Declaración de la agrupación de trabajadorxs de la educación 9 de abril de Jujuy. Exigen que los gremios ADEP y CEDEMS convoquen asambleas y plenario provincial de delegadxs para enfrentar los ataques del Gobierno de Gerardo Morales.
Lunes 1ro de febrero de 2021 22:27
Este lunes y martes la docencia vuelve a salir a las calles. Lamentablemente en marchas separadas por la responsabilidad de las conducciones sindicales. En el caso de ADEP, se convoca a marchar el lunes cuando ya había una marcha auto-convocada para el martes, sin llamar a unificar las movilizaciones. Y en el caso de CEDEMS ni siquiera convocó a movilizar y hace más de un año y medio que no convoca a asambleas. La ecuación es simple, si luchamos divididos y no unificamos se fortalece el gobierno.
Por eso desde la Agrupación de trabajadores/as de la educación 9 de abril al mismo tiempo que impulsamos y formamos parte de todo espacio de lucha auto-convocada también damos la pelea dentro de los sindicatos que siguen aglutinando a miles de afiliados y afiliadas, exigiendo a las conducciones para que podamos unirnos en un mismo plan de lucha toda la docencia junto a la comunidad educativa. De esta manera, la fuerza del malestar que se siente en cada escuela va a ser mucha más poderosa para frenar los ataques del gobierno y luchar por nuestros derechos.
El gobierno de Morales se siente envalentonado en su plan de vuelta a clases en condiciones inseguras y en querer imponer el decreto 1807 que ataca nuestros derechos, porque hace pocas semanas el Ministro Trotta visitó la provincia y le dio un espaldarazo político a estas medidas del gobierno jujeño. El Ministro nacional conoce muy bien la realidad deplorable que sufre la educación pública en la provincia, sin embargo no le puso ni un “pero” al plan de Morales y Calsina. Por otra parte, la actitud de las conducciones de no llamar o darle continuidad a las asambleas unificadas que se hicieron a fin del año pasado contra el decreto 1807 también fortalece al gobernador, que sale por los medios a atacar a la docencia con falsedades de que no queremos volver a clases y que somos una minoría los descontentos y que a él sólo le preocupa la salud mental de los estudiantes.
Los y las docentes sí queremos volver a clases pero en condiciones seguras y eso depende del aumento en la inversión, que sabemos, actualmente, tanto a nivel nacional como provincial no se pone un peso en infraestructura, elementos de bioseguridad y tecnológicos. Por eso decimos que para una vuelta segura no se necesitan discursos sino recursos. A nivel nacional se votó uno de los presupuestos más bajos en los últimos años en lo que a infraestructura escolar se refiere. Sólo el año pasado se fueron del país en deuda lo que equivale a 8 presupuestos.
Si al gobernador realmente le preocupara la salud de los estudiantes debería aumentar el presupuesto educativo para mayor creación de escuelas, cargos y que realmente pueda haber pocos estudiantes por cursos; como también que existan los elementos sanitarios y tecnológicos necesarios para cada estudiante y docente. Sin esto todo queda en discursos demagógicos vacíos.
Fuerzas hay, son cientos los docentes que frente a la pasividad de las conducciones, se ven en la obligación de autoconvocarse: en nivel primario, medio, superior, docentes precarizados o recién egresados o por problemáticas de áreas específicas como informática, artística, francés o escuelas profesionales. Si unimos toda esa fuerza en una gran asamblea imponiendo a los dirigentes un plan de lucha unificado, no sólo podemos hacer caer el decreto 1807 y defender nuestros derechos sino también dejar de estar resignados y luchar por mayor presupuesto e inversión educativa y un salario igual a la canasta familias por cargo (o su equivalente en hs cátedras) para repartir las horas de trabajo y que trabajemos todos/as. No sobran docentes, faltan escuelas y cargos.