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Red Internacional
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Historia. “Acá solía haber un pueblo”: comunidades negras borradas del mapa en Estados Unidos

El impacto profundo que tuvo la ola de protestas que se hizo masiva en 2020 bajo el grito “Black Lives Matter” en las calles de Estados Unidos, queda claro no solamente en las movilizaciones y debates que despertó también en el resto del mundo; si no que tiene otra expresión en nuevos esfuerzos por enseñar la historia desde la verdad, por un lado y también de evitar a toda costa éste ejercicio, por otro lado. En ese marco se ubica la prohibición a lo que se conoce como “Critical Race Theory” que es una serie de trabajos historiográficos y periodísticos. A continuación, un pequeño aporte desde Centroamérica (un grupo de países que el imperialismo sigue reclamando como su patio trasero y donde existe una población negra que continúa siendo marginada) para establecer elementos de solidaridad política."

Paola Zeledón Muñoz

Paola Zeledón Muñoz Organización Socialista Revolucionaria / Pan y Rosas

Jueves 10 de marzo de 2022

Son varias las fuentes históricas y trabajos culturales que han explorado los diversos mecanismos de opresión y segregación para garantizar que la población negra y afrodescendiente de Estados Unidos tenga condiciones de vida mucho peores que la media en ese país. A pesar de la “Proclamación de Emancipación” firmada en 1863 por el expresidente Abraham Lincoln -y la falsa narrativa de la historiografía “oficial” que pregona la liberación- la opresión política, económica y social de las personas negras en el grande imperialista no estaba ni cerca de acabar.

C.L.R James*, quién fuera fundador de la IV Internacional en 1938, escribe en su artículo The Right of Self-Determination and the Negro in the United States of North Americas de 1939, donde debate sobre la política del SWP (Socialist Workers Party) frente al derecho de autodeterminación de los negros en Estados Unidos:

“En 1930, los negros en Estados Unidos constituían casi doce millones, o el 10 por ciento de la población estadounidense. De estos, dos tercios todavía estaban en el Sur, a pesar de la guerra y la emigración de la posguerra al Norte. En las ciudades del Norte y del Este, los negros forman sólo una pequeña minoría de la población, generalmente menos del 10 por ciento. En las ciudades del Sur, la proporción es mucho mayor, pero sólo en una gran ciudad, Birmingham, Alabama, los negros constituyen la mitad de la población blanca. De manera similar, en las áreas estatales del sur, los blancos los superan en número. En sólo un estado de América, Mississippi, los negros son mayoría, y sólo el 2 por ciento, aunque hay grandes áreas del condado habitadas por una mayoría de negros.

Apartado durante siglos de todo contacto con el continente y las costumbres de su origen, el negro es hoy ciudadano americano. En su trabajo diario, idioma, religión y cultura general, no se diferencia en nada de sus compañeros de trabajo en la fábrica y el campo, excepto en la intensidad de su explotación y la brutal discriminación concomitante. Estas discriminaciones son impuestas por el capitalismo en el nombre pretendido de las características raciales de los negros, pero en realidad para aumentar las ganancias al abaratar la mano de obra y para debilitar a los trabajadores y agricultores al fomentar las rivalidades raciales”.**

Durante la era denominada “Jim Crow”, además del terror y violencia garantizada por elementos como el Klu Klux Klan y otros grupos -que operaban con libertad- para mantener en condiciones casi de esclavitud a la población negra de Estados Unidos se utilizaron un sin número de mecanismos.

Acá vamos a nombrar uno de ellos que se extiende por décadas y está vinculado a las políticas de urbanización, a las orientaciones de planificación de las ciudades y pueblos, donde también tiene un peso la política para garantizar vivienda a las clases medias y bajas en el marco de la era post IIGM (o “housing projects”), y en otro sentido también tiene que ver con las novedosas políticas -para la época- para crear parques nacionales y áreas de conservación en distintos Estados a mitad del sXX. Se trató de un uso racista y por supuesto capitalista y burgués de aplicar dichas políticas.

El pueblo se llamaba Forsyth County

Pero ¿qué fue lo que sucedió en concreto? Es difícil definir claramente todos los ejemplos cuando se ha intentado borrar la historia. Pero tenemos casos como Oscarville en Georgia, antes Forsyth County.

Mapa actual disponible en Google Maps, 2022.

El libro “Blood at the Root: A Racial Cleansing in America” de Patrick Phillips y publicado en 2016, plantea que antes de 1912 había alrededor de 1100 residentes negros en el condado de Forsyth, de ellos 58 eran propietarios de tierras. De acuerdo a la Digital Library of Georgia 109 residentes negros pagaban el impuesto por granjas, lo que significa que rentaban o alquilaban sus granjas; además otros residentes negros trabajaban en el condado de Cumming como artesanos o en otras labores. En 1908 el censo escolar de Georgia muestra que 316 niños y niñas negros estaban enlistados en una escuela de Forsyth.

Mapa de Forsyth County, Georgia en 1911. (Extraído de Rand McNally en Marzo 2022).

En éste pueblo del estado de Georgia hay rastros de agresiones que recuerdan la masacre de Tulsa, Oklahoma (el caso más documentado y conocido dónde a punta de represión se desapareció y liquidó a una comunidad entera); como el linchamiento de Robert Edwards luego de que las autoridades lo consideraran sospechoso de asesinar a una mujer blanca en 1912. Una ola de violencia extendida durante décadas obligó a las y los residentes de Forsyth County a escapar a pueblos cercanos, como sucedió en muchísimas otras ciudades de Estados Unidos.

Noticia de la época donde se describen actos de violencia hacia personas negras.

Algunos investigadores e historiadores consideran éste periodo como el de la “diáspora de refugiados negros”, y no una simple migración con motivos económicos. Se habla de alrededor de 6 millones de personas que escaparon de sus pueblos entre 1910 y 1970 en lo que se conoce como “The Great Migration”.

A la par de esta ola de violencia se llevaron adelante distintas medidas de forma sistemática -con aprobación estatal- para desplazar a las comunidades negras. Como la construcción de proyectos de vivienda que supuestamente tenían el objetivo de hacer las viviendas mucho más accesibles para las grandes mayorías, pero terminaron generando condiciones óptimas para asegurar las ganancias de las empresas constructoras y los burócratas de las autoridades estatales, al tiempo que impedían que personas negras vivieran en esos lugares. Se suma la explotación laboral, exclusión de la educación y acceso a empleo.

Volviendo a Forsyth County, décadas después este pueblo queda desolado y abandonado, por lo que las autoridades estatales deciden crear un área de conservación y parque nacional: el Lago Lanier (con una superficie de 150 km², una línea de costa de 1114 km).

El fondo del Lago Lanier. Fotografía de CNN

Inundaron el área en la que estaba este pueblo. Hoy es un centro turístico importante en donde hace muy poco había una comunidad; ésto sólo es posible cuando el racismo sistemático es política de Estado, siendo además un mecanismo efectivo para el “desarrollo” capitalista, a costa de la opresión de millones.

Contra los intentos de borrar la historia, a ganar el futuro

Además de Oscarville, Georgia existen otros casos similares de ciudades y pueblos que fueron borrados de los mapas con antecedentes de violencia y medidas estatales de desplazamiento para luego convertirlos en lagos, parques nacionales y reservas. Pero es un poco difícil detallar porque los trabajos históricos al respecto están ubicados de forma aislada en estudios regionales.

Sin embargo, es necesaria una reflexión profunda para acercarse a explicar por qué se habla de un problema de “riqueza generacional” cuando se describen las maneras en las que se excluye hasta del ideal capitalista a las personas negras. Eliminando su acceso a condiciones mínimas de trabajo, y ni qué hablar de tener tierras, negocios pequeños o control de instituciones.

En definitiva el conocimiento de la historia es vital para toda la clase trabajadora, las formas en las que podamos desenmascarar las mentiras y recuperarla son importantes para la pelea por la liberación de la humanidad, sin importar su raza o nacionalidad, sin importar las barreras que nos quieren dividir políticamente.

Es un ejercicio necesario en el camino a construir una alternativa superadora del capitalismo: conocer qué fue lo que sucedió, cómo impacta lo que vivimos el día de hoy, y más aún la forma en la que esa comprensión nos ayuda a tomar en nuestras manos las ideas como armas necesarias para construir un mundo distinto.


*C.L.R James tuvo grandes desviaciones como su postura de que la URSS era facista, ignorando el carácter social de la misma URSS, además en décadas siguientes dió un giro hacia la creación de partidos políticos en países como Trinidad y Tobago, donde nació, con límites nacionalistas burgueses muy marcados. Sin embargo, sus escritos mientras militaba en el SWP de Estados Unidos y su obra “Los Jacobinos Negros” son una fuente importante en la actualidad.

**Cita en inglés: “In 1930 Negroes in America constituted nearly twelve million, or 10 percent of the American population. Of these, two-thirds were still in the South, despite the war and postwar emigration to the North. In the cities of the North and East, the Negroes form only a small minority of the population, generally less than 10 percent. In the cities of the South, the proportion is much higher, but in only one large city, Birmingham, Alabama, do the Negroes constitute as much as one-half of the white population. Similarly in the state areas of the South, they are outnumbered by the whites. In only one state of America, Mississippi, are the Negroes in a majority, and that of only 2 percent, though there are large county areas inhabited by a majority of Negroes.

Cut off for centuries from all contact with the continent and customs of his origin, the Negro is today an American citizen. In his daily work, language, religion, and general culture, he differs not at all from his fellow workers in factory and field, except in the intensity of his exploitation and attendant brutal discrimination. These discriminations are imposed by capitalism in the pretended name of the Negro’s racial characteristics, but in reality to increase profit by cheapening labor and to weaken the workers and farmers by fostering racial rivalries."