El partido de extrema derecha, Alternativa para Alemania (AfD), aseguró que el "islam político" es "la mayor amenaza para la democracia" y desató la polémica.
Miércoles 20 de abril de 2016
El partido de extrema derecha, Alternativa para Alemania (AfD), aseguró que el "islam político" es "la mayor amenaza para la democracia" y desató la polémica.
La vicepresidenta de AfD, Beatrix von Storch, hizo estas declaraciones en una entrevista que publicaba este martes el diario local "Neue Osnabrücker Zeitung" y que se suman a su propuesta de prohibir en Alemania todos los símbolos musulmanes, como el velo.
"La mayor amenaza para la democracia y la libertad proviene a día de hoy del islam político", aseguraba la también europarlamentaria alemana.
Von Storch y otro de los fundadores de la formación, Alexander Gauland, anunciaron este fin de semana que promoverán en el congreso que tendrá lugar en dos semanas la inclusión en el programa de AfD de un párrafo que defiende que el islam es “inconstitucional”.
La vicepresidenta de AfD aseguró que la fe musulmana es "una ideología política no acorde con la Ley Fundamental", que pretende "apropiarse del Estado" y la "islamización de Alemania", por lo que es un peligro para el país.
El Gobierno alemán ha rechazado estos postulados y recordado que, tal como ha expresado reiteradamente la canciller Angela Merkel, el "islam forma parte" del país. Sin embargo, a pesar de estas declaraciones, el gobierno alemán da aire a la política de la extrema derecha, que viene creciendo electoralmente, tomando gran parte de su programa. En los últimos meses ha pegado un giro en su política migratoria y ha pasado de las supuestas “puertas abiertas” a la restricción de las leyes y la firma del pacto de expulsiones masivas de refugiados hacia Turquía.
Se estima que en Alemania viven cuatro millones de musulmanes, a los que hay que sumar la gran mayoría de los 1,1 millones de peticionarios de asilo llegados al país el año pasado.
La AfD es una formación xenófoba y racista, presente en las cámaras regionales de seis de los 16 estados federados alemanes, así como en el Parlamento Europeo (PE), aunque sin escaños en el Bundestag. En los comicios regionales celebrados el pasado marzo en tres estados federados se alzó con porcentajes que oscilaron entre el 12 y el 24 % y los sondeos a nivel nacional (aunque las próximas elecciones no tendrán lugar hasta el año que viene) les otorgan una perspectiva de voto del 12 % desde hace unas semanas.