Varias alumnas de la Universidad de Santiago de Compostela (USC) podrían perder su matrícula por protestar contra los comentarios machistas de un profesor el curso pasado.
Lunes 5 de septiembre de 2016
No es el primer caso en el que la USC reacciona amparando estas actitudes. La apertura del expediente recibido por dos de las alumnas que realizaron una protesta pacífica contra la actitud machista del profesor de Economía Luciano Méndez, podría suponer la pérdida de matrícula.
Para pedir su retirada está convocada una concentración delante del Registro General de la Universidad de Santiago de Compostela (Plaza del Obradoiro) el jueves 8 de septiembre a las 12 de la mañana.
Los hechos se remontan a febrero del curso pasado, cuando un grupo de alumnas y alumnos abandonaron el aula después de que el docente increpara a una alumna afirmando que "Ya te dije el primer día que me desconcentraba tu escote. Te empeñas en traer escote hasta el ombligo".
Posteriormente este docente fue denunciado ante el Decanato de la USC, que tomó como decisión cambiar de clase a la estudiante afectada, hecho que fue recibido con malestar por parte de la comunidad universitaria. Así, en marzo nueve alumnas del Máster de Género, Igualdad y Educación decidieron llevar a cabo una protesta pacífica en otra de sus clases para “mostrar su desacuerdo con el discurso sexista y la ausencia de medidas tomadas por la USC”.
Mostrando en el pecho mensajes como “antes frívola que machista” o “asco y vergüenza en la USC”, el profesor reaccionó animando a un estudiante a “mirar las tetas de tus compañeras” o diciendo que iba a bajar la persiana para “tener más intimidad, porque con el ambiente que hay, seguro vais a más”. Finalmente, el docente les expulsó de clase al tiempo que las alumnas le dejaban un comunicado de protesta encima de la mesa.
A raíz de estos sucesos, varias asociaciones estudiantiles entregaron un escrito donde se recogían algunas de sus intervenciones machistas ("si quieres llevar un escote hasta el ombligo por favor te diriges a la última fila", "para venir así ven sin nada, o vente en pezonera o directamente enséñanos las tetas", "si fuera machista te daba una hostia" o "voy a disfrutar de las tetas de tus compañeras") pidiendo la retirada de la docencia al profesor.
La reacción de la USC fue la imposición de una sanción de dos meses sin empleo y sueldo al profesor Luciano Méndez que mantendrá sus horas de clase en este nuevo curso, mientras abre expediente disciplinario por una protesta pacífica a quienes “reivindican un trato igualitario.
Las afectadas denuncian además que se está “intentando relacionar la protesta pacífica con daños materiales sin especificar, de los que no sabemos nada, con la intención de deslegitimar nuestra protesta ideológica”.
No es el primer caso de estas características, ya que en el curso 2013-2014 el profesor de Didáctica y Profesión Docente de la Facultad de Magisterio de la USC Domingo Neira, explicaba en sus clases que "la homosexualidad es contagiosa" aunque “en otras ocasiones se debe a que en algunos ambientes también hay gente viciosa" y relacionando "la sodomía, el travestismo y las violaciones”.
La protesta de varias asociaciones estudiantiles logró la suspensión de empleo y sueldo lo que quedaba de curso, para ser readmitido al curso siguiente repitiendo las mismas actitudes LGBTIfóbicas y reproduciéndolas en sus propios manuales de docencia. A modo de protesta, fue convocado en mayo de 2015 un escrache pacífico contra el profesor LGBTIfóbico, la universidad decidió denunciar a tres jóvenes identificados en dicho escrache, pidiendo penas de cinco meses de cárcel por “desórdenes públicos”.
Estos “hechos aislados”no lo resultan tanto en el día a día de unas instituciones universitarias que amparan la reproducción de los valores más reaccionarios de machismo, racismo o LGBTIfobia en las clases, mientras que deciden utilizar su maquinaria represiva contra quienes protesten, ya sea en las huelgas estudiantiles o la base de expediente disciplinario.
Sin embargo, es la movilización y la organización contra la discriminación en las aulas nuestra mayor arma para decir basta a este goteo, como demuestra el caso de la alumna expulsada de clase en la Universidad de Zaragoza el pasado curso por llevar velo,. O el de las declaraciones de un profesor de Medicina en Barcelona que dividió en clase a las mujeres entre “guarras y rancias”, siendo respondidos ambos casos con la protesta.

Jorge Remacha
Nació en Zaragoza en 1996. Historiador y docente de Educación Secundaria. Milita en la Corriente Revolucionaria de Trabajadores y Trabajadoras (CRT) del Estado Español.