Desde hace años hemos denunciado que la presencia de los militares en las calles ha traído un aumento en la violencia, dejado cientos de miles de desapariciones forzadas, ejecuciones extrajudiciales y feminicidios en todo el país. Es urgente que construyamos un gran Movimiento Nacional contra la Militarización.

Pan y Rosas México México | @PanyRosasMex
Miércoles 5 de octubre de 2022

Recientemente fue filtrado un archivo de la SEDENA en el que se observa el trabajo de espionaje a diversas organizaciones sociales, luchadores sociales y activistas. En dicho archivo se detallan movilizaciones, integrantes de las organizaciones y puntos de reunión de las acciones.
Este archivo contiene información que corresponde tanto al sexenio pasado como al actual, entre las que se destacan acciones de quienes exigen justicia por la desaparición forzada de los 43 normalistas de Ayotzinapa, así como movilizaciones contra la violencia y los feminicidios.
Mientras que AMLO negó en su conferencia matutina que hubiera espionaje, estos archivos dejan en evidencia el actuar de las Fuerzas Armadas que, lejos de ser el “pueblo armado” que el presidente afirma, siguen siendo el brazo armado que resguarda la gobernabilidad y los intereses de la clase dominante. Además, no puede dejarse de lado que el ejército tiene como comandante supremo al presidente, por lo que resulta poco creíble que no estuviera al tanto de la política de espionaje que desarrolla la SEDENA.
El informe incluso se pone al mismo nivel a organizaciones de la izquierda independiente, junto con organizaciones abiertamente de derecha como el FRENA y las Brujas del Mar, algo que es importante señalar pues, uno de los discursos sostenidos por el gobierno es que toda oposición hacia él, es de derecha y conservadora.
Los archivos filtrados por el grupo de hacktivistas Guacamaya, confirman el actuar del gobierno de AMLO ante el movimiento de mujeres y las organizaciones feministas, que mientras busca subordinar el movimiento al feminismo liberal de la 4T, por otro lado reprime las protestas de mujeres y disidencias LGBTIQAP+ y continúa con la criminalización de la protesta social. López Obrador ha incluso señalado que el feminismo y la lucha ambiental, son un producto del neoliberalismo, llamándonos “conservadoras” y “facistoides”.
Toda esta escandalosa situación se da en medio de la extensión e institucionalización de la militarización, con un presupuesto millonario para la ampliación de la Guardia Nacional y la reciente aprobación del decreto que permite que dicho organismo se mantenga en las calles hasta 2028. Desde los primeros años en que se implementó la Guerra contra el Narco y la militarización del país en el sexenio del panista Felipe Calderón, en Pan y Rosas hemos denunciado que la presencia de los militares en las calles sólo ha traído un aumento brutal de la violencia, y cifras alarmantes con miles de desapariciones, ejecuciones extrajudiciales y feminicidios.
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El espionaje y la represión a los movimientos sociales no es una novedad, ni es propio sólo de este gobierno, sino el actuar de todos los partidos del régimen que defienden los intereses de la clase burguesa. Los datos hackeados nos remontan a los peores métodos del priismo que fueron empleados para acallar las voces disidentes y perseguir a militantes y organizaciones de la izquierda independiente y socialista, teniendo su momento más agudo en la Guerra Sucia de décadas anteriores.
Por eso, también señalamos las cínicas declaraciones de la oposición de derecha que como el PAN hoy “denuncian” la militarización del país, olvidando que fue precisamente en sus gobiernos que se comenzó con dicha política, a la que el PRI dio continuidad.
Desde Pan y Rosas México llamamos a las organizaciones feministas, sindicales, sociales, populares y de derechos humanos, a repudiar el espionaje en nuestra contra. Ante la profundización de la militarización del país, se vuelve urgente que discutamos la conformación de un gran Movimiento Nacional Contra la Militarización, recuperando críticamente las lecciones que dejaron experiencias como la Coordinadora Metropolitana Contra la Militarización (COMECOM), el Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad (MPJD) y la lucha por la aparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa.
¡Dinero para educación y salud, no para la Guardia Nacional!
¡Alto al espionaje contra feministas, luchadores y movimientos sociales!
¡Desmilitarización del país, ya!
De quienes no le pedimos nada a nadie, exigimos lo que por derecho nos corresponde.
Nuestro derecho al Pan, y también a las Rosas