Los partidos de los “30 años” se preparan para defender con uñas y dientes los principios de la constitución del 80 (o a lo más cambiar algo para que nada cambie), mientras el FA-PC los recubren por izquierda. ¿El denominador común? Sacarnos de las calles o a lo más que las movilizaciones se transformen en mero decorativo. Quieren evitar que la herencia de la dictadura se derrote en las calles porque eso significaría perder todos sus privilegios. No solo “no debemos soltar la calle”, hay que retomarlas en serio preparando una gran huelga general para imponer nuestras demandas, terminar con la constitución de Pinochet, liberar a los presos políticos y terminar con la represión y echar a Piñera.

Elías Ignacio Periodista
Jueves 29 de octubre de 2020
El plebiscito del 25-O y el contundente triunfo del Apruebo se aleja del horizonte y los partidos del régimen se preparan para la Convención Constitucional. Mientras la derecha defenderá con uñas y dientes el legado de la dictadura, los partidos de ex Concertación (ahora Unidad Constituyente) quieren cambiar algo para que nada cambie. Los partidos del FA y el PC ya comienzan a hablar de unidad con los neoliberales para reeditar una Nueva Mayoría 2.0. Pese a las diferencias entre sus lecturas, el denominador común es el llamado abandonar las calles o que a lo más se transforme en un elemento decorativo del proceso constituyente.
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Y no es casual, se trata de desviar el potencial de las masas movilizadas a un proceso que estará esencialmente controlado por los partidos de los 30 años. Con un sistema electoral que se basa en las listas de los partidos que estarán pobladas de administradores del modelo, representantes de los empresarios, la clase dominante se asegura mantener los pilares de la Constitución del 80 como aseguró Carlos Cáceres, el último Ministro del Interior de Pinochet.
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La única garantía de acabar con la herencia de la dictadura es confiando en nuestras propias fuerzas y movilización. Ninguna confianza en los partidos de los 30 años y sus representantes. Para esto es necesario volcar la fuerza movilizada en cada lugar de estudio, trabajo y población para organizarnos y preparar una gran huelga general que conquiste nuestras demandas, consiga la liberación de los presos políticos y eche al gobierno asesino de Piñera.
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La gran votación por el Apruebo del pasado domingo, muestra que hay enormes fuerzas para esta tarea, así como también la consciencia de que no es posible conquistar nuestras demandas solo votando. Pero para desarrollar estas tendencias, hay que señalar claramente el rol de la burocracia de los grandes sindicatos como la CUT o Unidad Social y de los movimientos sociales que se niegan a preparar cualquier lucha seria para terminar con la represión e imponer nuestras demandas.
En esta perspectiva, la participación en el proceso constituyente debe señalar este camino para promover y desarrollar la lucha “extraparlamentaria” confiando en nuestras propias fuerzas.
Por eso desde el PTR y La Izquierda Diario Chile luchamos por ese camino, y para aportar en esa lucha e intervenir en el proceso constitucional hacemos un llamado a todas las organizaciones políticas que se consideren revolucionarias, a las Asambleas Territoriales, a la juventud que ha salido a luchar, a que organicemos en común un gran Frente Anticapitalista de las y los trabajadores que pelee por esa perspectiva.