Un autobús subió a la acera y se incrustó en la boca de una estación del metro atropellando a decenas de personas. Las autoridades informaron que se trató de un accidente pero las imágenes dejan muchas dudas.
Lunes 25 de diciembre de 2017 13:16

Un autobús subió a la acera y se metió dentro de una boca del metro de Moscú atropellando a decenas de personas que se encontraban en la escalera y la acera. Se confirmaron 5 personas fallecidas y al menos otras 13 heridas y el conductor fue detenido.
La policía de la ciudad declaró que fue un accidente y que “no se baraja” que pueda ser un atentado. Adicionalmente, fuentes próximas a la investigación informaron a la agencia rusa Interfax que el conductor no estaba alcoholizado. Según la versión oficial, podría haberse debido a un fallo técnico o a que el conductor del autobús perdió el control del vehículo.
Sin embargo, en uno de los videos que se conocieron se ve claramente al autobús detenido en la calle junto a otros vehículos estacionados y de pronto arranca y gira a su derecha subiendo a la acera, acelerando y maniobrando luego hacia la izquierda para entrar en la estación la Slaviánski Bulvar del metro moscovita. Unas imágenes que hacen dudar de que haya sido un simple accidente o que el conductor haya perdido el control del autobús.
El presidente ruso Vladimir Putin es el primer interesado en que no se produzcan actos terroristas toda vez que faltan solo seis meses para el comienzo de la Copa del Mundo, el acontecimiento deportivo más importante a nivel internacional que tendrá a Rusia en las portadas de la prensa mundial durante un mes.
El ISIS ya amenazó con realizar atentados aprovechando el evento futbolístico y en respuesta Putin ha reforzado cualitativamente la seguridad en la capital y otras ciudades. Entre otras medidas se sumaron agentes a la vigilancia y se colocaron bloques de cemento en las zonas más transitadas para evitar atropellos masivos, una modalidad de ataque que ha crecido mucho en los últimos tiempos.
El trágico hecho ocurrió en día laborable, ya que la Navidad ortodoxa en Rusia se celebra el 7 de enero.