Hoy el pueblo de Abra Pampa, a 224 km de la Capital jujeña, se moviliza por Ni Una Menos. Lorena, víctima de violencia, da su testimonio e invita a romper el silencio.
Miércoles 19 de octubre de 2016 11:22
Lorena tiene 32 años, desde los 15 convivió con el padre de sus dos hijos. Durante 10 años fue sometida a todo tipo de violencia por parte de su pareja, llegando incluso a perder un embarazo de siete meses por los golpes que éste le propinaba.
Hace aproximadamente 3 años Lorena se armó de valor y logró escapar con su hija del terror que vivía. “Cuando empecé a sentir y escuchar por los medios de comunicación todos los asesinatos, los femicidios como se habla hoy, en las noticias, la movilización de ‘ni una menos’, programas televisivos donde vi un montón de casos, me dije ¿por qué me tengo que callar?, si yo también soy una mujer víctima de violencia”, nos relata la joven sobre el momento en que abrió los ojos, y agrega “busqué ayuda por todos lados, pero en esos tiempos no había mucho para decir que éramos víctimas, no nos daban importancia”.
Las autoridades en ese entonces, y siempre, actuaron arbitrariamente, tanto así que le quitaron a Lorena la tenencia de su hijo menor y se la otorgaron al padre. Por la desidia de un Estado que no escuchó sus pedidos de auxilio, que no dispone de refugios para las mujeres que quieren salir de estas situaciones, hoy Lorena se encuentra internada en el Hospital Nuestra Sra. Del Rosario por la brutal golpiza que sufrió el sábado 15 de este mes en plena vía pública. Semanas atrás la joven perdió todas sus pertenencias ya que su ex pareja incendió la vivienda en la que ella residía.
“Tuve tres pedidos de protección de persona, de los cuales nunca dio cumplimiento a ninguno, por eso me encuentro hoy aquí, nunca hizo caso a las restricciones”, denuncia la joven. Y asegura que “encima los mismos policías me decían que ellos no eran mis niñeros para estar cuidándome, cuando yo pedía que cumplan con el pedido de protección, me humillaban, me trapeaban y estropeaban cuando yo iba a la policía”.
Lorena es parte de las miles y miles de mujeres que empiezan a abrir los ojos y deciden decirle basta a la violencia machista. Por eso asegura “creo que con estas repercusiones de tantos hechos de violencia, las mujeres nos estamos haciendo escuchar”, y como parte de un mensaje de aliento hacia todas las mujeres exclama “nadie tiene derecho a golpearnos. Somos mujeres, podemos salir adelante como lo vengo haciendo. Yo lo perdí todo, me quemó todo, tuve que empezar de cero, pero gracias al apoyo de otras mujeres me hicieron ver que tengo lo más importante que hoy en día son mis dos hijos y mi vida, que antes no lo veía de esa forma, hoy lo voy viendo más claramente y que no callen. No, no tenemos por qué callarnos ¡nadie tiene derecho a golpearnos!”
En Abra Pampa los hechos de violencia son silenciados, la región Puna es una región machista, y la naturalización de la violencia hacia la mujer está dejando de ser lo que era, las mujeres nos estamos haciendo escuchar, el caso de Lorena hizo que muchas nos solidaricemos, otras tantas se están animando a hablar de lo que les pasa, se formó un grupo que se autofortalece. Hoy estamos todas acompañando en esta lucha, queremos que las autoridades actúen como debe ser, queremos vivir libres, nos queremos vivas.