El día de ayer, se discutiría la iniciativa de reforma que el gobernador de Veracruz presentó a principios de año. La votación no se ejerció. Fue aplazada hasta el próximo mes de julio debido a que se aprobó la AVG por agravio comparado por parte de la CONAVIM.
Francisca Daniela Maestra de primaria. Agrupación Magisterial y Normalista Nuestra Clase
Viernes 13 de mayo de 2016
Desde el inicio de la gubernatura de Duarte de Ochoa, no es la primera vez que Veracruz es señalado por los medios de comunicación. El régimen priista ha mostrado su verdadero rostro asesino y misógino al verse implicado, de manera directa, en los feminicidios, redes de trata y prostitución, asesinatos de periodistas, desaparición forzada entre una larga lista de atropellos a los derechos elementales.
El 12 de mayo, se había programado discutir, en segunda vuelta, la iniciativa de reforma que el gobernador de Veracruz había presentado. La votación no se ejerció. Fue aplazada hasta el próximo mes de julio. Esto debido a que se admitió la Alerta de Violencia de Género (AVG) por agravio comparado por parte de la Comisión Nacional para Prevenir y Erradicar la Violencia Contra las Mujeres (CONAVIM), órgano dependiente de la Secretaría de Gobernación.
En la AVG se determinan tres agravios: falta de acceso a los servicios de salud, y a las causales de aborto en caso de violación sexual, criminalización de las mujeres por el delito de aborto, y la amenaza de una reforma constitucional que agrave la problemática de violación a los derechos de las mujeres.
La aceptación inmediata de la AVG por agravio comparado- interpuesta por organizaciones civiles de Veracruz- no es más que una operación política que “concede” el gobierno de Duarte para contrarrestar cualquier descontento provocado por la posible aprobación de la reforma al artículo cuarto.
Ante ello, no podemos confiar en el mismo Estado que asegura garantizar la vida desde el momento de la concepción, pero, de manera contradictoria retrocede las conquistas de las mujeres al intentar penalizar las causas por las que algunas interrumpen sus embarazos. Hasta el día de hoy, se conservan vigentes las tres causales que permiten la interrupción de un embarazo: en caso de violación, enfermedades del feto o peligro de muerte de la madre por continuar con su gravidez.
El régimen priista de Duarte implementa estas medidas políticas para contener cualquier intento de organización ante el alarmante incremento de violencia contra las mujeres, cuya expresión más exacerbada es el fenómeno del feminicidio en la entidad. Es sabido que dicho gobierno mantiene lazos estrechos con el narcotráfico. Como lo denunció la activista Nadia Vera, que fue asesinada por órdenes de Duarte en complicidad con el gobierno perredista de la CDMX, que el jefe de gobierno Mancera reclama que es la ciudad de los derechos humanos. Sin embargo, los asesinatos de Vera, Espinoza, Alejandra, Yesenia y Mile continúan en la impunidad.
Duarte y la Iglesia contra las mujeres
Ante el descontento social que padece el gobierno misógino priista de Veracruz, en esta época de elecciones, Duarte pretende mantener estabilidad política. Por ello, afianzó la alianza que tiene con los sectores más reaccionarios, como la Iglesia. Con este aliado dándole cobertura, presenta la iniciativa de reforma, que, desde un principio, expresó que sería aprobada.
Las manifestaciones por parte de la Iglesia católica no se han hecho esperar. El fin de semana pasado, miles de católicos marcharon por las calles de Xalapa. En sus pancartas y consignas condicionaban su voto a cambio de la aprobación de la reforma. Sin represión alguna, todas las manifestaciones de distintas iglesias del estado veracruzano han fluido sin contratiempos, al revés de lo que sucede cuando se manifiesta el magisterio que enfrenta la reforma educativa.
A pesar que existe una ley que separa la Iglesia de las decisiones del Estado, esto es letra muerta en la vida política del país. En todas las manifestaciones se expresó la alianza que mantienen para avalar la reforma que impediría abortar a algunas mujeres. Aquellos que argumentan defender la vida desde la concepción son los mismos que encubren pederastas, guardan silencio o, incluso, criminalizan a las víctimas de feminicidio.
El día de hoy, junto a decenas de católicos, el arzobispo de Veracruz, quien, en meses previos mencionó que las madres solteras era una plaga, se presentó ante en el Congreso local para presenciar la votación, acción que le fue impedida gracias a feministas que cubrieron la entrada.
Violencia machista en Veracruz
La cifra de feminicidio en esa entidad es imprecisa. Sin embargo, organizaciones de mujeres alertan que, en lo que va del año, son más de 300 las mujeres asesinadas; la mayoría de los casos sigue en total impunidad.
Las redes de trata se hacen presente en esta lista de atropellos. Las principales afectadas son jóvenes entre 12 y 16 años, los lugares donde más existe la explotación sexual en la entidad es en los destinos turísticos. Muchas de estas jóvenes no tienen acceso a métodos anticonceptivos o de protección ante las enfermedades de transmisión sexual (ETS).
Por otro lado, CIMAC noticias alerta que son más de 500 niñas de entre 10 y 14 años las embarazadas por año. No existe un reporte oficial si los embarazos de estas niñas son producto de una violación sexual o provienen de las redes de trata, dado que no existe investigación alguna ante tan alarmante fenómeno. Según afirman feministas veracruzanas, no tienen registro de la aplicación de la Interrupción Legal del Embarazo (ILE) en mujeres violadas menores de edad.
Las veracruzanas no son un caso aislado de lo que ocurre en el resto del país, donde las redes de trata y prostitución, trabajo precario, abuso sexual están a la vista de todas las personas.
¡A luchar por nuestros derechos!
Las mujeres no podemos confiar en las salidas que este Estado otorga, pues es garante de nuestra opresión. Y es el mismo que, mientras criminaliza nuestro derecho a decidir otorga, como maniobra política, la AVG por agravio comparado para, de esta manera, descomprimir el descontento ante la iniciativa de reforma.
El Estado es el responsable directo de la violencia que sufrimos a diario, perpetúa la impunidad ante el feminicidio y permite la explotación de la mayoría de nosotras.
Para mantener nuestros derechos ya conquistados, es necesario superar las luchas en el ámbito legal para exigirlos en las calles, denunciando que es este mismo Estado capitalista patriarcal quien es responsable de las muertes por abortos mal practicados.
Es necesario organizarnos en nuestras escuelas y centros de trabajo, a la par de conquistar la voluntad de miles de mujeres para enfrentar este brutal ataque. Al mismo tiempo que ponemos en pie un gran movimiento de mujeres a nivel nacional que pelee con independencia política de los partidos con registro, sin depositar ninguna confianza en que nuestros derechos pueden ser arrebatados por la generosidad de estos gobiernos machistas al servicio de los empresarios.
¡Porque no pedimos, exigimos todo, nuestro derecho al pan pero también a las rosas!