El gobierno de Michelle Bachelet aún no define el nuevo nombre del/a Ministro de Salud, generando una serie de especulaciones sobre la sucesión de Helia Molina, las indefiniciones y filtraciones sobre el proyecto de ley de aborto dieron espacio para que la UDI y sectores de la DC salieran a cuestionar el proyecto.
Natalia Cruces Santiago de Chile
Martes 13 de enero de 2015

El anunciado proyecto de aborto de Bachelet sigue sin ver la luz, a pesar de haber sido anunciado como uno de los grandes proyectos de inicios del 2014.
Luego de la renuncia de la ex Ministra de salud Helia Molina, por señalar que las familias conservadoras hacen abortar a sus hijas en clínicas privadas, el vocero de gobierno anunció que el proyecto de aborto en tres causales (riesgo de muerte de la mujer, feto inviable y violación) sería presentado antes del 31 de enero. Hoy, las cosas parecen no ser tan claras.
Senadores de la Democracia Cristiana anunciaron que el proyecto no es una prioridad del gobierno y que todavía falta trabajo pre legislativo antes de que éste pueda presentarse. Recordemos que la DC es uno de los partidos que ha sido tradicionalmente opositor a cualquier derecho al aborto, como en su momento lo fue del divorcio o de regular las uniones de parejas del mismo sexo, entre muchos otros temas. Andrés Zaldívar, Gutenberg Martínez o Manuel Antonio Matta, fueron algunos de los parlamentarios o figuras de la DC que salieron a rechazar la presentación el proyecto durante este mes. El diputado Jorge Sabag fue más allá y señaló que en realidad el aborto terapéutico es el “caballo de troya” para entrar al tema del aborto libre.
Por su parte, la UDI exige a Bachelet que deje “de buscar excusas para legalizar el aborto”. Lo cierto es que la derecha mantiene su política contraria a cualquier derecho democrático básico para las mujeres, como lo es decidir sobre nuestro propio cuerpo. No extraña del partido que es todavía defensor de la dictadura, que tiene entre sus filas a personajes como Labbé, acusado por varios testimonios como violador de los derechos humanos en dictadura, del partido que defiende los intereses empresariales y que se financia de manera ilícita de los grandes grupos económicos, como es el caso de Penta.
Lo cierto es que los abortos clandestinos siguen ocurriendo día a día, con secuelas graves para las mujeres que se ven impedidas de abortar en condiciones seguras. Mientras los partidos políticos de la Nueva Mayoría y la derecha siguen enfrascados en sus debates y disputas, las organizaciones feministas y de mujeres continúan organizándose para defender el derecho democrático al aborto legal, seguro y gratuito. Una de estas iniciativas es la campaña Por el derecho a decidir = personas libres, que reúne a distintas organizaciones, llamando a hacer movilizaciones, declaraciones y acciones para luchar por este derecho.