La primera jornada de votación fue lenta y estuvo marcada por la desconfianza del resguardo de los votos por parte del Ejército. La expectación aumenta por lo que pueda suceder este domingo.
Domingo 16 de mayo de 2021
Este sábado comenzó uno de los procesos electorales más grandes del último tiempo, donde se escogerán gobernadores, alcaldes, concejales y constituyentes, estos últimos son quienes se llevan la mayor atención, ya que son la novedad de estas elecciones, debido que son quienes formarán parte de la Convención Constitucional.
En Arica particularmente la jornada se desarrolló de forma lenta en cuanto a la composición de la mesas, donde recién pasado el mediodía se logró constituir el 100% de estas. Uno de los últimos lugares fue el Estadio Carlos Dittborn, en esta misma tónica, la llegada de los votantes también fue de forma pausada, donde se visualizó mayor cantidad de votantes, después del horario de almuerzo.
Del total de electores (191.517) este sábado solo votó el 18,16%, una cifra baja de participación en comparación a lo que fue la votación del plebiscito en la región, pero es parte tónica que se desarrolló a nivel nacional, que estuvo marcada por la desconfianza del resguardo de los votos por parte del Ejército. Existe mucha expectación por lo que se desarrolle este domingo y la posibilidad de revertir el nivel de participación de esta primera jornada.
Uno de los hechos que llamó la atención, fue el que se dio en la votación de pueblos Aymara, ya que por errores en el padrón del SERVEL, personas que pertenecen a las comunidades indígenas se vieron imposibilitados de votar por los candidatos de escaños reservados, viéndose obligados a votar por el candidato constituyente regional o simplemente no votar. Además denunciaron la ausencia de la papeleta Aymara en las diferentes mesas del país.
Este tipo de situaciones pone aún más en cuestión el proceso en general, mientras las autoridades hablan de la fiesta de la democracia. No está demás recordar que este proceso fue fruto del pacto por la Paz y la Nueva Constitución impulsada por los partidos tradicionales y el gobierno para evitar la caída de Piñera producto de la rebelión popular de octubre y noviembre de 2019. Pese a que se pinta como un triunfo, es una forma de desviar la fuerza de la movilización, ya que sabemos que difícilmente se podrán resolver las demandas sociales y más sentidas de la población. Además de tener un sistema electoral que sigue favoreciendo a los partidos tradicionales, quienes van muy confiados a imponerse en esta votación.
Aun así, desde la lista de trabajador@s revolucionari@s en la región lanzamos candidaturas para este proceso constituyente porque sabemos que no podemos desperdiciar y tampoco vamos a ceder ningún espacio para impulsar y defender las demandas de la rebelión. Con el objetivo de poner nuestra tribuna al servicio de fortalecer el camino de la lucha, además de fortalecer la coordinación y organización, ya que es la única forma para enfrentar las medidas del gobierno que busca que la crisis la paguen las y los trabajadores.