A 4 meses de iniciada la rebelión, nada volverá a ser como antes. Chile despertó contra el neoliberalismo y contra la herencia de la dictadura. Hoy, en medio de falsas promesas y un proceso constituyente tramposo, la represión se mantiene. ¿Qué opina la juventud sobre lo que tenemos que hacer?
Martes 18 de febrero de 2020
Las enormes movilizaciones dejaron en claro, y plebiscitaron en las calles la necesidad de una nueva constitución y la necesidad de una ASAMBLEA CONSTITUYENTE. El Paro General del 12 de noviembre, el más grande desde fines de la dictadura, obligó al gobierno a ceder en este aspecto y a buscar un pacto con la “oposición” (la ex Nueva Mayoría y el Frente Amplio). Nació el Pacto por la Paz y la Nueva Constitución. Una trampa al 100%, ya que aunque podremos dejar en claro con el plebiscito y el “apruebo” que exigimos una nueva constitución no tendremos la Asamblea Constituyente, sino una convención, y nos hacen escoger entre una completamente electa y otra con diputados.
Nosotres desde Vencer, la juventud que se organiza junto a trabajadoras y trabajadores en el PTR, compartimos las ganas de millones que no queremos más la constitución de Pinochet, pero vemos lo tramposo del proceso. Compartimos el odio a la herencia de la dictadura, que nos mantiene como estamos y entendemos que millones vean en el Aprueba una forma de cambiar la constitución. Pero éste régimen no se cambiará con sus propias herramientas, es por eso que desde esta trinchera peleamos por una Huelga General para imponer la Asamblea Constituyente Libre y Soberana.
Una ACLS que esté por sobre todas las instituciones podridas que tiene el régimen chileno heredado de la dictadura, que pueda decidir sobre todo: NO + AFP, Salud y Educación GRATIS financiada por el Estado, Nacionalización de los recursos naturales (cobre, litio y agua por ejemplo), Aborto Legal, libre, seguro y gratuito; solo por nombrar algunas urgencias. Donde discutamos la disolución de carabineros y sus fuerzas especiales, que no hacen nada más que reprimir y matar.
Peleamos por una Asamblea Constituyente libre y soberana para terminar con el régimen heredado de la dictadura, pero sabemos que para que esto ocurra no basta con exigirla, es necesaria la movilización de la clase trabajadora, impulsar una huelga general y sacar a Piñera. Esto solo podremos lograrlo si se sigue fortaleciendo la organización y coordinación de los trabajadores en articulación con jóvenes, mujeres y el pueblo.
El Hospital Barros Luco y el Comité de Emergencia y Resguardo en Antofagasta son ejemplo de esto. La autoorganización de la clase trabajadora y los sectores estratégicos de la economía (mineras, forestales, puertos y transportes) en alianza con los demás sectores es la única forma de poder avanzar en esta perspectiva.
Hace cuatro meses inició la rebelión popular en Chile, y nada podrá volver atrás. Lo que queremos transformar el conjunto de esta sociedad capitalista y patriarcal, echar abajo el régimen heredado de la dictadura. Si desarrollamos esta lucha y organización, podremos avanzar en la pelea por un gobierno de las y los trabajadores, que rompa con el capitalismo y los privilegios de los empresarios.
Pero si el pasado 12 de noviembre, Piñera no cayó, fue porque faltó la fuerza del conjunto de la clase trabajadora, con los sectores estratégicos como la minería, portuarios y el transporte. Si este camino no se desarrolló, fue porque quienes dirigen los sindicatos y organismos sindicales, como la CUT, el Colegio de Profesores, que son principalmente del Partido Comunista, Frente Amplio u organizaciones que quebraron con este, no apostaron porque eso pasara. Al contrario, se hicieron parte de la cocina parlamentaria y hoy llaman a aprobar una convención constituyente tramposa donde la derecha tiene poder de veto, no está garantizado que haya representantes populares, y los menores de 14 años, quienes encendieron la chispa, no pueden votar.
Para poder conquistar la Asamblea Constituyente Libre y Soberana tenemos que organizar la Huelga General. La CUT, la Mesa de Unidad Social deben organizar este plan de lucha, convocando y preparando un gran paro nacional para este 9 de marzo, donde nuevamente hagamos temblar la tierra.
¿Qué hacer ante el plebiscito?
Algunes dirán que no hay que ir a votar, que hay que mantener la lucha en las calles. Otres que hay que votar apruebo y convención constitucional. La derecha dice rechazo. Desde Vencer, la juventud que se organiza junto a trabajadoras y trabajadores en el PTR, creemos que votar en el plebiscito es una forma de dejar en claro que queremos una nueva constitución, pero sin olvidar que ambas convenciones son una trampa. Queremos y seguiremos peleando por una Asamblea Constituyente Libre y Soberana, sin dejar la lucha en las calles, en los liceos, universidades, asambleas territoriales, y en los lugares de trabajo.
Queremos que ante el plebiscito se escuche un camino distinto, desde los sectores de izquierda que peleamos por una Asamblea Constituyente Libre y Soberana. Por eso desde la Izquierda Diario, abrimos un debate amplio y fraterno con todes quienes quieren denunciar la cocina constituyente y pelean por este derecho, para que las distintas voces de jóvenes luchadores, de quienes nos abrieron el camino saltando los torniquetes, de quienes han enfrentado día la represión, de quienes no quieren volver atrás ni bajar los brazos, se escuche. La juventud tenemos mucho que decir, y mucho por qué pelear, por eso, les proponemos proponemos impulsar un tercer comando que se organice en cada lugar de estudio, trabajo y barrio, por dar esta pelea.

Yuri Peña
Licenciado en Historia. Estudiante de pedagogía en la U de Chile. Militante de VENCER y del Partido de Trabajadores Revolucionarios