En los últimos días subió la tensión en el debate sobre las candidaturas de “unidad popular” y el método de primarias en Podemos. La nueva iniciativa “Ahora en Común” aparece como un desafío al liderazgo de Pablo Iglesias hacia las generales.

Josefina L. Martínez @josefinamar14
Sábado 11 de julio de 2015
Este miércoles se publicó online el manifiesto “Ahora en Común”, proponiendo un método de confluencia para una candidatura “ciudadana” o de “unidad popular” hacia las elecciones generales del Estado español, que serán a fin de año si el PP no las adelanta.
El manifiesto está firmado por dirigentes y activistas de Izquierda Unida, Equo, Marea Atlántica de Galicia y cargos de Podemos, junto a integrantes de candidaturas como “Ahora Madrid” y “Barcelona en Común”. En 48 horas, la iniciativa logró más de 16.000 firmas a través de internet y una gran repercusión en las redes sociales y la prensa.
En su manifiesto se plantean seguir el modelo de las candidaturas “ciudadanas” que ganaron los ayuntamientos de Madrid y Barcelona, que están integradas por Podemos, sectores de IU, Equo y activistas de otros colectivos sociales.
El viernes se realizó un debate público en el Círculo de Bellas Artes de Madrid que los medios de prensa cubrieron como el lanzamiento público de “Ahora en Común”. Participaron del mismo el periodista radial Javier Gallego, el secretario general de IU, Alberto Garzón, el dirigente de Equo, Juan López de Uralde, Pablo Soto de Ahora Madrid, Arancha Gracia de Zaragoza en Común, Emmanuel Rodríguez de Ahora en Común, y Beatriz Talegón, quien hace unos días dejó el PSOE con su corriente, Somos Izquierda.
Tras las presentaciones, Emmanuel Rodríguez explicó que el manifiesto se lanzó con el objetivo de “ganar las elecciones” y que para eso se tiene que “generar una marea ciudadana, desde abajo, amplia”.
Pablo Soto, concejal de ahora Madrid agregó que había que desmentir la “falsa dicotomía entre democracia y eficacia” en una crítica directa hacia Pablo Iglesias y la dirección de Podemos.
Consultado sobre qué papel va a jugar Izquierda Unida en esta confluencia, Alberto Garzón dijo que "la unidad popular está por encima de las siglas" y aclaró que "esto no puede ser una iniciativa contra Podemos, esto tiene que ser confluyente".
Todos los intervinientes se sumaron al llamado de avanzar en una confluencia estatal y varios hicieron referencia de que estaba “la puerta abierta” para que se sume Podemos.
La referente de “Valladolid toma la palabra” se refirió a la experiencia de “unidad” que se formó en ese municipio, reivindicando además su actual integración en un gobierno “bipartito” que encabeza el PSOE. Una estrategia de integración de gobiernos comunes con el PSOE que IU lleva adelante en numerosos ayuntamientos.
Palabras aparte merece la intervención de Beatriz Talegón, quien dijo que después de más de 10 años de militancia en el PSOE era “triste y difícil darse cuenta que los partidos tradicionales no toman en cuenta las necesidades ciudadanas”, y que después de muchos intentos de “democratizar el PSOE”, la situación en Grecia fue “el punto de inflexión” que la llevó a dejar su partido, al ver a la “familia socialdemócrata europea” en el “bando de la Troika”. Una explicación un poco sorprendente, tomando en cuenta que la “familia socialdemócrata europea” viene actuando en el “bando de la Troika” desde antes que Talegón naciera.
¿Con Podemos o contra Podemos?
Desde el punto de vista programático no hay diferencias importantes entre Ahora en Común y Podemos. Pero el lanzamiento de este manifiesto ha planteado un desafío a Pablo Iglesias y la dirección de Podemos, que se ha negado rotundamente a llegar a un acuerdo electoral con Izquierda Unida a nivel estatal y no está dispuesto a resignar su “marca” hacia las elecciones generales.
Hace unas semanas, un periodista le preguntaba a Pablo Iglesias si había posibilidades de una convergencia con IU para las elecciones generales. "Ninguna. Cero. Fin de la cita. Cero", respondía el líder de Podemos.
En la misma entrevista se refería a los militantes de IU como “el típico izquierdista tristón, aburrido, amargado..., la lucidez del pesimismo”, y lanzó una provocación. “No quiero que cenizos políticos, que en 25 años han sido incapaces de hacer nada, no quiero que dirigentes políticos de Izquierda Unida, y yo trabajé para ellos, que son incapaces de leer la situación política del país, se acerquen a nosotros. Seguid en vuestra organización. Presentaos a las elecciones, pero dejadnos en paz.”.
El rechazo de Iglesias a la confluencia generó mucho descontento dentro y fuera de Podemos. Ni hablar en las filas de Izquierda Unida.
A esto se sumó el cuestionamiento al sistema de internas de Podemos, con lista sábana y plazos acelerados, lo que garantiza el absoluto control “desde arriba” de todo el proceso.
Consultado por la aparición de “Ahora en Común”, la respuesta de Iglesias no fue muy diferente. Después de asegurar que era una “coalición de izquierdas promovida por IU”, sostuvo que así “no se ganan elecciones”, y que Podemos no se va a colocar donde “el enemigo quiere”, manteniendo su “hoja de ruta” de presentarse como Podemos a las generales. Esta semana había ofrecido a Alberto Garzón de IU y a Beatriz Talegón un lugar en las listas de Podemos, pero éstos se negaron.
El futuro de Ahora en Común está por verse en las próximas semanas y meses. ¿Marca blanca de Izquierda Unida y autopista para su regeneración, después del fracaso electoral? ¿Confluencia con Podemos en un espacio común, con otras siglas, después de arduas negociaciones hacia las generales? ¿Apertura de un espacio de debate “desde abajo”, como reclaman muchos activistas sociales?
Lo que todavía está ausente, sin embargo, es un profundo debate programático y estratégico sobre cómo enfrentar al Régimen del ’78 y con qué fuerzas sociales se puede derrotar los planes de la Troika y el capitalismo español. También un debate profundo sobre la trampa que significa apoyar gobiernos con el PSOE como hace IU (integrándose a los gobiernos) o Podemos (apoyando desde afuera). Un debate que hasta el momento aparece desdibujado detrás de la pulsión de “empoderar a la ciudadanía” y “ganar las elecciones” a toda costa, ya sea desde Podemos o desde una candidatura de confluencia.

Josefina L. Martínez
Nació en Buenos Aires, vive en Madrid. Es historiadora (UNR). Autora de No somos esclavas (2021). Coautora de Patriarcado y capitalismo (Akal, 2019), autora de Revolucionarias (Lengua de Trapo, 2018), coautora de Cien años de historia obrera en Argentina (Ediciones IPS). Escribe en Izquierda Diario.es, CTXT y otros medios.