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PACTO BARCELONA EN COMÚ - PSC. Ada Colau apuntala el continuismo

La entrada del PSC en el gobierno del Ayuntamiento de Barcelona, supone una importante confirmación de las políticas de continuismo de Colau. El PSC, el padre de la opresiva “marca Barcelona” y gobernante de la ciudad durante 30 años.

Pere Ametller @pereametller

Viernes 13 de mayo de 2016

Foto: EFE

Por mucho que desde BeC intenten normalizarlo, gobernar con el PSC es todo un giro a la derecha. Esta era la opinión que expresaba la propia Colau antes de ser alcaldesa sobre su ahora nuevo socio: “El PSC, en general, pero, en concreto, en Barcelona es una estructura de poder del régimen, de la cleptocracia que ha estado compinchada con los poderes económicos y que han usurpado la democracia a la ciudadanía. El PSC como estructura no es un sujeto político que pueda confluir con nosotros”. Colau también se refirió en numerosas ocasiones a la corrupción del PSC, como se ve en este tweet que ahora debe resultarle un incómodo recuerso.

Desde estas posiciones, la actual alcaldesa fijó antes de las elecciones un firme compromiso de no pactar con el PSC, que sintetizaba en una entrevista en el diario Ara con la contundente frase de “No pactaremos con los partidos del régimen, los socialistas también son un partido del régimen”

Las antiguas palabras de Colau sobre la corrupción del PSC y su red clientelar en Barcelona eran completamente acertadas. De hecho, Jaume Collboni, al que Colau ahora pretende hacer Teniente de Alcalde, está imputado en el “Caso Mercurio”, por un presunto delito de tráfico de influencias.

Sin embargo, la necesidad de conseguir socios a toda costa para garantizarse la estabilidad de su gobierno, les lleva a justificar todos los incumplimientos del programa y a pactar con quienes dijeron que no lo harían. Cabe preguntarse entonces ¿Es el mantenimiento del gobierno un fín en sí mismo para la “nueva política”? ¿El programa pasa a ser algo secundario entonces?. Parece que sí.

Pero esta vocación al pacto con el PSC no caen tampoco del cielo. ICV y EuiA forman desde el principo parte de Barcelona en Comú, y ambos partidos ha sido socios del PSC en diferentes legislaturas. A nadie debería tampoco sorprender que se haya dejado en manos de una de sus dirigentes, Mercedes Vidal, la dirección de TMB, el principal retiro dorado de la casta socialista con cargos de “directivos cienmileuristas”.

La verdad es que todo suena demasiado a la vieja política de siempre. Ya hasta en la videopolítica, el terreno donde más quieren conservar su política de gesto y discurso, acaban incurriendo en discursos de este tipo, como los de esta entrevista reciente.

Unas palabras que suponen toda una declaración de principios, de sus “nuevos” principios parafraseando a los hermanos Marx. La renuncia a defender los derechos de los sectores populares en nombre de la “real politik”, a sellar un pacto con la misma “casta” que antes denunciaba y a mantener una clara continuidad con las políticas a favor de las grandes multinacionales que operan en la ciudad.

Detrás de su intención manifestada de hacer “lo mejor posible para el conjunto de la ciudad” esconde la ficción de presentarse como la defensora y conciliadora de los intereses de los trabajadores y los grandes lobbys. Algo imposible, y que en la práctica acaba favoreciendo a los intereses de los de siempre.

La gestión en menos de un año del gobierno de Colau deja claro que está bien aparcada su etapa como activista. Ejemplos de ello no falta.

Recientemente vimos como se negó a dar ningún apoyo a la iniciativa del CSO Mukhayyam. Un centro de acogida y organización de refugiados e inmigrantes. Ni siquiera medió para evitar su desalojo 48 horas después de la ocupación.

O la campaña de persecución y criminalización hacia los “manteros” desde que ganó las elecciones municipales hace casi un año. Una represión que es ya más fuerte que la del anterior gobierno de CiU ¿Donde queda entonces el Refugees Welcome que cuelga del balcón del Ayuntamiento?

También se ha negado, durante 10 meses, a ejercer las competencias de que disponía el consistorio para aplicar la Ley 24/2015 de emergencia habitacional y contra la pobreza energética. O que haya propuesto estudios sobre la municipalización de cara al 2017, mientras se sigue externalizando los servicios públicos y concediendo contratos millonarios a grandes empresas-

Por si fuera poco, BeC viene situándose frontalmente en contra de la lucha contra la precariedad laboral de muchos sectores. Primero traicionando el “compromiso de las escaleras” de los trabajadores de la Marea Azul de Movistar y actualmente llevando a cabo una política abiertamente anti-huelga contra los trabajadores de TMB Metro.

Si en tan solo un año de mandato BeC ha sido capaz de todo esto ¿Qué se puede espearar de un gobierno con el PSC? El mismo partido que ha gobernado durante décadas favoreciendo a las grandes empresas y la “casta política”, a costa de la criminalización de la juventud, la precaridedad laboral, la tortura policial, la especulación urbanistica, la manipulación mediática,...

Hoy, poner fin a los grandes dramas que atraviesa la ciudad como son los desahucios, la pobreza energética, la precariedad laboral o la situación extrema de los “manteros”, solo es posible reactivando la movilización social y la organización de los trabajadores y sectores populares, como hizo la PAH durante estos últimos años-