Murió la escritora española que contó la Historia y las historias. Columna de Cultura en El Círculo Rojo, programa de La Izquierda Diario los jueves de 22 a 24 por Radio Con Vos FM 89.9.

Celeste Murillo @rompe_teclas
Viernes 3 de diciembre de 2021 00:49
· El sábado murió Almudena Grandes a los 61 años. Probablemente se trate de una de las escritoras actuales más conocidas de habla hispana.
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· Almudena es una escritora que rompió el cerco de “literatura de mujeres” y pasó al estante de literatura universal, donde en general están los libros escritos por varones (que siguen siendo los dueños del universal).
· Desde chica quería ser escritora pero estudió geografía porque su mamá quería que estudie una carrera “femenina”. Cuando se recibió trabajaba escribiendo enciclopedias. Escribió 13 novelas, además de relatos y ensayos. También escribía una columna en el diario español El País.
La escritora de la Historia y las historias
· Uno de sus libros más conocidos es El corazón helado, una novela monumental de casi mil páginas que cuenta la vida de dos familias españolas a lo largo de gran parte del siglo XX.
· Cuando lo estaba escribiendo hizo una investigación muy grande, reunió testimonios para contar esa historia y de ahí nació su gran proyecto narrativo: Episodios de una guerra interminable que aborda las consecuencias de la guerra, especialmente en España, con la derrota de la Revolución de 1936 y la dictadura franquista.
· Almudena explicó que la idea intentaba imitar los “Episodios Nacionales” de Benito Perez Galdós, que para ella era el otro gran escritor junto con Cervantes.
· Los Episodios de Almudena Grandes van de 1939 a 1964 y cuentan la resistencia contra la dictadura de Franco, a través de seis novelas. El proyecto empezó en 2010 con Inés y la alegría (que cuenta la invasión del Ejército de la Unión Española al valle de Arán, un intento de levantamiento popular promovido por el PC en 1944). Cinco de ellas ya fueron publicadas, la última Mariano en el Bidasoa será una obra póstuma.
· Con esta descripción parecen libros que solo pueden llegar a gente que le gusta la política y la historia. Pero sucede todo lo contrario, sus libros son un boom hace tiempo. Seguramente el éxito esté en que su objetivo fue construir relatos “en el que los personajes reales de la Historia con mayúsculas interactúan con los de la historia con minúsculas”.
· Por eso me parece que contadora de mundos e historias es una definición, entre muchas, que le quedan muy bien.
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La escritora de la sexualidad silenciada
· Antes de El corazón helado y los Episodios, ya había conmocionado al mundo de la literatura. Lo hizo con su primera novela Las edades de Lulú de 1989. Cuenta la historia de Lulú, una chica muy joven que tiene su primera relación sexual con Pablo, un amigo de su hermano, un profesor universitario joven, arquetipo de tipo progre, y su exploración de la sexualidad y el amor. La novela puso en el centro algo de lo que no se hablaba mucho, la sexualidad femenina en primera persona, el erotismo.
· En ese momento fue rupturista y se hizo famosa por el premio La sonrisa vertical, un premio de novela erótica de la editorial Tusquets (la primera ganadora fue una escritora argentina en 1979: Susana Constante por Educación sentimental de la señorita Sonia).
· Hace unos años cuando salió Cincuenta sombras de Grey hubo un revuelo alrededor de ese libro, que explotaba un vacío de libros que aborden la sexualidad femenina sin tabúes. Pero tenía una trampa, que la socióloga Eva Illouz definió muy bien: que Cincuenta sombras… llegaba cuando la literatura erótica había perdido su fuerza política, estaba convertida en “un objeto de consumo privado” e internet había acentuado la mercantilización de esos consumos.
· En ese momento, Almudena dijo que Las edades de Lulú, “como todas las novelas eróticas escritas por mujeres en los ‘80 o los ’70 eran políticas (…) era un libro muy político, muy cargado de ideología, muy reivindicativo aunque es una novela desde luego, pero reivindica la libertad de las mujeres de ser tan perversas como los hombres, reivindica la sexualidad femenina como una cosa completa, desgajada de la voluntad masculina”.
· Cuando le preguntaron de qué estaba hecha la novela erótica, dijo: “yo creo que la materia narrativa de la novela erótica es el deseo (…) porque el sexo en sí mismo es una actividad fisiológica bastante monótona, el deseo es lo que cambia”.
La escritora que no se va
· Almudena escribía novelas pero era una autora tremendamente política. En su columna en el diario español El País, en medio de la pandemia decía cosas como esta: “La política, con todas sus imperfecciones, siempre es preferible a su ausencia. Donde no existe la política, hay cosas mucho peores. La crisis pasará, pero no deberíamos olvidar sus lecciones”
· Al funeral de Almudena Grandes fueron artistas, cantantes, escritores, escritoras y un montón de gente que seguramente nunca habló con ella pero que la sentía parte de su vida porque contó la historia de muchos de ellos. Hubo canciones, banderas republicanas (una marca de la Revolución española) y la gente repetía una frase de la escritora: “No hay amor sin admiración”.
· La cantante Ana Belén leyó un texto de ella que se llama “Una falda de plátanos”, en el que que recuerda que cuando escribió El corazón helado quería contar la historia de los nietos de quienes vivieron la revolución, “los hombres y las mujeres de mi generación, que sentimos el peso de la vida y la muerte de nuestros abuelos con mucha más intensidad que sus propios hijos”.
· Una de las frases con la que cerraron su homenaje hablaba justamente sobre eso: “Ahora sé que el principal reto que afronta mi generación consiste en llegar a ser tan modernos como fueron nuestros abuelos. No lo tenemos fácil”.

Celeste Murillo
Columnista de cultura y géneros en el programa de radio El Círculo Rojo.