Persecución y represión contra el colectivo de vendedores ambulantes en Barcelona. Colau “limpia” la calle de una molestia más, que junto a la huelga de los trabajadores de Metro y autobuses y el Correscales de la Marea Azul de Movistar “comprometen” la imagen del MWC.

Arsen Sabaté Barcelona | @ArsenSabate
Lunes 22 de febrero de 2016
Foto: ID/Arsen Sabaté
Durante esta última semana se ha venido intensificando, por enésima vez desde que Barcelona en Comú accediera al Ayuntamiento de Barcelona, la campaña de persecución y criminalización contra uno de los colectivos más vulnerables de la sociedad, los manteros.
Esta vez el objetivo era “limpiar” las calles de la molestia que supone la venta ambulante para la celebración en Barcelona del Mobile World Congress (MWC).
Durante estos días viene siendo una imagen habitual encontrarse con unidades de la Guàrdia Urbana profundizando la intimidación y represión por las calles más céntricas de la ciudad, donde normalmente se ubican las paradas de los manteros. Además de provocar detenciones y persecuciones, o sustrayendo material de venta a golpe de cañón en las estaciones de metro.
La persecución policial no se ha limitado esta vez a los puntos de venta habituales. La Guàrdia Urbana ha dado un paso más allá y, mediante orden directa del Ayuntamiento de Ada Colau, ha efectuado redadas donde viven los manteros. Cortando calles de barrios como el del Besòs, uno de los más afectados por la crisis y la pobreza, y registrando domicilios por presuntos delitos contra la propiedad industrial.
Sin embargo, no es, ni mucho menos, la primera ocasión en que BeC profundiza en este tipo de campañas policiales contra los manteros. Desde el verano pasado, el sector de vendedores ambulantes viene siendo perseguido y criminalizado. Y desde octubre la Guàrdia Urbana, a través del Comisionado de Seguridad del Ayuntamiento, Amadeu Recasens, viene redoblando los dispositivos de vigilancia en conjunto con la Brigada Móvil de los Mossos d’Esquadra de la Generalitat.
Por todo ello, desde el Sindicato Popular de Vendedores Ambulantes y el Colectivo ‘Tras la Manta’, se volvió a llamar ayer domingo a una nueva protesta contra la persecución que están sufriendo. Una jornada reivindicativa, en plena céntrica Rambla de Barcelona, en la que se concentraron cientos de personas, además de los propios manteros.
La protesta, no obstante, no podía ser más molesta para la alcaldesa de ‘Barcelona en Comú’, ya que coincidía con la recepción oficial, en el Teatro Liceu, de los directivos del MWC, ofrecida por el rey Felipe VI, el president Puigdemont y la misma Ada Colau.
@AdaColau haciendo su trabajo. @TrasLaManta #MetroEnVaga #busenvaga #correscales pic.twitter.com/iJUTuW052N
— IzquierdaDiario.es (@iDiarioES) febrero 21, 2016
Siete furgones de la Guàrdia Urbana junto a otras siete de la Brigada Móvil, destacamentos apostados en todas las calles adyacentes y una línea policial, en tono amenazante, rodeando la protesta, tal fue el operativo desplegado a las órdenes de Colau para salvaguardar la jornada pre-inaugural del MWC.
Sin embargo, de los derechos de los trabajadores ambulantes, nada de nada. ‘Barcelona en Comú’ promete sobre el papel mesas de negociaciones con el Sindicato de Manteros, pero en la práctica los reprime y antepone los intereses de los grandes capitalistas.
Durante estos últimos días, se ha vuelto a demostrar a ojos de cientos de personas que la alcaldesa “del cambio”, Ada Colau, está actuando, como le recriminaba un trabajador de Metro, al “puro estilo CiU”.
Els manters, una molestia mes pel #MWC i @bcnencomu, son perseguits i reprimits policialment. pic.twitter.com/SbTfx3ziuy
— Arsen Sabaté (@ArsenSabate) febrero 21, 2016
Y es que el MWC es el gran evento del año por el que las ciudades punteras de medio mundo se pelean para obtener la licencia y organizar. Y es que el MWC es sin duda uno de los mayores generadores de beneficios para los grandes capitalistas. Y como gran negocio que es este evento mundial, su verdadero rostro no puede ser otro que el de ser uno de los grandes símbolos de la ultra-precariedad.
El MWC es en realidad el evento donde se dan cita cientos de trabajadores con contratos y condiciones de trabajo en situación de semi-esclavitud, todo por unos sueldos miserables.
Para garantizar que el MWC se desarrolle en condiciones, Ada Colau, no ha dudado en intentar desactivar, en persona, todos los sectores en lucha por la conquista de mejores condiciones laborales. Es el caso de la huelga de los trabajadores de Metro y autobuses coincidiendo con la celebración del MWC y que junto con la llegada del Correscales de la Marea Azul de Movistar, dará lugar a unas jornadas de lucha obrera contra la precariedad.