En su paso por Villa la Angostura, el presidente hizo un guiño a las petroleras. Gutiérrez celebró el “barril criollo” y se puso la camiseta del albertismo.
Sábado 6 de junio de 2020 13:52
Desde la ciudad cordillerana de Villa la Angostura, el presidente Alberto Fernández y el gobernador de la provincia de Neuquén, Omar Gutiérrez intercambiaron elogios y palabras de unidad, mostrando “sinergia” entre ambos mandatarios. Tras la pregunta de un periodista, Fernández orientó su discurso a dar “seguridad” a las empresas petroleras.
Oficialista de toda la vida, el Movimiento Popular Neuquino (MPN) volvió a alinearse rápidamente con el nuevo gobierno nacional. El otrora preferido de Macri, Omar Gutiérrez, mostró sus habilidades acomodaticias y se deshizo en alabanzas al nuevo presidente.
Tras el anuncio de una serie de obras a realizarse en la provincia con financiamiento nacional, el gobernador realizó una encendida reivindicación del rol del presidente: “Alberto va a ser recordado como el hombre que se la jugó para salvar la vida de los argentinos”.
El entusiasmo tiene que ver con la firma del decreto N° 488/20 con el que el presidente estableció, hace algo más de dos semanas, el precio sostén del barril de petróleo en USD 45. “Te pusiste los pantalones largos y firmaste un decreto fundamental”, “tenemos un presidente que le pone el pecho, nos sentimos cuidados por Alberto”.
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Gutiérrez supo ser fiel aliado de Macri siempre que éste benefició a las grandes petroleras. Sus servicios fueron retribuidos en las elecciones de gobernador de la provincia, en las que Macri le soltó la mano a su candidato oficial, el difunto Pechi Quiroga, y le regaló a Gutiérrez las fotos para su campaña. Entre ambos también se intercambiaron elogios más de una vez. ¿La condición? Garantizar el saqueo.
Un mensaje amigable con los que saquean Vaca Muerta
A su turno, el presidente insistió con la idea de un “buen capitalismo” en el que todos ganen. Tras la pregunta de un periodista enfatizó el rol de Vaca Muerta. Fernández sostuvo que si se logra un acuerdo con los acreedores de la deuda externa argentina, “el despegue va a ser magnífico”. Sus palabras contrastan con la realidad actual en Neuquén, donde las empresas reducen inversiones, cancelan contratos y bajan equipos de perforación.
“Para que ellos (los acreedores) cobren necesitan que la Argentina se desarrolle y crezca, produzca y exporte y creo que Vaca Muerta tiene un rol central porque es esencialmente producción que se exporta y genera divisas para el país”. El discurso no dista mucho de la “Vaca Muerta exportadora” con la que soñaba Macri. Extraer para exportar, y exportar para conseguir dólares frescos para pagar la deuda fraudulenta. ¿Impuesto a las riquezas? Ni noticias.
Es el objetivo de honrar la deuda el que justificaría el rescate a la ganancia empresaria que implicó el barril criollo, un mecanismo por medio del cual el pueblo trabajador sostiene un sobreprecio con relación al precio internacional. Una especie de “subsidio” que se concreta cada vez que se consume un producto que contiene los precios de los combustibles.
Lo llamativo es que el estímulo del barril se suma a la baja de las retenciones las exportaciones a 0% y, en el caso de que el precio del barril a nivel internacional supere los USD 45, las retenciones irán del 0% al 8%.
Las empresas consiguieron este beneficio del gobierno de Alberto Fernández, junto al pago de hasta $33.000 por empleado que el estado nacional les garantizó por medio de la ATP (que cobraron hasta los gerentes de las empresas). Según el presidente, en Neuquén se pagaron 52.000 aportes, aliviando los costos salariales de las empresas que ya se encuentran en medio de un importante ajuste, recortando salarios, suspendiendo y hasta despidiendo. Cabe aclarar que mientras empresas como Tecpetrol recibieron la ATP, las y los trabajadores de cooperativas, como las gestiones obreras ceramistas, no cobraron un peso.
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Las petroleras lograron lo que exigían con su lobby sin siquiera abrir sus libros de contabilidad y demostrar qué hicieron con los miles de millones de pesos de subsidios recibidos durante todos estos años. Tampoco justificaron por por qué podrían producir sólo con un barril a USD 45. ¿Cuál es el costo de producción que en Neuquén especialistas ubican en los USD 19 por barril?
Basta de bancar a “los miserables”
Lo cierto es que lejos de “contribuir” con dólares al país, las empresas del sector se encuentran entre las que más fugan dólares al exterior. Pampa Energía, Shell, la Sociedad Anónima YPF, Total, Wintershall, Halliburton, Pluspetrol, Petrobras, Tecpetrol y Weatherford, son algunas de las 100 empresas que más fugaron en los cuatro años de macrismo.
Según el portal Vaconfirma, los USD 3.457 millones fugados por las empresas del sector, equivalen a 4,6 años de regalías recibidas por la provincia de Neuquén.
Desde el comienzo de la explotación no convencional en Vaca Muerta, la ilusión exportadora, el discurso “eldoradista” sostenido con matices por los gobiernos de Cristina y Macri, estuvo al servicio de las petroleras. La recientemente estrenada alianza entre Gutiérrez y Alberto, también. La máxima es la misma: se privatizan las ganancias, y se socializan los “esfuerzos”.
No podemos seguir bancando a los “miserables”, como supo nombrarlos Alberto Fernández meses atrás. Las empresas deben abrir todos los libros de contabilidad, mostrando sus ganancias, qué hicieron con los subsidios y con los dólares que fugaron. Hay que establecer un impuesto a las grandes fortunas y ganancias, como el que propone el Frente de Izquierda.
Es urgente prohibir realmente los despidos y rebajas salariales. Las empresas que violen esa prohibición deben ser expropiadas y fusionadas en una sola empresa estatal, a cargo de sus trabajadores y trabajadoras, las comunidades y profesionales de universidades públicas y organizaciones socioambientales. Quitando la ganancia capitalista de la ecuación, la energía debe dejar de ser un negocio y ser pensada racionalmente, como un derecho.