Fue el día sábado. Participaron trabajadoras de la educación que debatieron sobre cómo organizarse de cara al Encuentro Nacional de Mujeres que será en Rosario el 8, 9 y 10 de octubre.

Marilina Arias Docente CABA Miembro del Consejo Directivo de Ademys
Miércoles 28 de septiembre de 2016
El pasado sábado se realizó el Preencuentro de Mujeres de Ademys, el cual fue organizado por la Comisión de Mujeres. Participaron las agrupaciones que toman parte de la misma así como trabajadoras de la educación y estudiantes independientes que se acercaron para debatir y viajar con nosotras.
Se abrieron distintos debates, comenzando por la situación política nacional ya que es el primer Encuentro que se realizará desde que Macri asumió la presidencia. En este marco, las docentes venimos protagonizando la resistencia contra el ajuste peleando por la reapertura de las paritarias, en defensa de la escuela pública y contra la persecución que implica el operativo “Aprender 2016”, un programa del macrismo que evalúa a docentes culpabilizándonos de la crisis educativa.
Este XXXI° Encuentro Nacional de Mujeres será en la ciudad de Rosario el 8, 9 y 10 de octubre. Esta ciudad cuenta con un alto promedio de denuncias por violencia de género y la provincia de Santa Fé se encuentra en el segundo puesto del ranking nacional de violencia hacia las mujeres.
Alicia Navarro Palacios, de la Corriente 9 de Abril e integrante del Consejo Directivo abrió el Preencuentro dando la bienvenida a todas las presentes y remarcando la importancia de que seamos cada vez más las que podamos viajar y asistir a esta instancia de organización y discusión, que es importante para el conjunto de las mujeres.
Desde la Corriente 9 de abril planteamos la necesidad de intervenir en el paro Nacional de CTERA del martes con una perspectiva de género sumando a todas las compañeras que se anotaron para viajar al Encuentro encolumnadas tras una bandera con la consigna ’’Mujeres en defensa de la educación pública y contra el ajuste’’. Esta propuesta fue rechazada por el resto de las corrientes bajo el argumento de que bastaba con marchar tras la bandera del sindicato únicamente.
Por otro lado, en el Preencuentro se debatieron las campañas a llevar adelante dentro de los talleres y para compartir con todas las mujeres que participan del Encuentro. Entre ellas, la construcción de escuelas y jardines para los miles de hijos e hijas de familias trabajadoras que quedan fuera del sistema educativo público año tras año y por otro lado la campaña de rechazo al operativo evaluador que será a nivel nacional en la semana posterior al encuentro.
Una estudiante terciaria independiente que se acercaba por primera vez, contó que tenía muchas ganas de organizar a sus compañeras para poder viajar al ENM y planteó la necesidad de hacerlo junto a la comisión de mujeres de Ademys, ya que aún no contaban con suficiente organización en el terciario.
Un debate sobre el carácter y los objetivos de las comisiones de mujeres
Tal como lo hemos planteado anteriormente, desde la Corriente 9 de abril reinvindicamos el carácter abierto de la Comisión de mujeres que pusimos en pie en el 2009 cuando nos organizamos con otras docentes, afiliadas, no afiliadas, algunas incluso de UTE, las madres y las familias de la escuela, para recuperar a una alumna que había caído víctima de una red de trata.
Sin embargo agrupaciones como Lista de Maestros y Tribuna Docente vienen poniendo en cuestión este carácter, queriendo retroceder en la ambición de que esta comisión se transforme en un ejemplo de lucha y organización para otras trabajadoras, estudiantes y mujeres.
Ambas coinciden en que el viaje en los micros de Ademys sean únicamente para docentes y a su vez estableciendo criterios de jerarquía: en principio, afiliadas; luego no afiliadas; y finalmente, en caso de que quedaran lugares disponibles, cabría una posibilidad de que las terciarias pudiesen viajar, por ejemplo.
Desde la 9 de Abril decimos “Ni una mujer abajo del micro”. Así como hemos peleado para que el sindicato promueva la organización de las mujeres en los Encuentros Nacionales de mujeres costeando parte de los micros, pelearemos para que todas las que quieran hacer la experiencia con esta Comisión puedan hacerlo. Se evidenció con las intervenciones de las compañeras independientes presentes, la necesidad de que la Comisión de mujeres sea una herramienta que promueva la organización de cada vez más compañeras.
El debate de Fondo
El debate de fondo no gira en torno a cuestiones organizativas ni de cantidades de micros, ni siquiera de falta de plata, sino a posiciones políticas sobre el rol que puede jugar una Comisión de mujeres; y, más a fondo, sobre el rol que puede jugar un sindicato clasista dirigido por corrientes de izquierda como lo es Ademys.
Lista de Maestros plantea la necesidad de que el sindicato de prioridad a “sus afiliadas” que son las que aportan mensualmente y Tribuna Docente planteó como “condición” bajarse del micro con ficha de afiliación llena. Desde la corriente 9 de Abril opinamos, en cambio, tal como lo expresó una trabajadora de cocina que ha compartido los viajes a los encuentros con nosotros, que los Encuentros de mujeres son instancia de lucha y organización. Son Experiencias que cambian profundamente la vida de las mujeres que viajan, que despiertan llamaradas internas, que las fortalecen, que vuelven con lecciones y experiencias para continuar la pelea en cada lugar de trabajo, escuela, barrio, provincia.
En ese sentido un sindicato clasista, por más pequeño que fuera, debe aspirar a dirigirse un poquito más allá de lo que el horizonte inmediato le permite. En ese sentido desde nuestra corriente batallamos como fundadoras de la Comisión de mujeres pero también como parte de la directiva del sindicato, por darle esa perspectiva a Ademys, por educar incluso a nuestras afiliadas en la necesidad de la solidaridad de clase, en la importancia de batallar el corporativismo, uniendo por abajo lo que burocracias, patronales y el estado dividen por arriba.
El machismo y la violencia que viven las mujeres cotidianamente no distinguen entre gremios. Lejos de reproducir estas divisiones, las mujeres trabajadoras, jóvenes, estudiantes y amas de casa tenemos que pelear en conjunto por nuestros derechos. Esta enorme potencia de organización es la que se vio cuando salimos juntas a gritar #NiUnaMenos.
Queremos que nuestra Comisión siga siendo ese espacio abierto donde cualquier mujer que vea la necesidad de organizarse para luchar pueda acercarse a hacer una experiencia común. Queremos seguir siendo un ejemplo de lucha y organización para que muchas mujeres tomen como referencia.