El Gobierno anunció un principio de acuerdo con el FMI que nació cuestionado y ya generó una crisis política. Es hora de salir a las calles: podemos derrotar sus nuevos planes de ajuste que buscan legitimar la estafa de Macri. Habrá movilización a Plaza de Mayo a las 18 hs y también en otros puntos del país, convocada por más de 100 organizaciones que se reunieron este lunes.
Miércoles 2 de febrero de 2022
1- El FMI viene con más ajuste
Cuando los salarios ni siquiera recuperaron lo perdido con el gobierno de Macri y millones incluso siguieron perdiendo, el acuerdo con el FMI que anunció el gobierno de Alberto Fernández busca empeorar la realidad para las mayorías trabajadoras. Prioriza pagar al FMI la estafa que dejó Macri, una deuda ilegal e ilegítima que usaron, por ejemplo, para financiar la fuga de capitales e intentar la reelección de Macri.
El propio anuncio oficial reconfirmó que lo que viene va a ser ajuste. Por dos años y medio quieren reducir el déficit fiscal: por la vía de recortar jubilaciones y salarios de trabajadores y trabajadoras estatales, presupuesto de salud, educación, o con reducción de gasto social. Otra de las formas será reduciendo los subsidios a las tarifas de luz, que se buscará trasladar a los usuarios con aumento de tarifas, y va a impactar en la inflación. También anunciaron que habrá más devaluación del peso, y seguirá golpeando los bolsillos populares. Si ya hay más del 40 % de la población en la pobreza, aumento del empleo precario e informal, pérdida de salarios con la inflación y más desigualdad, buscarán profundizar este cuadro social y descargarlo sobre el pueblo trabajador. Es urgente la movilización en las calles para decirle NO al ajuste que viene con el FMI.
🔴¡Mañana, martes 8/02 a las 18 horas le decimos NO AL FMI! ¡Sumate!🔴 pic.twitter.com/49vY366dXm
— La Izquierda Diario (@izquierdadiario) February 7, 2022
2- Un espiral de deuda que hipoteca el futuro
El anuncio del gobierno fue claro: acordaron tomar una nueva deuda con el FMI para pagar la deuda de Macri que es una estafa y se fue a la fuga. Implica atar los destinos del país a las decisiones del FMI, cuyo socio mayoritario es Estados Unidos, por al menos 12 años. Este acuerdo viene con revisiones trimestrales del FMI, dándole poder de veto sobre el rumbo del país.
La intromisión y el ajuste del Fondo, si se legitima esta deuda, promete extenderse por más años con posibilidad de nuevas renegociaciones, más imposiciones o nuevas deudas si otra vez se hacen impagables. Necesitamos enfrentar desde ahora el sometimiento que busca el FMI, y es en las calles porque nada bueno puede venir de las negociaciones y la “diplomacia” que se hace a espaldas del pueblo trabajador.
3-Un acuerdo que nació debilitado: podemos derrotarlo
La crisis del gobierno desatada tras la renuncia de Máximo Kirchner como jefe de bloque en diputados, muestra que este acuerdo ya nació debilitado y cuestionado por distintos sectores. El kirchnerismo sabe que se vienen duros ajustes y busca separarse para no pagar los costos políticos. Pero seguirán siendo parte del Gobierno y no proponen romper con el FMI ni se hacen cargo del ajuste que aplicaron ellos mismos hasta ahora.
En cambio, los nuevos planes de ajuste podemos derrotarlos si fortalecemos la movilización y organización desde abajo, dando pelea por otro rumbo.
Los anuncios que hizo el gobierno además son solo el comienzo y todavía falta conocer la “letra chica” del acuerdo que están preparando. En esos detalles pueden venir más condicionamientos del FMI. Antes de marzo el gobierno buscará que el acuerdo se vote en el Congreso, y así terminar de legitimar una estafa con el apoyo de Juntos por el Cambio que son los responsables de esta deuda ilegítima. No hay tiempo que perder: desde ahora necesitamos mostrar en las calles y con fuerza quienes rechazamos este pacto de ajuste con el FMI.
4- Seguir el camino de lucha de Chubut y Mendoza contra el saqueo de nuestros recursos
La hipoteca de la deuda implica orientar la economía a conseguir los dólares para pagar al FMI. Eso explica los intentos del Frente de Todos de avanzar en Chubut con la zonificación minera, en Mar del Plata con plataformas de petróleo offshore en el mar, o en Mendoza buscando entregar el agua en un guiño a las mineras. También los beneficios impositivos al agropower, que contaminan pueblos enteros con el uso de agrotóxicos.
Pero el pueblo trabajador y las comunidades originarias se plantaron en Chubut y Mendoza y con la movilización y el paro desplegaron una gran fuerza que obligó a retroceder al gobierno. En unidad, organizados desde abajo, llenaron las calles y enfrentaron la represión de los gobiernos provinciales y nacional.
La movilización del próximo 8 de febrero es convocada por más de 100 organizaciones políticas, sociales, estudiantiles, de trabajadores, de derechos humanos, socioambientales. Es necesario construir la más amplia unidad para iniciar un camino de lucha que dé pelea contra esta estafa: con asambleas en los lugares de trabajo, estudio, en los barrios, con todos aquellos y aquellas que rechacen este acuerdo de ajuste y expresarlo con fuerza en las calles.
5- Dime quién festeja y te diré quién lo paga
Los primeros que salieron a aplaudir este acuerdo con el FMI y el ajuste fueron los grandes empresarios: desde la UIA, grandes bancos, la Sociedad Rural, hasta las cámaras empresarias que nuclean a Techint y el Grupo Clarín. Juntos por el Cambio, responsable de tomar la deuda con el FMI en su gobierno, se apuró a saludar el acuerdo como “positivo”. La conducción de la CGT no se quedó atrás: respaldan el acuerdo y al gobierno, dando la espalda a las y los trabajadores.
El Frente de Todos atraviesa una crisis entre quienes critican el acuerdo y quienes quieren avanzar en el pacto con el FMI. Aquellos que desde el oficialismo lo cuestionan, demuestran que lo que viene es ajuste para el pueblo trabajador, pero no presentan ninguna alternativa.
Aquellos sindicatos y organizaciones sociales o políticas que se oponen al acuerdo deberían poner toda la fuerza para movilizarse en las calles y derrotarlo. Se trata de dar pasos en el camino de conquistar un verdadero plan de lucha nacional, que imponga una salida obrera y popular a la crisis en curso, que la paguen los verdaderos responsables, los grandes empresarios y no el conjunto del pueblo trabajador. El martes 8 de febrero tenemos que estar: NO al acuerdo y el ajuste con el FMI. Por una salida que parta de un desconocimiento soberano de la deuda y medidas de emergencia como la nacionalización de la banca, el monopolio del comercio exterior y la estatización bajo control obrero de las empresas de servicios públicos y los recursos estratégicos del país. Por un gobierno de los trabajadores.
Te puede interesar: Martes 8 de febrero, seamos una multitud en Plaza de Mayo: ¡No al pacto del gobierno con el FMI!
Te puede interesar: Martes 8 de febrero, seamos una multitud en Plaza de Mayo: ¡No al pacto del gobierno con el FMI!