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Red Internacional
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NUESTRAS VIDAS VALEN MÁS QUE SUS GANANCIAS. A la epidemia del Dengue se suma el Coronavirus y desnudan la crisis estructural del sistema de salud

Antes de la llegada de los primeros casos de coronavirus al país, ya se registraba en toda Sudamérica, con mayor intensidad en las zonas tropicales y subtropicales de Bolivia, Brasil y Paraguay, el peor brote epidémico de dengue de la historia, según la OMS. A principios de este mes se registraron 47.754 casos de dengue y 22 decesos (en el último mes) en el hospital del niño en Santa Cruz a causa de este virus. El cambio climático y las pobres condiciones sanitarias son algunas de las causas del aumento cuantitativo de este virus.

Dalila Fabreger Militante de Pan y Rosas

Miércoles 18 de marzo de 2020

Foto: El Mundo

En Sudamérica, en las zonas cálidas, hace años venimos registrando brotes epidémicos de dengue, que van desde noviembre a febrero aproximadamente. En Bolivia, generalmente Santa Cruz, Beni, Pando y el Chaco son los lugares más afectados por esta enfermedad, sin embargo, este año ya se han registrado los primeros casos endémicos en Cercado (Tarija) y en algunas partes de Chuquisaca.

Uno de los motivos es el cambio climático, propiciado por la excesiva deforestación a nivel mundial y en nuestro país en los últimos años, que ocasiona que las temperaturas sean cada vez más altas en lugares que antes registraban un clima templado y ahora son cada vez más tropicales, como es el caso de Tarija. Pero a esto, también se suman las pobres condiciones sanitarias a las que la gran mayoría de las personas, especialmente en áreas rurales, se ven expuestas. El dengue es una enfermedad transmitida a través del mosquito de la especie Aedes Aegypti, el cual se reproduce en aguas estancadas y en lugares calientes. A falta de un sistema de agua potable y alcantarillado en muchas regiones del país, tanto rurales como periurbanas, existen focos de propagación de este mosquito que superan el 5% aconsejado por la OMS, llegando a un 25% de las casas en Tarija, es decir que, de cada 100 casas en Tarija, 25 presentan criaderos del mosquito transmisor. Esta cifra es aún mayor en el Chaco boliviano y en los departamentos de Santa Cruz, Beni y Pando, que son aún más tropicales.

En el Chaco boliviano, la escasez de agua ha sido un problema recurrente. Solo el año pasado se registró una de las sequías más duras de los últimos años. Por las condiciones de esta ecorregión, las condiciones climáticas son extremas y el cambio climático golpea de manera dura a los productores criollos e indígenas que lo habitan. Debido a estas sequías, y ante la falta de condiciones y de sistema de agua potable es que han desarrollado métodos de almacenamiento de agua, por ejemplo, en tajamares y por cosecha de agua de lluvia. Sin embargo, eso los pone en mayor riesgo a la hora de la propagación de esta enfermedad en particular.

El derecho al agua potable es una realidad inexistente para muchas personas en nuestro país, sobre todo en el área rural y periurbana, la falta de condiciones sanitarias y alcantarillado orilla a las personas a vivir en un estado de vulnerabilidad; al quedar en la periferia, estas personas no son tomadas en cuenta por las autoridades municipales y nacionales. Ahora, por la emergencia del coronavirus, se impele a las personas a lavarse las manos frecuentemente, siendo que un 17% de la población (dos millones de habitantes) no tienen acceso a agua potable.

A diferencia de lo que pasa con el coronavirus, el dengue sí presenta un riesgo fuerte para los niños. El doctor Marcelo Terán declaró para UNITEL que 22 niños que fueron ingresados por sintomatologías de dengue murieron en el hospital de niños Mario Ortiz en Santa Cruz, en el último mes. A su vez, denunció que las autoridades no están llevando a cabo los controles y fumigaciones correspondientes, dejando en una posición más vulnerable a los niños.

Otro problema recurrente también es la falta de condiciones en los hospitales para atender a los enfermos. Apenas se registra un brote epidémico los hospitales se ven colapsados, faltan camas y personal capacitado para atender a los pacientes. En Tarija, donde existen 1035 casos de dengue confirmados, denuncian también que la unidad de terapia intensiva pediátrica del Hospital San Juan de Dios, solo cuenta con tres camas, y que ni siquiera cumple con el protocolo estándar de terapia intensiva o bio seguridad.

Al día de hoy comparten esa sala dos niños con dengue hemorrágico junto con una bebé de meses, a la espera de la llegada de otro niño de Villa Montes con dengue para el cual ya no hay espacio. Esta situación es la misma que se repite en todo el país, pues ni las autoridades nacionales ni municipales han invertido ni priorizado la salud durante todo este tiempo, más allá de construir enormes elefantes blancos que no cuentan con ítems ni equipamiento médico.

El dengue, como el zika y la chikungunya, son epidemias que se repiten todos los años, y siendo que ya hemos registrado un grave brote de dengue el año 2009, se deberían haber priorizado campañas de información, prevención y fumigación para no volver a llegar a esta situación, pero a los políticos de los partidos del régimen, tanto del MAS antes y ahora de todas las fuerzas de la derecha golpista, nunca les interesó priorizar estas campañas de las cuales no sacan ningún rédito o ganancia, al contrario, pretenden tapar el sol con un dedo entregando obras ostentosas de las cuales pueden sacar su tajada personal. Priorizan los negocios por sobre las vidas humanas, fallándole además a la población más vulnerable: los niños de áreas rurales y periurbanas.

Ante esta situación, exigimos que inmediatamente se tomen medidas a corto y mediano plazo. Exigimos ítems en los hospitales y auditorías de todas las infraestructuras construidas que no están funcionando por falta de equipamiento. Es momento de poner en manos de las y los trabajadores de la salud y de las comunidades todo el sistema de salud, público y privado, procediendo a su inmediata nacionalización. La prioridad deben ser las vidas y no los negocios.

Seguir militarizando el país, con la excusa de frenar el contagio por coronavirus, no solo que no va a solucionar el problema estructural de la salud en Bolivia, no resuelto por el MAS en sus casi 14 años de gestión, sino que está sirviendo para afirmar el protagonismo de las fuerzas armadas y de la policía en la vida política y nacional del país. Con el coronavirus tienen la excusa perfecta para lavarse las manos en cuanto a las consecuencias que pueda ocasionar este virus ya que es algo que está poniendo en jaque a todo el sistema de salud mundial. Sin embargo el dengue es un problema que hace tiempo se ha venido dando anualmente en nuestro país, pero para el que, a pesar de los años que han pasado, aún no tenemos solución.

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