Los asalariados privados alcanzaron los valores de diciembre de 2015, pero siguen por debajo de noviembre del mismo año. En los últimos años del kirchnerismo el empleo privado estuvo estancado.

Mónica Arancibia @monidi12
Viernes 29 de diciembre de 2017

En octubre se registraron 12.289.892 trabajadores registrados según los datos publicados hoy por el Ministerio de Trabajo. La información utilizada proviene de los registros del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA).
El mundo de trabajadores registrados se compone de asalariados privados, asalariados públicos, asalariados de casas particulares, independientes autónomos, monotributistas y monotributistas sociales.
Una nota de La Nación tituló “La cantidad de asalariados privados superó la marca que dejó el kirchnerismo”, se analiza en esta nota si efectivamente fue así.
La comparación que realiza el periodista es contra diciembre de 2015, efectivamente si se observa la serie desestacionalizada de ese mes subió la cantidad de asalariados privados. En diciembre de 2015 se registraron 6.221.836 asalariados privados mientras que en octubre de 2017 llegó a 6.243.710.
Sin embargo, si sólo analizamos estos datos, se podría afirmar lo que titula la nota, pero basta sólo moverse al mes anterior de 2015 para ver que aún los valores están por debajo. A noviembre de 2015 había 6.250.900 asalariados privados.
En términos porcentuales, se puede decir que en octubre de 2017 con respecto a noviembre de 2015 (serie desestacionalizada) los asalariados privados cayeron 0,12 %.
En tanto, los asalariados privados se recuperaron en algunos sectores, pero tienen descensos significativos en otros. Por ejemplo, al comparar los datos de octubre de 2017 con respecto a noviembre de 2015 (serie desestacionalizada) se verifican derrumbes en: -10,28 % Explotación de Minas y Canteras; -5,15 % Industria manufacturera; -2,19 % Actividades inmobiliarias, empresariales y de alquiler.
Por otro lado, comparar el empleo de octubre de 2017 con los datos de diciembre de 2015 no significa una recuperación del empleo. Se puede decir que mejoró el empleo con respecto a la destrucción que generó el macrismo en 2016, pero lejos está aún de ser un mercado laboral en crecimiento.
La tasa de crecimiento del empleo registrado es baja al analizar la serie de trabajadores del SIPA disponible, y además, es apenas superior al crecimiento poblacional (de aproximadamente 1 % anual). De continuar a esta velocidad, las perspectivas de la actividad para absorber “en blanco” a los nuevos trabajadores son limitadas.
Vale aclarar también que el empleo privado estuvo estancado en los últimos años del kirchnerismo, es decir que la supuesta mejora que logró Cambiemos aún no llega a los niveles anémicos que dejó el Gobierno anterior.
Javier Lindenboim, especialista en empleo, señaló que entre 2009 y 2011 gracias a la recuperación observada en la segunda mitad de 2010 y comienzos de 2011, se sumaron cada año unos 150.000 asalariados privados registrados. Pero ese proceso se frenó y en los cuatro años que siguieron y que coinciden con el último mandato de Cristina Kirchner, los asalariados privados sólo aumentaron a un cuarto de esa cifra: menos de 37.000 trabajadores nuevos por año (2012-2015).
El empleo que crece es el precario
El informe del Ministerio de Trabajo muestra que en octubre de este año, con respecto a noviembre de 2015 el empleo registrado aumentó 2,22 % (serie desestacionalizada), que representan 265.919 trabajadores registrados más.
La suba de los trabajadores registrados fue impulsado desde la asunción del macrismo por los monotributistas sociales, monotributistas, y asalariados de casas particulares. Relaciones laborales que se caracterizan por ser precarias e inestables.
Los monotributistas sociales aumentaron 21,09 % en octubre de este año con respecto a noviembre de 2015, los monotributistas crecieron 8,41 % en el mismo período. Mientras que como ya se advirtió los asalariados privados cayeron 0,12 % en la misma etapa.
El análisis del Ministerio de Trabajo excluye a los trabajadores no registrados (empleo “en negro”) que afecta al 34,4 %, según el último informe del Indec de la Encuesta Permanente de Hogares. Si se proyecta a todo el país este porcentaje representa 4,7 millones de trabajadores.
Variación de cantidad de trabajadores registrados según categoría ocupacional. Total país, noviembre-2015 a octubre-2017. Serie desestacionalizada.
Esta precarización de las relaciones laborales no fue exclusivo de Cambiemos ya se observó durante el kichnerismo. Si se analiza la serie disponible desde el año 2012 se observa un estancamiento de la serie de asalariados privados, y un crecimiento de las categorías de monotributistas y empleados públicos.
¿Las contrarreformas son la clave para mejorar el empleo?
El Gobierno lanzó un paquete de medidas como la reforma tributaria, que incluye una reducción de las contribuciones patronales, la reforma laboral, que por el momento está en un impasse tras la crisis que le generó la aprobación de la reforma previsional.
Este combo de medidas tiene el fin, según Cambiemos, de impulsar el empleo y reducir el empleo no registrado. Pero la historia ya demostró que fracasaron para este objetivo y sólo mejoraron las ganancias empresariales.
Cavallo disminuyó las contribuciones patronales. El primer año de impacto de este recorte la desocupación aumentó desde el 9,6 % al 11,5 % entre 1993 y 1994. Para el 2001, la desocupación alcanzó el 17,4 %. El blanqueo de trabajadores no registrados tampoco existió, el empleo informal subió de 31,3 % en 1993 al 38,3 % en 2001.
La “gran hazaña” de Cambiemos fue lograr que el empleo se acercara a los niveles anémicos que dejó el kirchnerismo. Promover la precarización laboral como pretenden con la reforma laboral y beneficiar a los empresarios vía impuestos no impulsará el empleo. La ausencia a la vista de un “nuevo ciclo de negocios” y los desequilibrios que persisten en la economía seguirán manteniendo un empleo débil.
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Mónica Arancibia
Nacida en Bs. As. en 1984. Es economista. Miembro del Partido de los Trabajadores Socialistas. Coedita la sección de Economía de La Izquierda Diario.