Las adolescentes en Argentina han sido un motor de movilización por el derecho al aborto legal. En Chile, las jóvenes se enfrentan el aborto clandestino y las consecuencias de la maternidad adolescentes.

Galia Aguilera Profesora, y dirigenta del Partido de Trabajadores Revolucionarios

Taide Zaror Técnico en enfermería
Sábado 7 de julio de 2018
En Chile
Durante los últimos meses miles de estudiantes secundarias hicieron eco contra la educación sexista, que las discrimina en los colegios, sumando a esta demanda la falta de educación sexual sin la moral de la Iglesia en los liceos, y siendo parte de la pelea por el derecho al aborto legal. Esta es una realidad que no les es ajena, ya que el 3,7% de las mujeres adolescentes chilenas- entre 13 y 19 años- está embarazada o en período de lactancia.
La nueva legislación chilena permite el derecho al aborto sólo en 3 causales, una de ellas es por causal de violación. El MINSAL informó que casi el 50% de las mujeres han recurrido a esta causal son menores de 18 años. Si bien, la nueva legislación permite el aborto por violación, éste sólo abarca un mínimo de los casos de embarazos no deseados en niñas y adolescentes. Ellas están expuestas a la clandestinidad, que se traduce a veces en la muerte o a la maternidad forzadas. No existe el derecho a decidir por una operación segura. Esto acarrea innumerables problemeas de salud y psicológicos entre ellas.
Según datos que maneja la ONG Miles, antes de la aprobación de esta iniciativa del Gobierno, en 2016 el aborto ocupaba el tercer lugar entre las causas de defunciones durante el embarazo, el parto y el posparto en Chile.
En el mundo
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), cerca de 16 millones de mujeres entre 15 y 19 años y alrededor de un millón de menores de 15 años, experimentan la maternidad. La maternidad precoz está asociada a importantes complicaciones durante la gestación y el parto, como son la falta de atención prenatal, riesgos de anemia, infecciones urinarias, hipertensión, depresión, nacimientos prematuros, siendo la segunda causa de muerte entre las adolescentes. Su impacto social está relacionado con la menor escolaridad, menores opciones laborales y pobreza.
Una de las causas que explican el embarazo adolescente se debe a la imposición de la moral de la iglesia en los colegios, lo que significa la formal y nula educación sexual en los establecimientos de educación pública, donde los sectores de las iglesias son activos en impregnar de su moral, al mismo tiempo que bloquean el acceso a la información de sexualidad y derechos reproductivos.
En Argentina miles en las calles han conquistado que la cámara de diputados vote a favor del derecho al aborto y hoy organizan la movilización para enfrentar el debate en el Senado. La masiva movilización ha remecido al conjunto del continente y ha abierto camino a una campaña con ampliación internacional por el derecho al aborto. Fueron las pibas en el país trasandino, quienes dieron fuerza y dinamismo a la movilización, con pañuelazos en todas las provincias, toma de liceos, declaraciones y difusión en redes sociales.
En Chile, ya surgen sectores de estudiantes secundarias que se introducen en el debate y comienzan a instalar que la marea verde cruce la cordillera. Nazira gutiérrez, estudiante secundaria del Liceo Eduardo de la Barra en Valparaíso señala que
“Son las mujeres pobres, las estudiantes de liceos precarizados las que a los 15 años se embarazan. La educación de mercado nos priva de educación sexual para decidir, ser madre debe ser una decisión, hoy no sabemos a ciencia cierta la cantidad de secundarias que se ven obligadas a ser madre, pero no es difícil asegurar que es una realidad. Por eso el aborto tiene que ser legal, libre, seguro y gratuito. En ese sentido, como estudiantes nos proponemos impulsar un plan de movilización para conquistarlo. El Frente Amplio ha anunciado presentar proyecto de ley de interrupción voluntaria del embarazo, sin embargo, es importante que parlamentarios que se dicen a favor de los derechos de las mujeres se pronuncien a favor de replicar el impulso que se ha dado en Argentina y que este derecho sea garantizado en los hospitales públicos y no sólo su despenalización".
Varias organizaciones feministas han comenzado a replicar los pañuelos verdes como símbolo de la lucha que quiere un aborto legal. Desde el Partido de Trabajadores Revolucionarios y la agrupación feminista Pan y Rosas estamos impulsando ya una campaña nacional por este derecho básicos. Para que las mujeres, incluso las niñas y adelescentes puedan decidir libremente, y no tengan que estar sometidas a la muerte por abortos inseguros.