Desde hace meses la empresa se niega a recibir al sindicato y al cuerpo de delegados. Armó una “comisión provisoria”, con la que ahora negociar las paritarias.
Viernes 29 de mayo de 2015
El pasado martes estaba prevista una nueva audiencia en la sede de la Secretaría de Trabajo de la provincia para iniciar las negociaciones paritarias. Pero la empresa no se hizo presente, manteniendo de esta manera su postura de desconocer y no negociar con el sindicato así como también con su cuerpo de delegados, tal como plantearon en la anterior audiencia —también frustrada— el abogado Ariel Meyer y la gerente de RRHH Josefina Echenique.
Esta postura de la empresa no es nueva, sino que se remonta a la última elección de comisión directiva (octubre de 2013), cuando la lista pro-patronal de Alfredo Hoyos, entonces Secretario General, perdió luego de estar doce años en la conducción del sindicato, lo que llevó a la asunción de la actual comisión encabezada por Víctor Aguirre y otros activistas de las huelgas del 2004 y 2006.
Tras la derrota de la última lucha llevada adelante por los trabajadores (mayo-junio del año pasado), y tomando nota de la relación de fuerzas a su favor, Taselli no hizo sino radicalizar su postura, prohibiendo el ingreso a la fábrica de los dirigentes y persiguiendo a los delegados y trabajadores combativos, con la complicidad de los gobiernos provincial y nacional y la justicia.
En paralelo, el empresario —un especialista en vaciar y cerrar empresas— impulsó la conformación de la autodenominada “comisión provisoria”, un grupo integrado por miembros de la vieja directiva o sus familiares que, adjudicándose la representación de los trabajadores, arregló a principios de mes con la patronal, como parte de las negociaciones paritarias, un adelanto del 15% tomando como referencia el salario de abril de… 2014.
Precisamente uno de los miembros de esta comisión, Julio Osinga, declaró recientemente al diario El Tribuno de Jujuy que la situación de inseguridad y abandono que existe en la planta, situación denunciada por los mismos trabajadores, no es tal. Asimismo, Osinga se mostró preocupado ante la posibilidad de que la empresa “colapse” debido a las reiteradas denuncias de los trabajadores y abogó por el “crecimiento” de la misma.
Adelantando que la comisión provisoria está gestionando ante el Ministerio de Trabajo de la Nación las instancias para destituir a la actual directiva, Osinga se explayó en el citado diario sobre el tipo sindicato que quiere: un sindicato “que tenga diálogo con la empresa”… Mucho “diálogo”, para que no “colapse” y “crezca”, sin importar si los accidentes de trabajo se siguen sucediendo uno tras otro o si los operarios de la tercerizada Forja Norte (de propiedad del mismo Taselli) siguen cobrando salarios miserables…
Críticas a la política de la dirección del sindicato
La Izquierda Diario dialogó con los trabajadores de Aceros Zapla, entre quienes hay un fuerte rechazo a las maniobras de la patronal así como también a las declaraciones y las acciones llevadas adelante por la comisión provisoria. En muchos de estos trabajadores hay una clara idea de que lo único que buscan Osinga y “su comisión” son beneficios personales a costa de los derechos de los trabajadores, “como hacía Alfredo Hoyos”.
Así también varios trabajadores se mostraron disconformes con la comisión directiva por no encarar de manera decidida la pelea por mantener en pie su organización de lucha. “La comisión directiva dejó hacer a Taselli, recién ahora hizo asamblea”, dicen. Esto explicaría, según ellos, la poca concurrencia que tienen estas asambleas.
De hecho algunos delegados vienen impulsando la suspensión y (posterior) expulsión del sindicato de los miembros de la comisión provisoria, pero la directiva se opone a estas medidas. Este domingo por la mañana se hará una asamblea del sector Acería para destituir a Antonio Almeda, el único integrante de la comisión provisoria que es parte del cuerpo de delegado. La medida no surgió de la directiva, que en un principio se resistió a ello, sino una vez más de un grupo de delegados y de los trabajadores del sector.
Sobre esto, Julio Mamaní, delegado de Mantenimiento y paritario, en diálogo con La Izquierda Diario, sostuvo que “la empresa quiere tener un sindicato como el de Hoyos, un sindicato que no haga paros y negocie los salarios a la baja. Pero la comisión directiva confía más en las promesas de los funcionarios del gobierno y en burócratas como Caló que en los trabajadores, y no se mueve para enfrentar en serio a la comisión provisoria y a la patronal”. “Su principal objetivo —agregó— es entrar a la UOM*, como si eso fuera la salvación”, cuando Caló recientemente, pasando por encima de las bases y siguiendo las órdenes de Cristina y Kicillof, “acordó un aumento salarial del 27.8 por ciento, por detrás de la inflación”.
El domingo habrá un nuevo round, que no será decisivo, pero si importante en el desenlace de esta pelea.