[Especial] Vaca Muerta no remonta: las empresas quieren ganar más, pero la nueva ley para el sector espera la negociación de la deuda. Historia de un saqueo sin grieta y con futuro incierto.
Jueves 20 de febrero de 2020 22:44
Cientos de despidos en suspenso. Retiros “voluntarios”. Caída en las etapas de fractura. Baja de equipos de perforación. Una crisis “pegada con cinta”, como sostuvo Guillermo Pereyra. El gobierno de Neuquén anunciando ajustes a jubilaciones y salarios, e incertidumbre por lo que vendrá. Son algunas de las cartas que se exhiben en esa mesa en la que comen pocos llamada Vaca Muerta.
Las empresas lloran la crisis y hacen terrorismo planteando que en Vaca Muerta hay un “excedente” de 3.000 petroleros. Mientras, Neuquén bate récords en producción de gas y petróleo, por la inercia del festival de subsidios y tarifas dolarizadas.
El futuro del megaproyecto Vaca Muerta vuelve a estar sujeto a la generosidad del Estado. Acostumbradas a conseguir lo que se proponen, las empresas quieren más. Para salir de la parálisis, la receta es parecida a la que aplicaron en la crisis de 2015-2016: se sale ganando, y que sea el pueblo trabajador el que cargue los costos de su rentabilidad.
Hacemos un breve repaso por la historia de saqueo, contaminación y flexibilización laboral en Vaca Muerta, desde el acuerdo con Chevron en 2013 a la actualidad. Un saqueo en el que no hubo grieta, y las empresas no dejaron de acumular conquistas en forma de leyes, decretos y convenios.
Imágenes: Martín Álvarez Mullally. OPSUR