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“Admisión Justa”: El proyecto de Piñera que restringe aún más el acceso a la educación de calidad

La mañana de este jueves, Piñera firmó un proyecto de ley que modifica el sistema de admisión de los establecimientos de alta exigencia y con proyectos especiales.

Viernes 11 de enero de 2019

Un proyecto, que según Piñera intenta perfeccionar la Ley de Inclusión Escolar que se aprobó en el gobierno anterior de Michelle Bachelet, pero que en realidad sólo pretende profundizar el acceso restringido a los liceos y colegios de alta exigencia o que cuenta con proyectos educativos especiales.

Pruebas de admisión, entrevistas a padres y apoderados y la incorporación del mérito como criterio de selección, son algunos de los puntos que comprenden este proyecto de ley.

Al dar la información esta mañana Piñera se refirió a la necesidad que las familias chilenas tuvieran implicancia directa en decisiones sobre el tipo de educación y financiamiento que desean, reponiendo su derecho a aportar a la educación de sus hijos, como parte de su programa de administración. Y pese a que no lo dijo directamente, en sus intenciones está el restablecimiento del copago.

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Y es que el proyecto del mandatario, nada tiene que ver con las necesidades de las y los estudiantes, si es cosa de recordar cómo en el 2011 se llenaron las calles de cientos de miles de estudiantes exigiendo educación gratuita y de calidad. Donde a través de un Plebiscito Nacional por la Educación Pública ese año un 91,3 % de los consultados se mostró a favor de una enseñanza gratis y de calidad. Las grandes movilizaciones fueron expresión de lo que estaban tomando por decisión los jóvenes y asimismo sus familias, que hoy cargan a cuestas las consecuencias de la educación de mercado.

A pesar de que discursivamente el gobierno intenta instalar una "preocupación" por la educación del país, ha quedado demostrado que esto no es cierto. Para la derecha, la educación sigue siendo un bien de consumo, donde quienes puedan pagar más u obtener mejores resultados, son quienes pueden acceder a ella. Y con esto restringe aún más el acceso a la educación.

Al mismo tiempo, la ex-Nueva Mayoría le pavimentó el camino a la derecha para que sin tantos inconvenientes comiencen a cocinar este tipo de proyectos que precisamente comenzaron a ser trabajados en el último mandato de Bachelet y que de por sí, siguen perpetuando la educación de mercado. Y es que a pesar de que Bachelet implantó en su gobierno la “gratuidad” que hoy cada vez comienza a mostrar más claramente sus límites, todo esto deja al descubierto que nunca tuvieron como perspectiva terminar con este concepto de educación que es sólo para quienes pueden pagarla.

Ante estos ataques, debe ser el movimiento estudiantil, en unidad a las y los trabajadores, quienes se planteen romper con la lógica de educación de mercado. Donde en vez de ser un derecho garantizado por el Estado, hoy responde a quién simplemente es el mejor postor. Recuperar en las calles el derecho a la educación gratuita y de calidad es fundamental y que esta se sostenga a través de un plan de financiamiento integral del Estado a las universidades públicas y liceos. Que implique que los recursos sean otorgados directamente a las instituciones de educación. Y que esto sea financiado con el impuesto a las grandes empresas como las mineras de Luksic, las forestales de los Matte y Angelini y los puertos de Von Apenn. Y que al mismo tiempo cuente con un acceso irrestricto a la educación, donde no existan trabas ni filtros de clase para acceder a la educación de calidad.