×
×
Red Internacional
lid bot

FRANCIA REINO UNIDO REFUGIADOS. Artistas y activistas en apoyo a los refugiados de Calais

Un movimiento de activistas solidarios con los refugiados de Calais crece a ambos lados del Canal de la Mancha. La dibujante británica Kate Evans, como muchos otros, ha viajado a la “jungla” de Calais para solidarizarse con los inmigrantes.

Josefina L. Martínez

Josefina L. Martínez @josefinamar14

Jueves 25 de febrero de 2016

Foto: Fotomovimiento.org

La “Jungla” de Calais, en el norte de Francia, es un campamento gigantesco, una pequeña ciudad migrante y precaria con tiendas de campaña, chozas de madera y mucho barro donde viven temporalmente miles de refugiados. Este miércoles una jueza francesa ha confirmado la orden de desalojo de parte del campo de Calais por parte del gobierno francés, que se implementará a lo largo de las próximas semanas.

Las organizaciones no gubernamentales que trabajan en la “Jungla” denunciaron que miles de refugiados quedarán desamparados o se verán obligados a aceptar el traslado a barracones que parecen verdaderas cárceles. Entre ellos hay unos 300 niños refugiados no acompañados que habitan en Calais. La mayoría de los refugiados rechazan el traslado porque serán registrados por Francia, algo que aleja el sueño de llegar a Reino Unido.

La terrible situación de los refugiados que aguardan en Calais para intentar pasar a Reino Unido ha despertado un gran movimiento de solidaridad del otro lado del canal de la Mancha. Movimientos como London2Calais (Londres hacia Calais) y otros colectivos organizan actos, charlas y acciones en Reino Unido. Muchos activistas viajan hasta Calais para apoyar a los refugiados.

Los niños de Calais en papel y tinta china

“Puedo dibujar. Eso es algo que puedo hacer. Podría ordenar la ropa en el almacén de L’ Auberge para los migrantes, o distribuir las donaciones en la “jungla” de Calais, o llevar la leña y construir chozas en el pantano de refugiados de Dunkerque, pero decidí hacer dibujos, no de las personas, sino para las personas. Para las personas que tienen muy poco; ni siquiera un país al que llamar ‘hogar’.

Llevo un paquete de tintas de dibujo, porque una vez que estén secas ya no van a funcionar. He comprado gruesas hojas de papel para hacer los retratos más durables y fundas de plástico para protegerlos de la llovizna y la humedad. Me dirijo hacia el campamento de Calais.”

Así comienza la historia contada con lápiz y tinta china que Kate Evans dibuja desde el campamento de refugiados de Calais, en el norte de Francia.

Jamshid tiene 14 años y viene de Afganistán. Está en Calais con su pequeño hermano, sin otro acompañante. Cuando le preguntan sobre la intención de las autoridades francesas de desalojar el campo de refugiados de Calais expresa un claro rechazo a la medida. “Me volveré completamente loco”. Un amigo de Jamshid también quiere que lo retraten. Tiene 13 años y un poco de acné asomando en su rostro. El tercer retrato es de niño de Calais que tampoco está acompañado. Sus tíos viven en Reino Unido y quiere reunirse con ellos, pero no sabe cómo. El tercer retrato es de otro niño refugiado de Calais que tampoco está acompañado. Sus tíos viven en Reino Unido y quiere reunirse con ellos, pero no sabe cómo.

La situación precaria e inhumana se vive actualmente en Calais y la emergencia de un movimiento de activistas solidarios inspira una creativa historieta donde la propia dibujante aparece como uno de los personajes del comic, pasando varios días en Calais para colaborar con las tareas solidarias. La artista publicita la historieta en internet y la ofrece a colectivos solidarios de todo el mundo para que puedan venderla y recolectar dinero para organizaciones de refugiados.

Según el censo realizado por la organización Calais Solidarity (Solidaridad con Calais), en la zona que quieren desalojar hay actualmente 3455 residentes, de los cuales 2808 son hombres, 183 mujeres y 440 niños. Eso incluye a 13 ancianos, 293 niños no acompañados y 90 niños con sus familias en Reino Unido.

Dibujos: Kate Evans


Josefina L. Martínez

Nació en Buenos Aires, vive en Madrid. Es historiadora (UNR). Autora de No somos esclavas (2021). Coautora de Patriarcado y capitalismo (Akal, 2019), autora de Revolucionarias (Lengua de Trapo, 2018), coautora de Cien años de historia obrera en Argentina (Ediciones IPS). Escribe en Izquierda Diario.es, CTXT y otros medios.

X