Reproducimos el comunicado de la agrupación Salud desde las Bases dado el contexto sanitario actual en la provincia.
Miércoles 29 de julio de 2020 21:37
El aumento de contagios por COVID-19 en Tucumán despertó una gran preocupación en las y los trabajadores de la salud. El foco de contagio está localizado en Lastenia, departamento Cruz Alta, donde residen en su mayoría familias trabajadoras. En varios medios de comunicación plantean que el brote está ligado a un trabajador que estuvo en contacto con un camionero que había dado positivo. A partir de esto, los medios de comunicación van construyendo un relato que responsabiliza a la población de los contagios. Lo mismo hizo el ministro de Salud Gines Gonzales García, mientras crecía el número de casos en el personal de la salud, responsabilizó a los trabajadores por no respetar los protocolos. Actualmente que aumentaron los contagios a nivel general, le adjudica culpa a la población por no cumplir las medidas de distanciamiento. Pero sabemos que la verdadera causa de todo esto es la desidia de los empresarios que no llevan a cabo los protocolos necesarios para prevenir el contagio entre los trabajadores, la precarización laboral que no permite que miles puedan cumplir la cuarentena por trabajar para el día a día y la improvisación contínua del gobierno como respuesta a la pandemia.
Es que ya pasaron más de 120 días desde que inició la cuarentena y en lugar de brindar testeos masivos, reorganizar el sistema sanitario e impulsar políticas de Atención Primaria de Salud, el gobierno en cambio solo construyó hospitales de campaña, albergues, "consultorios de febriles", aumentó el control policial y la exigencia a los trabajadores de la salud.
Los hospitales de campaña no están en condiciones de atender pacientes, ya que cuentan con escaso personal y carecen de elementos básicos como la calefacción. Los albergues resultaron ser peligrosos por mezclar casos positivos con negativos, aumentado los contagios. Los consultorios de febriles son una forma pasiva de saturar los hospitales y los centros de atención de segundo nivel. Los sanatorios y clínicas privadas están derivando a los pacientes COVID-19 positivos a internarse en los hospitales públicos. La policía en los barrios desplegó la represión como medida sanitaria. A los trabajadores de la salud nos niegan las licencias sanitarias, nos precarizan, nos dan EPP de baja calidad y a muchos no nos pagaron el bono. Además nos llaman “esenciales”, pero a quienes estamos en la primera línea de atención nos ejercen un control todo el tiempo, para corroborar si estamos o no trabajando, y nos amenazan con represalias si denunciamos lo que está pasando en nuestros lugares de trabajo.
Ante está situación, desde la agrupación Salud desde las Bases proponemos que las medidas para enfrentar la pandemia deben estar basadas en reorganizar los recursos de la salud unificando el sistema público con el privado, porque los sanatorios y clínicas privadas están derivando a los hospitales públicos a las personas que arrojan resultado positivo de coronavirus, mientras ellos amasan fortunas con la precarización laboral. Proponemos la organización de lxs trabajadores de la salud en comités de Higiene y Seguridad en todos los lugares de trabajo para debatir de forma democrática la salida a los problemas y la elaboración de protocolos en cada lugar de trabajo.
Desde el inicio de la cuarentena sostenemos el testeo masivo para conocer el panorama real de la cantidad de infectados con el propósito de mejorar el aislamiento. Somos conscientes que es necesario el desarrollo de políticas de atención primaria de la salud (APS) a partir de la estratificacion de riesgo en la población, coordinando con comités de emergencia en los barrios. Llamamos a los sindicatos a impulsar estás medidas y a discutir en asambleas un plan de lucha concreto.
La dirección de ATSA ha mostrado que le importa más ser parte del gobierno que velar por los intereses de los trabajadores de la salud de Tucumán. SUMAR desde que se adhirió al descontento generalizado que se expresò en la primera caravana automovilística de trabajadores, ha regresado al adormecimiento silencioso de sus oficinas. ATE salud está borrado por completo.
El SiTAS es hasta ahora el más activo; desde hace semanas está llamando a paros "con concurrencia" con distintos niveles de acatamiento y movilizaciones de los delegados. Pero es insuficiente sin un plan de lucha votado en asambleas de afiliados y no afiliados, sin distinción de gremios y convocando al resto de los gremios a para discutir medidas comunes. Es de esta manera como se fortalece nuestra lucha.
Sumate a la Asamblea Nacional de Salud
Lo que sucede en Tucumán es similar a la situación que están atravesando otras provincias y con roles en la misma sintonía de los sindicatos. En este sentido, a nivel Nacional, desde el Movimiento de Agrupaciones Clasistas (MAC), corriente nacional a la que pertenecemos, estamos convocando a una gran Asamblea Nacional de trabajadores de la salud para el 8 de Agosto, con la intención de pelear por en un plan de lucha nacional por nuestros reclamos y para defender la salud de la población.
Queda en evidencia que el personal de la salud y la población están en riesgo, luchemos por una salida de los trabajadores.