Con la llegada del nuevo gobierno de Alberto Fernández y la continuidad de Gerardo Morales, primaron los gestos y discursos por sobre las medidas urgentes, ante la grave crisis social. Primeras reflexiones sobre lo que vendrá en el país y la provincia.

Gastón Remy Economista, docente en la Facultad de Cs. Económicas de la UNJu. Diputado provincial del PTS - FITU en Jujuy, Argentina.
Miércoles 11 de diciembre de 2019 17:57
Foto: Jujuyalmomento.com
Editorial en Pateando El Tablero, miércoles de 13 a 15 h en JujuyFM 101.7
- Alberto Fernández tuvo durante la jura en la Asamblea Legislativa un discurso moderado, más adecuado a presidir “Corea del Centro” que la Argentina, en una región signada por la polarización social y política, con la vuelta de la lucha de clases pero también con golpes de Estado como en Bolivia y derechas neoliberales que siguen de pie.
- Todo comenzó el domingo en Luján con gestos, abrazos, besos y palabras, entre el gobierno saliente y el entrante, a modo de dejar en claro la voluntad de superar “la grieta” y evitar el enfrentamiento. La reconciliación vaticana de Francisco estuvo de cuerpo presente.
- Fernández, si bien puso por delante a los más postergados, no ofreció definiciones precisas. Primó el titular del Plan contra el Hambre, pero no mucho más. Sobre las tarifas de los servicios públicos privatizados no hubo menciones, cuando se trata de un sector que define en gran medida las condiciones de vida de las mayorías a diario.
- La Plaza de Mayo estuvo colmada, las expectativas que generó el nuevo gobierno nacional se hicieron sentir, aunque el operativo “tierra arrasada” trata de bajarles el tono. La urgencia en el hambre, pone un techo más que un piso, para los salarios que perdieron en promedio más del 20 % y las jubilaciones un 30 % de su poder adquisitivo en los últimos cuatro años.
- La forma en que Fernández decida pagar la deuda, la voluntad de cumplir con los especuladores y los buitres no está en discusión, tampoco lo estaría el origen de la deuda, no se ve una auditoria siquiera, entonces esta decisión va a definir las posibilidades materiales de su proyecto. El solo hecho de pagarla no hará fácil su “epopeya”, postergar los pagos puede ser un alivio momentáneo, con cierta mejora parcial del vapuleado consumo, pero no hay forma que no continúe una economía orientada a “crecer para pagar” con el FMI adentro.
- A favor cuenta con los dadores de gobernabilidad a Macri, los Gobernadores, los diputados y senadores, la burocracia sindical y de los movimientos sociales. Ellos fueron decisivos para que Macri sea todo lo Macri que pudo ser y, que de conjunto el régimen político no sea devorado por las calles, ahora continuarán su trabajo de controlar el humor social y moderar las expectativas de amplios sectores. Nuevo contrato de ciudadanía social le llamó Fernández.
- La suerte de las mayorías en los contratos o pactos sociales a lo largo de la historia tuvo siempre a los mismos ganadores y a los mismos perdedores. Si queremos que esto no se repita, la recuperación de salarios, jubilaciones, planes sociales debería ser equivalente a todo lo perdido con Macri, al igual, que ningún trabajador activo o pasivo, debería cobrar menos que la canasta familiar.
- Cuando se dé a conocer la letra chica del pacto social, quedará más en evidencia que lograr este objetivo va a exigir organización y lucha desde abajo contra aquellos que van a querer sostener la tregua.
- En Jujuy hay continuidad con muy leves cambios. Tal como adelantamos en otra editorial, el Gobernador, por necesidades materiales iba a tener que buscar el apoyo del nuevo gobierno, que tiene a uno de los suyos adentro, como es Sergio Massa.
- Gerardo Morales en su discurso en la Legislatura volvió a reciclar el pasado para ofrecerlo como futuro, en materia de mostrar una gestión activa que desde el Estado, orienta obras públicas y proyectos junto al sector privado. Con el Parque Solar en el centro, acompañado del Girsu, las cámaras de seguridad, la empresa de cannabis medicinal, entre sus clásicos. Mientras los dueños de la provincia siguen en modo ganador en los ingenios, en las grandes plantaciones de tabaco o en la minería con la ayuda de la mano visible del Estado.
- El Gobernador se mostró cercano a Fernández y aprovechó su preocupación por el hambre o el Pacto Social Educativo para señalar más coincidencias que diferencias. Macri fue casi un ausente en su discurso, otra forma de dar señales hacia la Casa Rosada.
- Desde la Plaza Belgrano en horas de la noche el Gobernador centró su discurso en su principal logró, “la Paz”, ya nos hemos referido a la misma en otras editoriales, cómo se la conquistó a fuerza de pistola y persecución judicial, aunque no viene mal reconsiderar que los cambios parciales en la forma de administrar la asistencia social para una provincia con más de 100.000 personas que no acceden al empleo es una cuestión de Estado. Por eso, allí convergen oficialistas y opositores del Justicialismo que encontraron en Morales el ejecutor de un trabajo sucio que no se habían atrevido a ejecutar.
- Hacia lo que viene impregnados por el espíritu vaticano el bipartidismo en la provincia encontrará al Partido Justicialista en un difícil tránsito, o sea, aquel que implica lidiar con las expectativas de masas de recomponer el daño ejercido por Cambiemos en Jujuy, manteniendo a la vez, sus abrazos permanentes con Morales, lo cual puede llevar a que los aspectos de renovación de algunos dirigentes queden solo para la foto.
- Ante las expectativas en el nuevo gobierno desde la izquierda ratificamos nuestro compromiso con los trabajadores, las mujeres, la juventud y los pueblos originarios, se trata de poner las prioridades sociales en el centro y no dejar pasar la tregua de las direcciones sindicales y sociales, si no de pelear por recuperar lo perdido como una batalla inmediata en el camino de prepararnos para situaciones más agudas como anticipan las tendencias de la región.

Gastón Remy
Economista, docente en la Facultad de Cs. Económicas de la UNJu. Diputado provincial del PTS - FITU en Jujuy, Argentina.