través de tu foto de... https://t.co/a9MfotGRVh
— FUNDENL (@FUNDENL) 11 de enero de 2019
Es que en México a partir del inicio de la llamada “guerra contra el narcotráfico” y la militarización del país en 2006 la catástrofe no ha cesado. Suman ya más de 35 mil desapariciones y más de 200 mil muertes a causa de la misma.
Tamaulipas, es el estado con mayor número de desaparecidos, unos 6 mil 131, le siguen Estado de México con 3 mil 918 casos; Jalisco con 3 mil 388; Sinaloa con 3 mil 42 casos; Nuevo León con 2 mil 919; Chihuahua con 2 mil 211; Sonora con 2 mil 169; Puebla con 2 mil 73 y Guerrero con 1 mil 807.
3 Años después vendría la desaparición forzada de los 43 estudiantes de la normal Raúl Isidro Burgos de Ayotzinapa que también desnudó la participación de los cuerpos represivos en estos crímenes.
Leticia Hernández reflexiona así sobre la tragedia de las desapariciones: “Ésta es una lucha muy desigual, pienso que pueden pasar 30 años y seguiremos aquí, hablando de los responsables. Va a ser la única manera que tendremos cierta justicia… ¿justicia? No creo. Ni siquiera es venganza, es simplemente poder hacer algo… Me veo viejita buscando a Roy”
Hay que convertir esa tristeza en rabia, en organización, siguiendo el ejemplo de Leticia y los familiares de los desaparecidos. No podemos permitir que esta tragedia continúe, es inaceptable que el nuevo gobierno continúe con la estrategia de militarización del país mediante la Guardia Nacional. Conformada por militares, marinos y policías federales, misma que operará bajo mando militar.