Parafraseando al dictador Porfirio Díaz, López Obrador editorializó así la reunión virtual que tuvo con Kamala Harris. Los primeros compromisos: próxima visita de la vicepresidenta a México y propuestas de injerencia conjunta sobre los países del “Triángulo del Norte”, Guatemala, Honduras y El Salvador.

Raúl Dosta @raul_dosta
Viernes 7 de mayo de 2021
En la mañana de este viernes 7 de mayo se llevó a cabo la reunión virtual entre el presidente López Obrador, y la vicepresidenta de Estados Unidos, Kamala Harris, para analizar acciones con las que se enfrente el fenómeno migratorio.
El recién apaleado mediáticamente por el crimen social ocurrido en la línea 12 del metro y uno de los varios responsables, el canciller Marcelo Ebrard, comentó la videoconferencia entre ambos personajes políticos:
Fue un diálogo político muy cordial basado en coincidencias de fondo. Se está construyendo una relación estrecha cimentada en confianza y respeto.
“Confianza y respeto” que llevó al gobierno mexicano a convertirse solícitamente a convertir a la Guardia Nacional en auxiliar de la Border Patrol estadounidense en la frontera sur mexicana, persiguiendo y reprimiendo a los migrantes que intentaban atravesar el país rumbo a EE UU.
La reunión tuvo dos ejes centrales: el primero, reconocimiento de Harris como encargada de negociar con México la política exterior estadounidense hacia su patio trasero latinoamericano. López Obrador aseguró que “la migración tiene mucha importancia para el presidente Joe Biden por lo que decidió nombrarla como la encargada para atender el tema”. Desde su oficina en Washington, Kamala Harris planteó sus objetivos: “enfrentar el Covid-19, sus repercusiones económicas y el repunte del flujo migratorio en su frontera sur.” El segundo eje tiene que ver con los mecanismos para llevarlos a cabo.
Al respecto, López Obrador planteó lo que ha sido su política desde tiempos de Trump como correa de transmisión de la política del gigante del norte sobre los pueblos al sur de la frontera mexicana: ser una mediación entre los pobres del sur y el rico del norte. Sólo que en términos de la política exterior tradicional estadounidense esto significará, utilizando como pretexto la cuestión de la inmigración hacia EE UU, una política de injerencia conjunta sobre los países más débiles de la región.
Kamala Harris planteó que en el marco de “dignidad y respeto” que hay, se requiere “tener una alianza productiva y afianzar el progreso logrado en el pasado y nuestra asociación no puede ser más importante en el día de hoy”. Esa alianza productiva significa detener y confinar a la mano de obra migrante en sus países.
AMLO aprovechó para plantear la extensión de sus programas de asistencia al empresariado a territorio centroamericano. El primero de ellos es el programa “Jóvenes construyendo futuro” que no es otra cosa que proveer a los empresarios de mano de obra joven y barata, en condiciones de trabajo precario y pagada por el estado para beneficio de los patrones. Mientras que las empresas productoras de fruta y maderas de la región serían beneficiadas con la aportación de extensas zonas de plantación cuyos propietarios, campesinos pobres y ejidos, se verían coercionados a cultivarlos y mantenerlos en buen estado a cambio de una cantidad mínima (5,000 pesos por hectárea al mes) pagada por el Estado también.
Pero la nota del día será la frase que se pretendía sonara agradable, chistosa, ante los oídos de la hoy representante del capital imperialista estadounidense en su patio trasero, parafraseando la históricamente reconocida a Porfirio Díaz:
"Pobre México, tan lejos de dios y tan cerca de Estados Unidos
Si bien México se puede decir que la condición de "tan lejos de dios" no ha cambiado podríamos decir inclusive que no es el único Estado, salvo el Vaticano (que usufructúa la riqueza acumulada proveniente de sus empobrecidos feligreses). ¡Tan lejos que está AMLO de los principios republicanos del juarismo que solía predicar en cada uno de sus mítines de campaña!, incluso en los primeros meses de su mandato. ¿Será que había que mandarle un mensaje halagador a Biden y de ahí la "ingeniosa" frase proferida?
Ni qué decir de la segunda parte de la frase: la cercanía es muy estrecha, tan estrecha que nos tienen agarrados del cogote con una deuda externa tan enorme que impide el más mínimo desarrollo del país de manera independiente. De hecho, si se puede hablar de los magros crecimiento del PIB en las últimas décadas, esto ha sido a costa de centenares de miles de millones de dólares en inversión extranjera.
La capacidad de la burguesía mexicana para pesar en la economía nacional depende de asociarse con y cabildear para los capitalistas extranjeros que invierten en México bajo condiciones totalmente hostiles al desarrollo de nuestro país al grado que impulsaron las reformas estructurales del PRIAN para que se abriera paso a la apropiación incondicional de las riquezas naturales.
La única cercanía saludable con EE UU consiste en que al otro lado de la frontera hay millones de trabajadores que también se encuentran en condiciones difíciles de sobrevivencia a los mecanismos de reproducción del capital y que pueden ser nuestros mejores aliados para superar la cadena intermitente de crisis y más crisis y que unidos a través de las frontera podamos combatir a la decadente dominación del capital imperialista.