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Red Internacional
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Deuda eterna. Acuerdo con el Fondo: qué dijeron los libertarios y otros bloques tradicionales

Con el anuncio de un principio de acuerdo con el FMI, además del apoyo de Juntos y el rechazo de la Izquierda, los liberales Milei y Espert, que coinciden con Juntos y el Gobierno en querer pagar la deuda, lo “cuestionaron” pero para pedir un ajuste aún mayor y más rápido. Otros bloques parlamentarios como el de Schiaretti adelantaron que se abstendrán.

Domingo 30 de enero de 2022 10:45

El anuncio hecho el pasado viernes por el presidente Alberto Fernández en un mensaje grabado desde la quinta de Olivos y luego en conferencia de prensa por parte de Juan Manzur y Martín Guzmán, dio lugar a un casi total copamiento en los medios sobre el tema. No es para menos, ya que implica que la continuidad del sometimiento del país por parte del gran capital financiero a través de un “ordenamiento” de la economía en el que seguirán perdiendo las mayorías trabajadoras y populares.

El entendimiento con el organismo implica que el FMI prestará nuevamente recursos a Argentina para pagar la deuda que dejó el gobierno de Macri. Reducción del déficit fiscal primario, la reducción de subsidios energéticos y la suba de las tasas de interés (que encarecerán el crédito a los consumidores), son algunas de las medidas que ya fueron expresadas por parte del Gobierno y el Fondo. Estas medidas se darán en un contexto de ajuste ya en curso y con una pobreza del 40 %.

A poco tiempo de realizado el anuncio los liberales Javier Milei (La Libertad Avanza) y José Luis Espert (Avanza Libertad), a pesar de ser los primeros en querer que esa deuda ilegal se pague, lo “cuestionaron” pero no porque el ajuste que viene con el acuerdo represente una mala noticia para las mayorías trabajadoras y populares, sino porque a pesar de que el anuncio del gobierno implica un ajuste y pérdida de salario real para las mayorías, reclaman un ajuste aún más brutal. Los llamados “libertarios” también criticaron el comunicado de Juntos por el Cambio, en el que calificaron al acuerdo de “positivo”.

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Pedido de un ajuste mayor

Por Twitter, Espert se quejó de que el acuerdo no imponga una “reforma laboral”, ni otras reformas “pro mercado”. A la vez reclamó un mayor recorte del gasto público y baja de impuestos. Sobre su posicionamiento en el Congreso a la hora de la votación afirmó que esperará a leer los detalles del acuerdo en el proyecto que se envíe.

En una nota publicada en Infobae este sábado, Espert junto a criticar el acuerdo por no contemplar un “achicamiento del Estado” reclamó un ajuste (baja del déficit) mayor y más rápido. “(La del acuerdo) es una baja insignificante de 0.7% del PBI en promedio por año. Hay países que han hecho ese ajuste en solo un año”, sostuvo. En su nota “La kirchnerización del FMI”, el diputado intenta correr por derecha al propio organismo multilateral de crédito, y descabelladamente afirma que el acuerdo anunciado es una “concesión”.

Por su parte, Javier Milei adelantó que directamente rechazaría el acuerdo en el parlamento, ya que no está “dispuesto” a acompañar. “No vamos a acompañar esta porquería de acuerdo con el FMI porque representa el modelo del fracaso argentino donde la Casta Política nunca ajusta y siempre terminan destruyendo al sector privado”, dijeron desde su espacio político. Las principales preocupaciones del libertario son los “gastos de la política” y la baja de impuestos, en defensa del “sector privado”. Retuiteando al legislador de su espacio Ramiro Marra, reclamó en línea con Espert, por reformas jubilatoria y laboral, privatizaciones de empresas pública y la eliminación de acuerdos de precios.

Las declaraciones de los principales representantes de ese espacio político ya no sorprenden a nadie pero a veces no dejan de llamar la atención lo impresentable de sus dichos y posicionamientos. A pesar de la inconformidad de los libertarios, el acuerdo lejos de una “concesión” implica un nuevo endeudamiento por parte de Argentina para cumplir con los vencimientos de la deuda fraudulenta macrista de U$S 44.000 millones, continuando el sometimiento eterno. La nueva deuda que toma el Frente de Todos ahora se empezará a pagar en 2026 y compromete al país a devolverla en 10 años (2032). Además de las medidas de ajuste fiscal anunciadas, el organismo evaluará cada tres meses las variables económicas para habilitar o no un nuevo desembolso por dos años y medio, verificando que los ajustes pactados se lleven adelante efectivamente.

Los liberales reclaman un ajuste mayor del déficit al pactado con el organismo. Es decir un recorte mayor del gasto público y las partidas sociales, pero el ajuste ya viene en curso desde hace años y fue profundizado por la pandemia. En vistas del acuerdo que se terminó de anunciar, el Gobierno recortó el IFE en plena pandemia y las jubilaciones incluso antes de que ésta comenzara. Según dijo Guzmán en su conferencia de prensa el sendero fiscal anunciado comprende un recorte del déficit fiscal primario de 0,8 % del PIB para el corriente año en relación al propuesto por el ministro de economía en el proyecto de presupuesto (que ya implicaba un recorte respecto de 2021). Ese recorte representa nada menos que alrededor de $ 481 mil millones o el equivalente a cuatro meses de pagos del haber mínimo jubilatorio. Luego el sendero de ajuste fiscal continuará hasta llegar a cero en 2025.

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Por otro lado los pedidos de Espert y Milei de reformas estructurales como la laboral y jubilatoria, no tienen en cuenta que no está descartado un pedido de ese tipo por parte del Fondo. Sus revisiones periódicas serán instancias en la que el organismo podrá exigirle nuevas medidas, en caso de que las metas de ajuste no sean alcanzadas. A la vez que en el caso de la reforma laboral no está para nada descartado que se avance en ese sentido por sectores de la economía en caso de no poder llevarla delante de manera integral. Así ocurrió ya en los convenios de los trabajadores de Vaca Muerta durante el gobierno de Macri y en Toyota llevado adelante durante el gobierno actual, entre otros casos.

En otro parte del espectro político de los partidos que representan los intereses empresarios, Schiaretti tomó distancia del acuerdo, lo cual fue leído por muchos como una forma de abrir la negociación con el Gobierno por más fondos. Los diputados que responden al cordobés dijeron que darán quórum pero se abstendrán de votar el acuerdo.

"Nuestro bloque no obstaculizará el tratamiento de dicho acuerdo en el Congreso", "Daremos quórum pero nuestra posición será la de abstención, toda vez que, remarcamos, el mencionado acuerdo es responsabilidad del Gobierno Nacional", dijeron. Desde el espacio político del gobernador peronista de la segunda provincia más rica del país, no se criticó el acuerdo por el ajuste sobre las mayorías que implicará ni por la hipoteca a futuro que representa. Sin hacer referencia a algún aspecto del entendimiento, su tensión solo pasa por obtener más fondos para su administración local.