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COVID-19 EN BOLIVIA. Áñez extiende cuarentena, anuncia nuevo bono y guarda silencio sobre test masivos

La cuarentena se prolongará hasta el 30 de abril. Se anuncia la creación de un "bono universal". El sector empresarial será beneficiado con créditos blandos y un fondo de 1.500 millones de bolivianos (215 millones de dólares). No se refirió a la urgencia del testeo masivo ni a las demandas de bioseguridad que a lo largo y ancho del país exigen las y los trabajadores de salud.

Juana Runa Militante de la LOR-CI y de Pan y Rosas

Martes 14 de abril de 2020 22:27

Imagen: EFE (Foto archivo)

Como se venía esperando la autoproclama presidenta de transición, Jeanine Áñez, anunció en conferencia de prensa que se extenderá la cuarentena hasta el 30 de abril. Áñez agradeció el buen cumplimiento de la población frente a esta medida que ha sido instalada en el país desde hace unas tres semanas.

Hace unos días algunos medios señalaban que Bolivia es el país que mejor cumple la cuarentena. Hay que decir, que este "buen cumplimiento" mucho tiene que ver con el salto y la profundización en la deriva reaccionaria que se instaló en el país luego del golpe de Estado consumado en noviembre del año pasado. El uso de los aparatos represivos, Fuerzas Armadas y Policía, junto con las reiteradas amenzas, harto conocidas, de parte del ministro de Gobierno, Arturo Murillo y del ministro de Defensa, Fernando López, que no dejan de usar vestimenta militar en sus discursos amenazantes, explican porqué el confinamiento social obligatorio sigue siendo la única medida a la que apuesta este Gobierno.

En un país como Bolivia, que como lo habría señalado un informe del FMI del 2018, tiene la economía informal más grande del mundo, el confinamiento social por sí solo no solo que es insostenible sino que es una bomba de tiempo. Frente a una crisis socio-sanitaria de tal magnitud y en pleno siglo XXI Áñez apuesta a resolver la crisis con medidas medievales cuando no quedaba nada más que el confinamiento hasta que eventualmente, "algún día", desaparezca el virus.

En todos los avisos y declaraciones de sus personeros nada se dice sobre qué están haciendo para implementar una medida básica y urgente como es el testeo masivo; única forma para evaluar el estado real de contagio entre la población. Lo que al mismo tiempo permitiría realizar un mapeo de las zonas de contagio para aislar el virus.

Aunque se anuncia que "todo está controlado" y que pronto se instalarán más laboratorios y que se pueden llegar a realizar hasta 300 pruebas diarias, nada de esto ocurre. Ni siquiera se ha garantizado las condiciones básicas de bioseguridad para las y los trabajadores de salud en primer lugar. Recién Fernando Romero, representante del Sindicato de Ramas Médicas de Salud Pública de La Paz (Sirmes), señaló que con los pocos recursos del sindicato pudieron conseguir 100 unidades de bioseguridad mientras el Gobierno “que tiene millones no lo puede hacer” (Fides, 13/04/2020).

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La situación es aún más grave. En una nota publicada hoy en el sitio oficial del ministerio de Salud, sobre una entrevista realizada al nuevo ministro de Salud, Marcelo Navajas (identificado como parte del ala dura de la gente de Áñez), cuando fue consultado sobre los test masivos, señaló que éstos no garantizan que una persona esté libre del virus. Y peor aún, dijo que: "La población piensa que al hacer el test uno ya está cubierto, no. Estos test si sale negativo, esa persona puede ser positiva en dos días, entonces, tendríamos que repetir test masivos cada que haya un contacto sospechoso en una población".

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Como podemos ver para el ministro Navajas se trata de un problema de rentabilidad y por ello prefieren conminar a la población al confinamiento sin saber dónde y cómo se está propagando el virus cuando la OMS recién ha vuelto a insitir en la urgencia de aplicar test masivos. Y sin duda, si es necesario repetir una y otra vez el test hay que hacerlo si lo que se quiere es salvar vidas y no los negocios de Navajas entre otros mercaderes de la salud.

Esta situación evidencia que las medidas de aislamiento se toman de manera no coordinada y peor áun, significa que Áñez y su Gobierno no tienen fundamentos serios para saber dónde concentrar los recursos sanitarios y cómo disponer de los mismos para atender los casos más graves.

Desprecio y migajas para el pueblo pobre

Para salir del paso, Áñez en la conferencia de prensa a tiempo de anunciar la extensión de la cuarentena también señaló la creación de un tercer bono. Se trata del "bono universal" para mayores de 18 años que consiste en un pago de bs 500 (aproximadamente 72 dólares) para aquellas personas que no hayan sido beneficiadas por ninguno de los dos bonos previos: bono familia ni bono canasta; además de no recibir ningún salario, ni renta, ni remuneración del sector público ni privado. Es decir, el bono universal será para las personas que no reciban ninún tipo de ingreso. Pago que será entregado a partir del 30 de abril.

Con relación al bono familia, que también es de bs. 500, señaló que este será otorgado ya no solo a las familias con hijos en escuelas públicas sino también de colegios privados.

Con estos bonos intentan poner paños fríos a una situación que cada día que pasa se hace más insostenible. Todos estos días es recurrente ver infinitas filas de gente trabajadora humilde y de ancianos y ancianas, que ni siquiera gozan de una jubilación, expuestos al frío, al riesgo de contagio y con hambre en el intento de cobrar un bono que apenas les alcanzará para comprar alimentos durante unos días.

Para cobrar un bono se debe acceder al banco, muchos ni a eso acceden. Y el nuevo "bono universal" recién será pagado a partir del 30 de abril, es decir en dos semanas. El hambre no espera. Más señales del desprecio al pueblo pobre por parte de los golpistas.

Para los empresarios sí hay buenas noticias

Áñez también anunció nuevas medidas económicas en beneficio del sector empresarial. Se otorgarán créditos blandos entre otras facilidades para la micro, pequeña y mediana empresa. La medida se da en dos modalidades. La primera, es el "Plan de Apoyo al Pago del Salario". Se trata de préstamos blandos y fáciles para que las empresas paguen salarios de dos meses a sus empleados; salarios equivalentes al mínimo nacional. Este crédito tendrá un plazo de 18 meses y los primeros 6 meses no se pagará ni capital ni intereses.

La condición para acceder al préstamo es que la empresa muestre la nómina de trabajadores a quiénes se pagarán los sueldos.

La otra modalidad es el "Plan Empleo". Éste consiste en un fondo inicial de 1.500 millones de bolivianos para dar créditos de funcionamiento y operaciones para que las empresas sigan funcionando y generen trabajo. Son créditos a 5 años plazo y el primer año será de gracia. Este crédito según Áñez podrá ser de acceso para las más de 700.000 pequeñas, micro y medianas empresas que existen en el país.

Áñez sí escuchó a los empresarios, claro está, se trata de uno de los sectores que fue parte del movimiento cívico, empresarial, clerical, policial y militar que la puso en el Gobierno. En medio del anuncio de estas medidas señaló que lo que buscan es “defeder el empleo”. La realidad es otra. El anuncio se da cuando se van produciendo decenas de miles de pérdidas de empleo de talleristas y pequeños centros de trabajo, así como el agravamiento de las condiciones salariales y de trabajo que estos empresarios imponen con el pretexto de la crisis y que hoy son beneficiados con fondos estatales.

Áñez dejó planteado que en siete días, a partir de mañana, su Gobierno va a evaluar si se puede flexibilizar la cuarentena en determinados sectores del país. La ampliación de la cuarentena se hace cada vez más difícil de sostener. El hambre empieza a superar al virus y la fuerte caída de la actividad económica solo promete dejar a más trabajadores y trabajadoras en condiciones más precarias.

Por todo esto, la única manera de salir de la crisis es de la mano de las y los trabajadores para que todos los recursos que sí existen se pongan al servicio de salvar vidas y no los negocios de los capitalistas. Algunas medidas urgentes:

  • La centralización de todos los sistemas de salud, nacionalizándolos y poniéndolos a funcionar bajo control de las enfermeras y enfermeros y de los demás trabajadores de Salud porque son quiénes conocen las reales necesidades y pueden garantizar que los recursos sean destinados para salvar vidas.
  • Masivo presupuesto para salud. Es urgente exigir el recorte de los presupuestos de los aparatos represivos del Estado. Pero también imponer de forma inmediata la aplicación de impuestos progresivos a las grandes empresas, a la agroindustria y a la banca. Los recursos existen: están en manos de pocos y no al servicio del pueblo y de los trabajadores.
  • Solo con un presupuesto masivo podremos garantizar la distribución gratuita de todos los insumos de bioseguridad para las y los trabajadores de salud en primer lugar y para toda la población. También se podrá garantizar la implementación de equipos, infraestructura y de todos los insumos necesarios así como el testeo masivo y la compra de los reactivos y materiales básicos para implementar test las veces que sean necesarias.
  • Pero también, debemos exigir la prohibición de despidos y el pago del 100% de los salarios, sin rebajas.
  • Un salario de cuarentena para todas y todos aquellos que tengan que cumplir el aislamiento obligatorio y no tengan una licencia laboral paga pero también para todos las y los trabajadores informales y cuentapropistas; extensivo a las y los jubilados que perciban menos que esa cifra. Los bonos de 500bs son absolutamente insuficientes.

Estas entre otras medidas son urgentes y se constituyen en la única salida seria al servicio de las grandes mayorías trabajadoras.

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