El viceministro de Asuntos Exteriores ruso, Serguéi Riabkov, salió a acusar a Estados Unidos de interferir en las elecciones del próximo 18 de marzo, al igual que Rusia fue acusada el año pasado de tener intervención en la elección que finalmente dio ganador a Trump.
Lunes 5 de marzo de 2018 11:33

El viceministro de Asuntos Exteriores ruso, Serguéi Riabkov, acusó este lunes a Estados Unidos de intromisión en los asuntos internos de Rusia y de intentar interferir en las elecciones presidenciales y parlamentarias del país.
"En los últimos años los intentos más activos de intromisión (de EE.UU.) en nuestros asuntos internos se han producido durante el periodo de preparación y celebración de las elecciones presidenciales de Rusia y los comicios a la Duma (la Cámara baja del Parlamento)", dijo el número dos de la diplomacia rusa.
Según Riabkov, estos intentos han sido detectados también durante la actual campaña para las presidenciales del próximo día 18, en las que todos los sondeos dan por descontada la reelección de Vladímir Putin.
"La continuación de la política de Washington que sirve a sus intereses geopolíticos en todo el mundo, incluida Rusia, bajo la marca de la democratización en los últimos 20 años solo ha traído caos, destrucción y guerras en toda una serie de Estados", dijo el viceministro en una comisión del Senado ruso.
Agregó que, por lo visto, hay algunos políticos insensatos en Estados Unidos que pretenden hacer lo mismo con Rusia, a la que consideran como la "principal amenaza a su dominio global".
Las acusaciones de Riabkov se producen en momentos en que en Estados Unidos hay una investigación especial en marcha sobre la presunta injerencia rusa en las elecciones presidenciales estadounidenses de 2016, que llevaron a Donald Trump a la Casa Blanca.
Actos de una campaña ante una (re)elección predecible
El sábado, Putin realizó un acto en el estadio moscovita de Luzhnikí, (antiguamente llamado “Lenin”) sede principal de la Copa Mundial de Fútbol Rusia-2018, donde concurrieron más de 100 mil personas. Sin medias tintas, el actual presidente rudo prometió un futuro de "brillantes victorias" si es reelegido el próximo 18 de marzo.
"Queremos que (nuestros hijos y nietos) sean felices. Nadie lo hará por nosotros, pero si lo hacemos, el próximo decenio y todo el siglo XXI estarán marcados por nuestras brillantes victorias", dijo el jefe del Kremlin en el mitin.
A continuación, Putin se dirigió al público y preguntó: "Lo haremos ¿sí?", a lo que el estadio respondió con un "sí" ensordecedor.
La gran mayoría de los asistentes eran jóvenes, que según noticias difundidas por algunos medios de comunicación rusos, fueron “reclutados” en sus centros de enseñanza a acudir a Luzhnikí bajo la amenaza de “dificultades” en los exámenes si se negaban.
Según las últimas encuestas tiene el 71,4 por ciento de la intención de voto en las elecciones, en las que compiten 8 candidatos (una sola mujer). Sin embargo, como es habitual en Rusia, las manifestaciones opositoras, de las que participan miles de personas de todo el país, son duramente reprimidas por la policía del Kremlin, lo que hace suponer que las encuestas difundidas son, como mínimo, poco fiables.