El pasado 22 de diciembre la Xarxa anti-repressió de familiars de detingudes cumplía un año. Un colectivo de madres y padres de Catalunya que brindan todo tipo de ayuda a los jóvenes que durante estos años vienen siendo perseguidos, detenidos y condenados por defender sus derechos. Entrevistamos a tres de estas madres luchadoras.

Arsen Sabaté Barcelona | @ArsenSabate
Sábado 2 de enero de 2016
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En esta segunda parte de la entrevista analizamos con Núria, Delvina y Rosa la complicidad entre las fuerzas policiales y los poderes judiciales, la manipulación mediática que acecha a los sectores más desprotegidos, la solidaridad necesaria entre colectivos y los sentimientos propios de una madre en situaciones duras como los que conlleva la represión, entre otros temas de profundidad.
¿Qué opináis de la actuación de las fuerzas policiales y los poderes judiciales en algunos de estos casos represivos?
Rosa: Estamos absolutamente en contra de la impunidad con la que actúan las fuerzas policiales cuando hay detenciones en el marco de incidencias, con vejaciones de todo tipo, maltratos que llegan a necesitar atención médica y con una falta de respeto absoluta hacia la persona. Esto no es una cuestión menor y pensamos que todo esto es contrario al desarrollo de nuestra sociedad.
Delvina: La situación que vivieron los jóvenes en los calabozos fue bastante dura. Estaban en celdas de tres, con ataques de ansiedad, jóvenes golpeados en comisaría, suerte que entre ellos se ayudaron mucho.
R: Las prácticas policiales están muy bien construidas. Somos conscientes de que no se ha actuado de una forma desorganizada, que no se les ha ido el tema de las manos, sino que políticamente pensaron que lo de Can Vies tendría un resultado y fue otro. La forma como actuaron en las detenciones y el macro-operativo policial no fue fruto de la casualidad. Todo el tema de Can Vies pasó un día después de las elecciones al parlamento europeo y los resultados electorales fueron los que fueron, entonces a algún grupo político se le ocurrió decir que en Catalunya y en Barcelona había un ambiente de violencia brutal.
Además, te llega la noticia que han detenido a tu hijo, de algún modo u otro y normalmente es de forma irregular, las fuerzas de seguridad se saltan todos los protocolos habidos y por haber que se han de aplicar en los temas de las detenciones.
Núria: Todo se podría haber evitado. En su lugar aplicaron un estado de sitio en el barrio de Sants con un operativo de más de 2000 policías, más 60 furgonas esperando en Calella, enviadas desde Madrid como refuerzos.
R: Sobre los procesos judiciales, hay casos de las huelgas generales que alucinas, como por ejemplo el caso de Isma y Dani que llegaron a estar en prisión preventiva y al final los absolvieron, pero han pasado tres años con una sensación de vulnerabilidad e inseguridad muy grande. La situación es realmente muy compleja.
Cuando vamos a los juicios, nuestra triste sorpresa es que a menudo somos testigos de diferentes “Ciutats Mortes”. Esto nos da mucho que pensar y consideramos que hay un largo recorrido por luchar. Estamos y vamos a estar, vamos a insistir y vamos a insistir, sabemos que nosotras no cambiaremos el mundo pero vamos a estar aquí incordiando para ayudar. Es muy significativo cuando los abogados te dicen que a tus hijos no los detienen por lo que supuestamente han hecho sino por lo que defienden. Esto define bien la situación en la que estamos y por eso existimos también.
¿Y los medios de comunicación?
D: Yo entiendo que hay mucha manipulación de los medios. Cuando oyes por TV los antisistema, los terroristas, llega un momento en que los pintan como si fueran de otro mundo, cuando realmente están hablando de nuestros hijos y nietos.
R: El trato que recibimos de los medios de comunicación convencionales no es para nada de apoyo. Son muy pocas las veces que son un poco objetivos, la mayoría de las veces te encuentras con manipulación de imágenes.
Salió un artículo en el diario ARA que decía que toda la actuación de Can Vies ha hecho que las denuncias por maltrato hacia las fuerzas de orden público hayan aumentado. Era una articulito que no es que fuera una maravilla pero allí estaba. La fotografía era un contenedor ardiendo. Oye, muy bien que lo tratéis pero ¿No tenéis en el archivo otras fotografías que reflejen mejor todo? Después te enteras de que tienen unas normas clarísimas que les imponen para mantener su lugar de trabajo. Muchos periodistas tienen que hablar de lo que les dicen los de “arriba” y si tienen que potenciar hasta el infinito el fútbol lo harán.
D: Yo seguí el juicio de mi hijo a través también de la manipulación de los medios. Como mi hijo fue de los primeros, salimos en todos los medios y entonces ves todo el proceso. Y en estos días de fiestas navideñas, recuerdo mucho a los cristianos y Nerón, los cristianos quemaron Roma igual que nuestros jóvenes quemaron Barcelona. Es ironía claro, Nerón acuso a los cristianos de quemar Roma y los medios de comunicación acusaron a nuestros hijos de quemar Barcelona.
R: Es así, cuando nuestros hijos preguntaban por qué eran detenidos, la policía les decía que Barcelona está ardiendo y alguien lo tiene que pagar. Esto explica un montón de cosas.
¿Os fijasteis en algún colectivo en especial para llevar a cabo vuestra lucha?
N: Yo pensaba que quizá ya había un grupo de apoyo hecho en Barcelona, pero mi hijo me dijo que no, entonces pensé que podríamos crear uno y en ese momento lo que hice fue contactar con la Asociación Madres contra la Represión de Vallecas y como ellas allí estaban desbordadas con el juicio de Alfon, fui a una de sus asambleas para exponer nuestro caso y a partir de allí quedamos en contacto.
D: Mi hijo me dijo, mamá, hay una madre que quiere montar algo como lo de las Madres de la Plaza de Mayo. Era como una comparación que hacíamos. Antes estábamos en contacto pero desunidas, la Xarxa nos dio la posibilidad de organizarnos, unos objetivos y unos fines determinados. Mi hijo ya está fuero de todo proceso, pero yo me he quedado en la Xarxa, porque creo que somos necesarios.
¿Qué relación tenéis con la Asociación Madres contra la Represión de Vallecas?
N: Tenemos muy buena relación, nos hemos encontrado en diversas ocasiones cuando han hecho algún acto. Nos mandamos mensajes de apoyo. Elena Ortega, la madre de Alfon, está ahora en una situación muy delicada y muy activista al mismo tiempo. Yo le dije hace poco que me acuerdo mucho de ella, me acuerdo mucho de Alfon, porque son seis meses ya que lleva en prisión y por cómo han ido las cosas.
Estamos juntas en este campo por la defensa de los disidentes. En la Xarxa está también Mariana Huidobro, la madre de Rodrigo Lanza. También tenemos muy buena relación con los familiares de los detenidos por los hechos del Parlament.
¿Actualmente notáis que los represaliados tienen el apoyo de algunos sectores de la sociedad?
R: Yo creo que hay mucha gente que lo ve y se mueve, gente con mucho compromiso social y de todas las edades. Pero
aún queda muchísima parte de la sociedad que no es consciente de todo esto.
Falta cultura de entender la disidencia, la disidencia no es algo horroroso. Lo que es horroroso es que la situación que se vive conlleve que exista la disidencia. La disidencia es una forma de expresar su inconformismo ante la corrupción, los recortes, la precariedad,… Pero creemos que la gente no está reaccionando suficientemente.
N: No reacciona, pero cuando les explicas que la disidencia logró las ocho horas de trabajo, entonces entienden porque es la historia, ya ha pasado, pero la clase trabajadora tuvo que sufrir mucho con detenciones y muertes. La mujer también sufrió muchísimo por conseguir el derecho a voto.
D: El progreso del hombre se hace a través de hacer pasos hacia adelante y de la mujer mucho más, porque nosotras todo lo que tenemos lo tenemos desde hace muy poco. Pero, por ejemplo, nosotros coincidimos en la ciutat de la justicia con Jordi Pujol y todo su caso, con lo cual tuvimos todos los medios al lado. Fue muy curioso que todo el mundo allí estaba abucheando a Pujol y en cambio mi hijo tenía un apoyo increíble. Yo me sentí orgullosa de esto.
¿Cuáles son vuestros sentimientos como familiares de activistas procesados y condenados?
D: Rabia. El problema está en que no te quedes aislado, vivir esta situación de forma aislada te genera una rabia que no puedes sacar de dentro. Desde el momento en que detienen a tu hijo y hasta que acaba todo el proceso, si no trabajas y no haces algo para intentar cambiar esto la rabia se te come, la única forma de sacar la rabia es trabajando. ¿Y cómo lo trabajas? intentando hacer un mundo mejor en la medida que podemos. La Xarxa es lo único que ha hecho que me sintiera mejor.
R: Indignación. El sentimiento es de vergüenza por este sistema político y social en el que estamos. Y también mucha esperanza de que esto algún día será distinto. Tenemos que avanzar necesariamente, eso es lo que le da sentido para mí estar en la Xarxa.
N: Yo me sumo a las dos compañeras. Pero sobretodo con la sensación de que nos tenemos que levantar y seguir adelante. Hay momentos de introspección porque cada una ha pasado lo suyo, pero sobretodo no abandonar a nuestros jóvenes y sentirnos orgullosas de nuestros hijos por lo que son. Y seguir adelante para destapar y denunciar todo.
En una situación tan difícil ¿De dónde sacáis la fuerza para luchar?
N: Te sale de dentro, es algo que cuando ves ciertas cosas y la situación actual, no lo puedes parar. Es una fuerza que creo que yo debo tener de serie ya, porque me ha pasado en otras situaciones y he tenido la misma reacción, es cuando te toca muy a dentro.
D: Yo creo en el trabajo, eso me hace no preocuparme. Es decir, ha pasado esto, ¿que tenemos que hacer ahora?. En mi caso, de entrada vivimos la desaparición de mi hijo y lo primero que pensamos fue en sacarlo de allí. Luego dedicamos un desgaste emocional brutal durante diez días a buscar puerta por puerta el portal donde lo detuvieron. Después conseguir una testigo que hubiera visto como los mossos arrinconaban a mi hijo contra la pared para pegarle. El trabajar te hace sentir mejor, porque lo que hay está allí y no lo vas a quitar. Me gusta un titular que nos hicieron que dice que las madres ya no lloran, ahora luchan.
Cuando pasa el juicio te das cuenta de lo mal que lo has pasado. Yo estuve una semana enferma al finalizar el juicio de mi hijo, de todos los nervios que habíamos pasado. Y yo solo estuve siete meses con esos nervios de todo el proceso. Piensa que las penas que les pedían y les piden a nuestros hijos van desde los 3 hasta los 17 años de prisión. Imagínate los juicios que tienen un proceso de tres o cuatro años, son tres o cuatro años de nervios y de tensión.
R: Humanos nacemos todos, pero personas nos hacemos. Tenemos toda una vida por delante y hay quien llega a los cien años y nunca ha sido persona. Y si lo ha sido un momentín, luego se le ha olvidado. Mantenerse en esta actitud de coherencia con uno mismo tiene un precio, pero es que es por dignidad. Que tengo yo si no es la convicción de ayudar a construir para que otros lo tomen después en su momento.
N: Mientras haya esta represión y esta crisis de valores, tienen que surgir y expandirse los colectivos.
Por último ¿Qué mensaje enviaríais a tantos jóvenes que están en procesos condenatorios?
N: Que no estan solos, que somos muchos los que estamos a su lado y que cuantos más seamos más avanzaremos y llegaremos más lejos. Para mi es esto.
R: Hay que combatir la desunión, la ignorancia, la desinformación, todo esto le da forma al poder. Los cargos políticos nos dicen que bien que estéis. Y tu dices, bueno, pero usted está cobrando un sueldo para mejorar estas cosas, ¿no?.