El triunfo del apruebo dejó una enorme derrota de la derecha y a Piñera. Hay que poner esta fuerza en terminar con toda la herencia de la dictadura. Y para eso no podemos confiar en los partidos de los 30 años ni sus cocinas llenas de trampas como buscan hacer con la Convención, sino en nuestras fuerzas con el camino de la movilización de la clase trabajadora y el pueblo.

Pablo Torres Comité de redacción La Izquierda Diario Chile
Lunes 26 de octubre de 2020
La victoria del Apruebo una nueva constitución, con un 78,27% de las preferencias (5.884.076 votos) y la convención constitucional con un 78,99% (5.644.418 votos) sobre la convención mixta, fue apabullante. En las comunas populares fue incluso más la distancia algunas sobre el 85%.
La participación fue mucho mayor a los años anteriores donde venía en una caída fortísima, llegando al 50,9% con 7.559.742 votantes, aunque un poco menor a lo que daban algunas encuestas. Grandes expectativas y esperanzas de cambio se posaron sobre este plebiscito y por la noche, millones celebraron en las calles con ilusiones.
Fue una derrota para la derecha, dividida, y para Piñera en particular, que sale mucho más debilitado. Éste, de forma completamente hipócrita, buscó subirse al carro del apruebo manifestando que “este triunfo de la democracia debe llenarnos de alegría y esperanza”. Sin embargo, en todo el país se vivió también como una derrota de éste.
La vieja Concertación junto a sectores de la derecha y los grandes medios dijeron que era la "fiesta de la democracia" y pidieron que este camino "cívico" resuelva los problemas para normalizar pronto el país. Buscarán, junto a la derecha, como hicieron durante estos 30 años, poner miles de trampas para que nada realmente cambie, es decir, mantener las herencias de la dictadura, en salud, educación, trabajo, precarización, represión, y un largo etcétera.
Todos esos partidos empresariales de los "30 años" y más, buscarán sacarnos de las calles para llevarnos al "camino institucional" de auto-reformas donde nuestras aspiraciones serán frustradas.
La fuerza del Apruebo que mostraba las ganas de terminar con la Constitución de Pinochet fue aplastante. Ahora no podemos dejar en pie ningún rastro de la herencia de la dictadura. Y para eso no podemos confiar en los partidos de los 30 años ni su convención que le regala poder de veto con la regla de los dos tercios a una minoría y llena de trampas (el respeto a los tratados internacionales para que multinacionales sigan saqueando; la regla de participación del parlamento actual; la impunidad de los represores; la exclusión de la juventud que inició todo saltando los torniquetes, etc.). Nosotros/as somos la inmensa mayoría.
Sólo confiando en nuestras fuerzas en las calles podremos acabar de una vez por todas con las AFP y conquistar pensiones dignas para nuestras y nuestros jubilados, para que todas y todos podamos trabajar, con sueldos dignos acorde a la canasta básica y sin precarización, por una salud pública y gratuita de calidad, para nacionalizar los recursos estratégicos en beneficio del pueblo trabajador y sus necesidades. Por la libertad de los presos, el fin a la impunidad y el juicio y castigo a los responsables políticos y materiales de la represión. Fuera Piñera y por una asamblea constituyente verdaderamente libre y soberana. El camino de la movilización de la clase trabajadora y el pueblo es la clave para lograr nuestras aspiraciones y terminar con toda esa herencia de la dictadura.
El PC y el FA no se proponen enfrentar a este viejo régimen y sus partidos empresariales. Por eso buscan alianzas con la vieja Concertación y llevan todo al "camino institucional" sin denunciar las trampas del proceso del "Acuerdo por la Paz" a la vez que desmovilizan activamente, y mantienen una tregua que solo le sirve a los empresarios.
Desde el Partido de Trabajadores Revolucionarios, impulsores de La Izquierda Diario, fuimos parte de la aplastante mayoría por el Apruebo para terminar con la Constitución de Pinochet, denunciando sus trampas, por una Asamblea Constituyente Libre y Soberana sin Piñera. Recientemente logramos reunir miles de firmas en todo el país y extendimos nuestra legalidad partidaria en ciudades como Santiago, Valparaíso, Antofagasta, Arica, para presentar una alternativa política independiente de las y los trabajadores, que se proponga ir hasta el final contra este régimen y este sistema, en la perspectiva de un gobierno de las y los trabajadores.

Pablo Torres
Dirigente nacional del Partido de Trabajadores Revolucionarios (PTR). Autor y editor del libro Rebelión en el Oasis, ensayos sobre la revuelta de octubre de 2019 en Chile, Edición Ideas Socialistas, 2021.