Fue en Villa María, no recibió la atención adecuada por no tener diagnóstico de Coronavirus.
Miércoles 29 de abril de 2020 14:57
Paradójicamente, en tiempos de pandemia, Andrés, de 42 años, es noticia ya que murió, este fin de semana, por no tener COVID-19. Si, y es el cuarto caso que se conoce en la provincia de personas que fallecen al no recibir la atención adecuada para sus casos, otro tipo de enfermedades o infecciones, que siguen existiendo más allá del Coronavirus.
Luego de saberse de su fallecimiento, circularon audios de Whatsapp, donde Andrés contaba que se sentía mal, con fiebre y tos, que llamo al 0-800 dispuesto por el gobierno y no recibió ninguna solución. El coronavirus también fue descartado por personal de la mutual que fue a su hogar. Allí le recetaron Amoxicilina y Loratadina, horas después los amigos lo encontraron sin vida en su domicilio.
En el lenguaje militar se llama Daños Colaterales a quienes fallecen o quedan heridos sin ser parte del combate, o a aquellas estructuras que, sin ser el blanco principal, quedan destruidas en un ataque. Los daños colaterales siempre son una variable posible y hasta calculada en cualquier ataque.
Los casos de Andrés, Pamela, Liliana y Laura, caen, en los fríos cálculos del gobierno, dentro de estos daños colaterales. Esto es producto de la administración de la escasez que hace el gobierno al resto del sistema de salud pública. Significa, en los hechos, que aquellas patologías que no sean “prioritarias”, no tengan la atención necesaria en los diagnósticos previos, estos diagnósticos permiten que se puedan detectar cuadros más graves que a los de una atención superficial, que puedan llegar a la muerte incluso como vimos en estos cuatro casos.
El gobierno de Córdoba, fiel a su costumbre hace una gran campaña publicitaria, con datos y cifras abrumadoras que, pretenden mostrarse eficientes, pero ocultan la realidad. Han impulsado una política de “Hospitales limpios” que significa concentrar en cuatro hospitales de la capital los casos de COVID-19 (Rawson, San Roque, Hospital de Niños y Florencio Díaz), mientras que el resto quedarían para atender la demanda habitual.
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Lo cierto es que estas derivaciones se hicieron sin aumentar los ya magros presupuestos y recursos. Quedando los hospitales limpios, saturados por la derivación de nuevos casos, como por ejemplo el Hospital Córdoba, el Transito Cáceres de Allende o el Misericordia. La situación de pobreza y aumento del desempleo también hace que muchos trabajadores que antes optaban por el sistema privado o de obras sociales, ahora tenga que dirigirse al sistema público.
En el caso del Elpidio Torres, donde se derivaron cuatro pisos completos del Hospital San Roque, fue inaugurado a las apuradas cuando se declaró la pandemia a nivel mundial y a pocos días de decretarse el Aislamiento Social en nuestro país. Los trabajadores del hospital denuncian que sigue siendo una estructura precaria.
A pesar de eso, o quizás por eso mismo, el Ministerio de Salud presenta números donde se pretende mostrar cierto control del Coronavirus en cuanto a contagios y capacidad hospitalaria.
#6-El sistema sanitario está muy holgado. En Córdoba hay 63 internados de los cuales 5 están con asistencia respiratoria mecánica. La Provincia tiene 793 camas críticas más otras 700 del sector privado. Eso significa que con Covid se ocupa apenas 0,3% de la capacidad instalada. pic.twitter.com/53lNEfBVHG
— Laura González (@Gonzalez_Laura) April 28, 2020
A esto se suma que, según ha denunciado personal de la salud a La Izquierda Diario, los protocolos de atención por el COVID-19, consisten en un archivo enviado al teléfono celular. No existen capacitaciones o puestas en común con el nuevo personal para actualizar.
El gobierno provincial con su saturación policial y paseándose con las Fuerzas Armadas, es incapaz de proveer un sistema de salud adecuado para el pueblo trabajador de la provincia. Nuestra provincia tiene contagiada 43 personas de los equipos de salud contagiadas, o sea, el 16% de los contagiados, parecido al promedio nacional. Como denunciaron desde La Marrón de Salud https://www.laizquierdadiario.com/E...) “la realidad es que la puesta en marcha del COE no ha hecho más que demostrar lo profundamente deteriorado que estaba el sistema sanitario y cuán graves eran los faltantes de personal, recursos e infraestructura en particular. En pocas semanas tuvieron que sumar personal (aunque está lejos de ser suficiente aún), montar carpas en las puertas de los hospitales para cubrir el faltante de camas y hasta una morgue en el polo sanitario. Aún así, desde los mal llamados “hospitales limpios” denuncian que los recursos no llegan.”
Más allá de distintas contingencias particulares en cada caso, es muy probable que estas cuatro muertes, con una atención adecuada pudieran ser evitadas. Que la lucha contra el Coronavirus no tape un sistema público de salud saturado, es necesario que no exista ninguna muerte más por falta de atención básica adecuada.