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Red Internacional
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#FueElEstado. A un año de Ayotzinapa: nuevas represiones contra los que luchan

El primer aniversario de la desaparición forzada de los 43 normalistas y el asesinato de otros 3, de la Normal Rural de Ayotzinapa, se ha convertido en el hecho central de la política nacional en estos días. Frente a eso, se muestra una vez más la hipocresía y cinismo de Peña Nieto, que mientras los escenarios de represión han sido bastos durante los últimos días y el gobierno es el responsable de la atrocidad de estos acontecimientos.

Maestra Tania Vonki Agrupación Magisterial y Normalista Nuestra Clase

Viernes 25 de septiembre de 2015

Ante el reclamo de los padres y normalistas, acompañados por distintos sectores de la población, la respuesta de los gobiernos tanto a nivel federal como estatal ha sido cometer nuevos actos de represión, y buscar deslegitimar la lucha ante la opinión pública. Esto mientras pretende ocultar su responsabilidad en la desaparición de los 43 normalistas.

Ataques contra padres de Ayotzinapa y normalistas

El día de ayer, 23 de septiembre, se anunció en la red de Facebook, a través de la página Yo SI Soy Ayotzinapa, que normalistas egresados de Ayotzinapa, que se encontraban en Chilpancingo esperando los autobuses que los traerían al DF, fueron reprimidos por granaderos estatales que los corrieron del lugar y patearon a los que pudieron sin ninguna razón

Del mismo modo, ayer se anunció a través de la página Padres Y Madres De Ayotzinapa, que Don Margarito, el padre de Jhosivani -normalista que según estudios de la Universidad de Innsbruck, que colabora con el gobierno mexicano, confirmó hace poco que su ADN coincidía con los restos que el gobierno declaró haber encontrado en el basurero de Cocula- fue golpeado por balas de gas al intentar salir de Tixtla rumbo a la Ciudad de México.

Un día antes, el martes 22 de septiembre, hubo un fuerte enfrentamiento entre estudiantes normalistas, mayormente provenientes de la Normal de Ayotzinapa, que acompañados por padres de familia de los 43 normalistas desaparecidos, se encontraron con un retén de policías en la carretera federal Tixtla-Chilpancingo, que impidieron el paso de 11 camiones y vehículos particulares en los que se transportaban rumbo a la Ciudad de México.

Ante el intento de los policías por inspeccionar los vehículos, en un franco intento por impedirles el paso, los jóvenes estudiantes prendieron fuego a un camión de refrescos que habían tomado el pasado lunes y lo atravesaron en la carretera. Los policías que se encontraban en los cerros aledaños empezaron a lanzar gases lacrimógenos a los civiles, quienes respondieron con piedras y cohetones, los policías estatales tuvieron refuerzos de aproximadamente un centenar de efectivos de la Policía Federal y la Gendarmería.

Con respecto a este hecho y a la destrucción de algunas oficinas de la Fiscalía General del Estado de Guerrero junto a algunas patrullas de la dependencia, llevada a cabo el lunes pasado, el gobernador Rogelio Ortega amenazó a los normalistas con tomar acciones legales, a partir de un proceso de órdenes de aprehensión abierto por la Fiscalía. Mientras la afrenta cometida por parte de las fuerzas judiciales quedan tan impunes como la desaparición de los 43 normalistas.

La represión por motivos políticos también sucede en las normales urbanas, como es el caso de Aldo Santos, militante del Movimiento de los Trabajadores Socialistas, colaborador de La Izquierda Diario, al que recientemente las autoridades expulsaron de la Escuela Normal Superior de México. Aldo Santos fue víctima de una sanción por motivos políticos por parte de la administración de Gonzalo López Rueda en la Escuela Normal Superior de México (ENSM), sin el derecho a conocer los resultados de su examen, bajo un proceso sumario y con evidentes tintes represivos.

Desde La Izquierda Diario (LID), mientras luchamos por la aparición con vida de los 43 normalistas de Ayotzinapa, impulsamos una campaña de firmas, exigiendo la revisión del examen que usaron como pretexto para expulsar al compañero Aldo Santos y que sea reinstalado de forma inmediata en el plantel.

Ataques contra integrantes de la sección 22 de la CNTE en Oaxaca

También el 23 de septiembre, alrededor de las 7:30 de la noche, en la región Mixteca de Oaxaca, fueron asesinados dos maestros: Ubaldo Eleuterio Cortés Garzón y Alejandro Leal Díaz. Este último era ex secretario general de la Sección 22 de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE). Aunque la Fiscalía General del Estado de Oaxaca haya declarado que la causa del asesinato fue un asalto, el hecho busca golpear al movimiento magisterial, como afirma la sección 22 en un comunicado que emitió exigiendo el esclarecimiento del crimen.

Ya antes, el 20 de este mismo mes, la Sección 22 de la CNTE había recibido un duro ataque por parte del gobierno estatal, pues se confirmó el encarcelamiento de uno de los integrantes de la Comisión Política, el profesor Adrián Ramírez Castillo, quien fue detenido en Juchitán por elementos de la Procuraduría General de la República (PGR). El profesor, quien estuvo cerca de 3 horas detenido, supuestamente fue encarcelado por conducir ebrio, a exceso de velocidad y portando un arma, pero se sospecha que pudieran haberlo detenido acusándolo de haber participado en la destrucción de paquetería electoral durante los comicios del 7 de junio. Tras conocerse la detención del líder magisterial, un grupo de profesores de la CNTE bloqueó la carretera federal 190, a la altura del Canal 33, retirándose tras la liberación del maestro.

Lo cierto es que el gobierno de Gabino Cué en Oaxaca, además de haber militarizado el Estado de Oaxaca después de haber desaparecido el IEEPO, tiene preparadas 35 órdenes de aprehensión en contra de maestros de la CNTE en Oaxaca, lo que sirve como una forma de amenaza ante cualquier levantamiento por parte de los maestros.

Hoy más que nunca hace falta unir fuerzas en las calles para repudiar estos crímenes de Estado y recuperar el grito de “¡Fuera Peña!”, salgamos a nutrir la marcha del próximo sábado 26 a medio día. Levantemos como bandera la necesidad de que las organizaciones obreras, junto a los organismos de derechos humanos, padres de familia de Ayotzinapa, y la juventud combativa, impulsemos una gran movilización nacional, unifiquemos las luchas contra el gobierno y comencemos a preparar el camino de un Paro Nacional. Invitamos a los sindicatos democráticos a sumarse a la lucha y a los trabajadores a organizarse para acompañar la movilización.

¡Alto a la represión!
¡Si nos tocan a uno, nos tocan a todos!
¡Fue el Estado!
¡Nos siguen faltando 43!

Con información de La Jornada, Excélsior y Noticiasnet.mx