Los casos de gatillo fácil y violencia policial volvieron a cobrar notoriedad por su cantidad y magnitud. El cuerpo de Facundo Astudillo Castro acaba de ser reconocido. Unos días antes de esta noticia, entrevistamos a Ana Mariani , a propósito de su libro "La Cuca" y el recambio de la cúpula policial cordobesa a la que por primera vez llega una mujer, luego del asesinato de Blas Correas.

Laura Vilches Concejala PTS - FIT Córdoba. Legisladora provincial PTS-FIT (mandato cumplido) | @VilchesLaura
Jueves 3 de septiembre de 2020
Tengo en mis manos el último libro de Ana Mariani, periodista, investigadora, escritora, luchadora como pocas. Es miércoles 12 de agosto de 2020, han pasado apenas 6 días desde que el joven Blas Correas fuera acribillado por la policía de la provincia. El día en que sus familiares y amigos despedían el cuerpo, Schiaretti cambiaba la cúpula del departamento capital de la Policía de Córdoba y asumía la Comisario Mayor, Liliana Belleti.
Ese día vuelvo a sacar de la biblioteca el librode Mariani, La Cuca. Mirta Graciela Antón. La única mujer sentenciada a cadena perpetua por delitos de lesa humanidad. Le escribo, coordinamos esta entrevista.
Ana cuenta que fue un libro muy difícil de escribir. El más difícil de su vida porque “nunca me lo imaginé, nunca se me había cruzado que me iba a encontrar frente a frente con una represora. Una vez que me decidí fue bastante fuerte”.
Le pregunto cómo surgió la idea. Responde que ella había empezado a observar a Mirta Graciela Antón en los juicios (se refiere a la “Megacausa” donde se investigaron crímenes perpetrados en La Perla, La Ribera y el D2). Se puso a investigar y concluyó que no había nada sobre mujeres que podrían haber estado en los grupos de secuestro y asesinato de la Dictadura. Le pareció importante que se supiera. “Hay como una cuestión de reserva, ¿viste? Si alguien lo sabe y demás, y la verdad es que hubo, y muchas.” Pero “ésta es la primera que se juzga a cadena perpetua”, agrega.
A cara lavada
Ana cree que el recambio en la cúpula del departamento capital de la policía cordobesa es una “lavada de cara. No creo que cambie absolutamente nada”.
En la conversación, nos movemos permanentemente entre el pasado que Ana se dedicó a estudiar, el de los años represivos de la última dictadura militar, y este presente del gatillo fácil de un constante hostigamiento policial hacia los pibes de las barriadas populares.
Le pregunto a Ana Mariani, ¿creés que Belleti está usando algún o algunos prejuicios o estereotipos sobre lo “femenino” como estrategia? ¿con qué objetivo?
Ana señala que “sí. Es una estrategia en un momento clave que estamos viviendo en cuanto a todo lo que se va ganando en el terreno de los derechos de las mujeres. Pero de alguna manera, estar ventilando cuestiones que no son justamente las que al feminismo le interesan: porque vos podrías, como mujer, elegir ser madre o no. Sin embargo, en la sociedad, esto (el recurso de apelar a la maternidad) cae simpático, cae bien, sobre todo porque ella la llama a la madre de Blas, desde su rol de madre y le da su apoyo, su pésame. En realidad, a todas nos duele lo que pasó, pero va más allá de eso. No es porque sea madre o mujer, es directamente porque es un hecho criminal tremendo.”
Te puede interesar: Blas Correas. Las mujeres de la policía Cordobesa http://www.laizquierdadiario.com/Blas-Correas-Las-mujeres-de-la-policia-cordobesa
Tal como Ana describe, la nueva funcionaria eligió presentarse en sociedad como mujer y como madre, pidió disculpas a la familia, se dirigió directamente a Soledad que como mamá actuaba como vocera exigiendo justicia para Blas. Como nueva jefa de la fuerza y habiendo ocupado el cargo de formadora de agentes desde el área de “Recursos Humanos” rápidamente definió que el caso de Blas era un “caso particular que no se puede generalizar para el resto de los policías”.
La realidad de la provincia dice otra cosa. Sólo en lo que va de la cuarentena, 8 personas fueron asesinadas por la policía de Córdoba. Hay 13 policías detenidos por casos de abuso policial. El pasado 27 de agosto, se realizó una nueva marcha contra el gatillo fácil. La lista de las víctimas da cuenta de que son varias decenas en los últimos años.
Te puede interesar: Importante audiencia pública contra el gatillo fácil en Córdoba
“Uno no quiere que esto pase. Es un hecho que duele como persona, como mamá y policía. Uno va a tratar de que esto no ocurra más. Lo que uno evalúa es que no se debe volver a repetir", manifestó frente a la madre de Blas y “entre lágrimas” la Comisaria Belleti.
Una fuerza con metodologías de la Dictadura
Los paralelismos entre pasado y presente vuelven a aparecer en la charla con Ana.
“Yo creo que (la policía) es una fuerza que tiene metodologías que son muy comparables con la época de la Dictadura. Creo que prácticamente no ha cambiado nada. Los planes de estudio de la policía no han cambiado, y si han cambiado porque pusieron alguna materia de DDHH, eso no incide en la estructura que tiene esta fuerza policial. Además, en estos casos tenemos que agregar lo que subyace y es que hay complicidades que van más allá de la policía, que son por lo menos por omisión, en estos casos, de la política y de la justicia. Creo que en estos casos es evidente.
Están acostumbrados a silenciar los abusos. Lo hemos visto en el último de los casos de Córdoba, el caso Blas, donde hubo intención de cambiar el escenario del crimen, plantar un arma. Son todas cuestiones que si las comparás con la Dictadura, son iguales. Cambiar el escenario, decir que los chicos iban armados, que intentaron escaparse y se podría haber armado un tiroteo. Todo eso es para mí, absolutamente similar a la época de la Dictadura”.
Te puede interesar: La policía habría plantado un arma para ocultar su rol en un caso de gatillo facil
Luego agrega, “ por otra parte, fíjate los casos que tenemos acá y son paradigmáticos en Córdoba, el de Facundo Rivera Alegre que la madre está pidiendo todavía por los restos de su hijo. El caso de Fernando “Güere” (Pellico), en barrio Los cortaderos, un chico de 18 años al que mataron por la espalda, cuando iba con su primo en una motocicleta. Son casos que van sucediendo desde hace años y nada cambia, ni aunque pongan en la cúpula a una mujer.
Bueno, desde un punto de vista, yo siempre me alegro de que una mujer llegue a algún cargo que evidentemente siempre estuvo destinado a los hombres, pero de cualquier manera esto, y desde el feminismo, yo no puedo decir que eso va a cambiar algo, más aún en una fuerza patriarcal ,absolutamente ,como es la fuerza policial. Ojalá que esta mujer pudiera, pero no creo que pueda hacer absolutamente nada más de lo que se viene haciendo”.
La Izquierda Diario- Retomo esto que señalás sobre la complicidad política y judicial. Hay un caso de un propio colega tuyo, Dante Leguizamón, amenazado por el jefe de la policía por cubrir el asesinato de "Güere" Pellico.
Ana Mariani - exactamente, y todo lo que tuvo que pasar, Dante, porque corría riesgos, porque ya sabemos quiénes son, ya sabemos lo que han hecho. Imagínate lo que es estar bajo la amenaza de ellos. Aparte, por ejemplo, el tema del ingreso a la casa de la familia Qom (en Chaco), hace poco tiempo en donde abusaron de las mujeres, golpearon a los hombres, la metodología sigue siendo la misma, no hay absolutamente ningún cambio.
Cuando yo estaba haciendo el libro, me encontré con un ex policía, que llegó a tener cargos bastante importantes dentro de la policía y me dijo ‘mirá, Ana, es una fuerza que cuando vos entrás, primero te dicen: después de dios, están ustedes’. entonces imaginate como esa frase es internalizada. Me pareció tremenda, porque les dan vía libre, para que hagan cualquier cosa.”
LID- ¿Creés que esta situación ha empeorado durante la cuarentena?
AM - Los casos son muchísimos, pero sí, creo que también en la cuarentena, se les ha dado un poder que no es el que se les tendría que haber dado. Me parece que es exagerado y que se han tomado algunas atribuciones que no son las de la policía. Por eso me parece que el último caso, el de Blas, te da la pauta de que evidentemente, han actuado de una manera incorrecta, además asesinándolo.
LID - Entonces, ¿esto es un problema exclusivo de Córdoba o es nacional?
AM - No, es algo de todos lados, es nacional. Es un problema estructural de la Argentina, lamentablemente. Antes era a los que llamaban subversivos, y ahora es a los jóvenes de los sectores populares. El caso Blas fue un caso atípico dentro de lo que venimos viendo, porque fijate que casi todos los casos que conocemos son de sectores más bien populares. Es una tragedia la de estos chicos. El caso de Facundo Astudillo Castro es más similar al de Facundo Rivera Alegre acá, donde no sabemos si el cuerpo es o no , y en el caso de Facundo Rivera Alegre, donde su madre sigue pidiendo por los restos. Lo veo como problema nacional, no es de Córdoba solamente, ni de alguna provincia del norte en la que hacen desmanes. Es de todo el país.
Le pregunto a Ana sobre las continuidades de esas estructuras bajo los gobiernos constitucionales, el cambio de contexto político con las mismas metodologías que antes señaló.
AM- Los contextos son diferentes, lo que es igual es la fuerza policial y la metodología que emplea, es muy similar. Las continuidades de esas estructuras siguen siendo las mismas y no hay una reacción, una disposición, una voluntad o deseo de que esto sea diferente, porque pasan los gobiernos y la fuerza sigue siendo lo mismo. Tenemos el caso de "Güere", hace años, el caso de Facundo Rivera Alegre que hace 8 años está desaparecido. No se trata de una época en sí, sino de una estructura que no cambia.
Detrás de un "rol de mujer"
Volvemos a su libro, a la Cuca, a las mujeres de una fuerza represiva. “Policía, hija de policía, hermana, madre y tía de policías, la Cuca, es la primera mujer en América Latina en recibir condena a prisión perpetua por sus actuaciones en el laberíntico Departamento de Informaciones de la Policía de Córdoba, el D2, donde se incorporó en 1974, con 20 años de edad.” describe en su libro, Mariani. En ese relato, queda al descubierto cómo Mirta Graciela Antón (en las entrevistas que le concedió a Ana desde el penal de Bower), utiliza su lugar como mujer para declararse inocente, exculparse de los crímenes cuya participación quedaría comprobada por los testimonios de las y los sobrevivientes. La Cuca Antón busca construirse, inclusive, como mujer víctima.
“Claro, esa es la justificación”, dice Ana Mariani. “Ella dice que no se sabía lo que pasaba dentro del D2 porque ella hacía trabajo de oficina. Imagínate que en esa época, quien entraba a trabajar dentro del Departamento de Informaciones de la Policía (D2), ¿cómo no va a ver lo que estaba sucediendo alrededor? Por eso yo afirmo de alguna manera, la cuestión de que está a pasos de la Iglesia Catedral, en un lugar donde quien pasaba por la calle podía escuchar los gritos, entonces, ella puede decir que no sabía lo que sucedía y que era una oficinista como cualquier oficinista. Pero sabía.”
Ana cuenta que hace unos días publicó en su muro de Facebook, la recomendación de un documental chileno, "El pacto de Adriana" que refleja cómo una sobrina (Lisette) investiga para saber si su tía perteneció a la DINA (la policía política del régimen pinochetista). “Es interesantísimo porque hay una similitud impresionante entre Adriana, que es la represora, que me hizo acordar muchísimo a La Cuca, porque niega, llora, dice que es inocente, que no sabía lo que pasaba alrededor de ella, que si hubiera sabido no lo hubiera permitido. Es decir, encima de la negación y el ocultamiento”.
LID- De acuerdo a esta estructura patriarcal de la policía que señalás y el hecho de que una mujer asuma un rol de poder significativo, si lo comparases con la historia de la Cuca, aunque no estamos en la misma situación que en la Dictadura, ni en el ’74-’75. Si se sostiene esta estructura y sus metodologías, como los simulacros de enfrentamiento, plantar armas, ¿esta mujer que está al frente de la policía hoy, podría desconocer la estructura actuante?
AM- No, no, porque ella ha sido compañera de todos los demás policías y ha estado al tanto de todo lo que está sucediendo en Córdoba y de lo que ha sucedido tiempo atrás, más allá de que es una mujer joven, evidentemente no puede desconocer lo que ocurre en la fuerza en que trabajan. Para nada, no me parece creíble.
Las sospechas de Ana se corroboran. En una entrevista para el Círculo Rojo, el periodista Dante Leguizamón, relata que la actual jefa de la policía en la capital provincial es la misma que actuó en el encubrimiento de un caso de gatillo fácil. Belleti estaba a cargo del 101 cuando se falsificaron llamados en el caso de "Güere" Pellico, uno de esos casos emblemáticos que señala Ana y por el que a él mismo lo amenazaron cuando cubría la noticia.
El caso de Güere, muy similar al de Blas, llegó a juicio. Según relata Leguizamón, en la sentencia que condena a los policías, los jueces señalaron una serie de estrategias de encubrimiento del accionar policial desde sus máximas autoridades. Entre esas estrategias estaba “la de modificar y falsificar los llamados al 101 que se realizaron esa noche cuando mataron a esos chicos … La jefa del 101 en aquel momento de aquel homicidio por parte de la policía es la mujer que ahora acaban de nombrar para que muestre otra cara dentro de la policía de la provincia”, dice Dante.
Te puede interesar: Dante Leguizamón. Belleti estaba a cargo del 101 cuando se falsificaron llamados en otro caso de gatillo fácil
Un problema estructural
La pregunta que cierra esta nota tiene que ver con el rechazo social que vimos ante el caso Blas, pero que, con otros componentes de clase, hemos visto en las movilizaciones que repudian la represión policial desde hace años, como la “Marcha de la Gorra”.
Ana dice que con esas movilizaciones, “algo llega por un tiempo. Es como si se calmaran las aguas por un tiempo. Porque evidentemente Córdoba se destaca por eso, si hablamos del ’2x1’, de la Marcha de la Gorra que son multitudes las que participan en ellas, son asombrosas. Y se calman las aguas por un tiempo, pero después vuelven otra vez con lo mismo. No impactan para que haya un cambio estructural y esto es un problema estructural y como tal hay que tratarlo.”

Laura Vilches
Concejala PTS - FIT Córdoba. Legisladora provincial (mandato cumplido) PTS-FIT Córdoba. Docente. Miembro de la dirección nacional del PTS y de la Agrupación de Mujeres "Pan y Rosas".