Reproducimos la declaración en la que víctimas y familiares de casos de gatillo fácil se pronuncian por el juicio y castigo a los responsables del asesinato de Ismael, en la que además denuncian el nefasto rol de la policía. Entre los firmantes se encuentran Carla Lacorte, integrante del CeProDH que fue baleada por la policía en 2001, las Madres de la Masacre de la Comisaría Primera de Quilmes, los padres de Mauro Silva, víctima del gatillo policial y Liliana Cerviño, víctima del gatillo fácil de la Prefectura.
Lunes 2 de febrero de 2015 15:16
Las víctimas y familiares de víctimas de la violencia policial abajo firmantes nos solidarizamos con la familia de Ismael Sosa y exigimos el juicio y castigo a los responsables de su asesinato.
Su crimen nos recuerda directamente el caso de Walter Bulacio, Rubén Carballo y tantos otros jóvenes que fueron asesinados por la policía solamente por querer disfrutar de un recital de rock. Desde la vuelta de la democracia, 4300 jóvenes fueron asesinados por el gatillo fácil y las torturas en las comisarías. Doscientos de ellos están desaparecidos como el paradigmático caso de Luciano Arruga, que se negó a robar para la bonaerense, del cual justamente se cumplieron seis años el sábado pasado, cuyo cuerpo fue hallado, en octubre pasado, enterrado como NN en el cementerio de la Chacarita. El caso de Luciano, de Ismael, de Rubén Carballo y de Franco Casco, entre otros, deja en evidencia que se trata de una práctica común y sistemática de todas las policías provinciales y la federal amparada por la justicia y los distintos gobiernos constitucionales que utilizan a las mismas fuerzas para reprimir las luchas obreras y populares como hemos visto, por ejemplo, con la protagonizada por los obreros despedidos de Lear. En “la década ganada”, en particular, 2300 jóvenes fueron asesinados por parte de la policía.
En momentos en que sostenemos que es imposible democratizar los nefastos servicios de inteligencia, cuya única función es infiltrar, provocar y reprimir las organizaciones obreras y populares, también reiteramos que las distintas policías responsables del gatillo fácil y de comprobada participación en los delitos más sangrientos son totalmente irreformables.
Desde nuestra experiencia sabemos que sólo con la movilización y la organización independiente del gobierno y el Estado, con los familiares de víctimas de la violencia policial, los organismos de derechos humanos, las organizaciones obreras y estudiantiles, podremos lograr el juicio y castigo para los asesinos de Ismael.
Finalmente llamamos a participar de la movilización convocada por los familiares y amigos de Ismael hoy lunes en la Ciudad de Buenos Aires.
Carla Lacorte, víctima del gatillo fácil policial, CeProDH.
Madres de la Masacre de la Comisaría Primera de Quilmes
Padres de Mauro Silva, víctima del gatillo policial.
Liliana Cerviño, víctima del gatillo fácil de la Prefectura.