Esta semana parecía ser la decisiva para terminar de afinar el borrador de la nueva Constitución. Pero esto ya cambió para la semana que viene. Aunque en su génesis el proyecto constitucional quedó con la mayoría de las enmiendas republicanas en su interior, como fueron la objeción de consciencia, la enmienda anti migración y el ataque a la organización de las y los trabajadores, que limita el derecho a huelga.

Elizabeth Fernández Profesora
Miércoles 25 de octubre de 2023

Todo parecía indicar que la propuesta final del Consejo Constitucional debía estar lista esta semana, sin embargo, eso no pasará. Y si bien, la derecha quería cerrar lo antes posible el texto, la izquierda parlamentaria, especialmente desde el Partido Comunista,contribuyó a que esto no sucediera el próximo jueves, debido a que alegó acudir al Comité Técnico de Admisibilidad, que llevó a la oposición a ceder en la definición del día que se hará el último pleno.
La jugada final del oficialismo sería recurrir a los árbitros del proceso, el Comité Técnico de Admisibilidad, ya que según comisionados del Partido Comunista normas de la propuesta infringen los llamados “12 bordes constitucionales". Esto es lo más revulsivo, y de izquierda que puede ofrecer el Partido Comunista dentro de este actual proceso constitucional, lo cual es una completa vergüenza, defender los “12 bordes constitucionales”, es defender el Chile neoliberal heredado de la dictadura, y literalmente es, defender los bordes constitucionales, que se impusieron por medio de la constitución de 1980.
Es defender además el antidemocrático “Acuerdo por Chile”, de diciembre pasado, acuerdo con el cual en un primer momento se mostraron en desacuerdo, pero que rápidamente entraron con todo, al nuevo fraude constitucional, con el conjunto de los partidos del régimen político.
Actualmente, el oficialismo –incluida la Democracia Cristiana– ya se habría definido por la opción En contra; sin embargo, aún ningún partido se ha pronunciado oficialmente.
El momento escogido para realizar el anuncio oficial sería el día que se vote la propuesta en el Consejo Constitucional, donde se realizará una “cuenta pública ciudadana“, en que consejeros y consejeras del oficialismo realizará un acto justo a organizaciones sociales donde detallarán los “problemas” del texto y sus razones para realizar el voto en contra.
Por su parte, el PPD realizó un último “llamado” e ingenuamente emplazó a la derecha a buscar un acuerdo amplio para aprobar esta propuesta. Sin embargo, esto no sería más que un gesto, ya que en la práctica no hay ninguna opción para modificar el texto. Y quedó más que demostrado, que la vía del Partido Republicano, no es para nada la política de los consensos y tampoco de buscar “grandes” acuerdos nacionales, arrastrando consigo también a sectores de la UDI y Renovación Nacional, por esta vía, dentro del propio consejo constitucional.
Por otro lado, dentro de la misma línea del PPD, se encuentra la dirección del PC, donde recientemente Lautaro Carmona, sucesor de Guillermo Tellier, en la dirección del Partido Comunista, declaró tener una “expectativa sana” de que la derecha en su conjunto, reconsidere su propio texto. Algo completamente irrisorio. Ni cuando la derecha se encuentra más envalentonada, el Partido Comunista busca enfrentarla en serio.
No nos perdemos, ningún acuerdo, ni negociación. Denunciamos este proceso constitucional por ser anti democrático. Y con la ultraderecha encabezándolo, ha demostrado ser totalmente anti popular. El gobierno y sus partidos se han convertido en cómplices de este fraude anti obrero, mujeres y sectores populares.
Por eso debemos organizarnos contra el proceso constitucional, que debe ser derrotado por la fuerza de la movilización de los trabajadores, el movimiento de mujeres, los estudiantes organizados y el pueblo. Hay que rechazar todo cuanto venga del Consejo Constitucional, pero este rechazo no puede reducirse a una discusión táctica sobre votar tal o cual opción. Nuestros derechos no se conquistan, ni se defienden solo con un papel y un lápiz, esa es la ilusión que se nos ha inculcado por parte del conjunto del régimen político, para desviar nuestras luchas y aspiraciones.
El desafío que tenemos es buscar unificar las luchas y a diferentes sectores que se han movilizado.

Elizabeth Fernández
Profesora