Luego del desalojo ordenado por el decanato, más de 700 estudiantes se reunieron en Asamblea. Pidieron la renuncia del decano Guillermo Barrera Buteler.
Viernes 24 de agosto de 2018
Cientos de estudiantes se congregaron ayer en la Facultad más antigua del país para realizar una de las asambleas más grandes que se recuerdan allí. La Facultad de Derecho de la Universidad Nacional de Córdoba cumplió 227 años este martes y es señalada como una de las unidades académicas más pasivas de la UNC. Pero algo ha cambiado en el movimiento estudiantil, y el desalojo brutal que llevó adelante ayer la Policía de Córdoba fue la gota que colmó el vaso.
A las 4 de la tarde, miembros de la Policía de la Provincia ingresaron al edificio para desalojarlo, por orden del decanato. En las aulas había algunas clases, otros estudiantes estaban estudiando en la biblioteca. “Estábamos por entrar a una clase y entró alguien de la administración diciendo que la profesora había avisado que no iba a venir porque iban a cerrar la facultad”, dice Paula. Delfina cuenta que quedó adentro, porque ante la resistencia de los estudiantes las puertas quedaron cerradas por dos horas. Fiama opina que “el decanato, en vez de acompañar el reclamo de docentes y estudiantes, toma estas decisiones terribles. La lucha por la universidad pública es de todos, acá en Derecho nunca vi que se hiciera una asamblea tan grande”.
Ahora en la Facultad de Derecho de la UNC.
Así responde el Estado a la manifestación de lxs estudiantes. Ante la invisibilización de los medios hegemónicos, así respondía la Policía de la Provincia a lxs estudiantes organizadxs, intentando desalojar.
No hay ajuste sin represión. pic.twitter.com/21SVtfUFQm— Mucho Palo Noticias (@muchopalo) 23 de agosto de 2018
Cuando se produjo el desalojo, muchos estudiantes que quedaron adentro eran de cursos de posgrado, cuyos docentes tienen mucha presión por parte de las autoridades a la hora de plegarse a las medidas de fuerza, ya que son cursos pagos. La abogada Leticia Celli, integrante del Ce.Pro.D.H., estaba en justamente en un posgrado de la carrera docente cuando las autoridades avisaron que se suspendía la actividad. “Ingresa una guardia de seguridad privada y dice que por orden del decano debíamos desalojar la Facultad, cuando salimos del aula nos dicen que era porque consideraban que había peligro de toma de la Facultad. Cuando estábamos saliendo vimos que la Policía estaba golpeando a estudiantes para que salgan y poniendo candados”.
Mientras se estaba desarrollando la asamblea, el juez federal Miguel Vaca Narvaja se presentó en la Facultad y anunció que va a actuar de oficio contra el decano por privación ilegítima de la libertad. En el día de hoy se recibirán en el juzgado testimonios de quienes estaban presentes al momento del desalojo. También se hizo presente en la asamblea el videdecano, Edgardo García Chiple, quien se lavó las manos de lo sucedido, aduciendo que la Policía se excedió y que las autoridades acompañan el reclamo de docentes y estudiantes. Sus palabras no fueron muy bien recibidas y se tuvo que retirar frente al repudio de los estudiantes.
Faustina, Estefanía y Victoria son abogadas y se acercaron a la asamblea cuando se enteraron de lo que había sucedido: “Fue un acto totalmente desmedido en relación a lo que era una asamblea que estaba programada y difundida. No había ningún indicio de alguna actitud que pusiera en peligro la seguridad de nadie y como primera medida se suspendieron las clases y la actividad administrativa. Se llamó a la Policía para garantizar la seguridad, algo totalmente descabellado porque fueron ellos quienes generaron hechos de violencia”. Con respecto a la institución que representa a los abogados, las profesionales consideran que “debería pronunciarse contra lo que pasó hoy acá porque es donde nos formamos como profesionales. Lamentablemente, la conducción del Colegio no está a la altura de las circunstancias, lo vimos cuando se pronunciaron contra la legalización del aborto, no están peleando mucho por los derechos de las mujeres ni de los estudiantes”.
Al igual que en la Asamblea general que se realizó el martes, las intervenciones de la Franja Morada, que dirige el Centro de Estudiantes de la Facultad, fueron rechazadas por el estudiantado. Julieta explica que la Franja fue cómplice del desalojo “para sabotear una asamblea que es el órgano de decisión soberano de la Facultad. Muchos se sacaron la campera de Franja Morada para que los estudiantes no los identificáramos y sacaron a los estudiantes junto a la Policía. Ya anteriormente trataron de evitar que se difundiera la asamblea, inclusive cerraron un grupo de Facebook de estudiantes para tratar de que llegara a más gente”. La joven cree que este hecho marca un antes y un después. “Consideramos que el hecho de que los docentes estén de paro no nos afecta, porque luchando también nos enseñan. Hasta hoy, esta Facultad era muy pasiva e individualista, yo creo que con esto hemos tomado una postura de defender algo que es nuestra lucha también, que es la defensa de la universidad pública. Los reclamos van más allá del tema salarial, hay subejecución de presupuesto, hay recorte en las incumbencias de las carreras para que tengamos que pagar cursos de posgrado, todo eso son formas de privatización. Todo es parte del plan económico de un gobierno que tiene que ajustar en salud, en educación, en todo lo que no es redituable para ellos, para cumplir con el FMI”.
Camila, por otro lado, destaca como fundamental que se deje de financiar a la Iglesia Católica para que aumenten los presupuestos de salud y educación: “No puede ser que, en el siglo XXI, con todo lo que pasa en este país, sigan estando la Iglesia y el Estado juntos, es un insulto. Es una locura que se les perdonen impuestos a las iglesias y haya recortes en servicios públicos, que nos aumenten las tarifas, pero les paguen millones a los obispos. Y además ese poder económico, la Iglesia tiene mucho poder sobre las leyes”.
Desde la Juventud del PTS se destacó que fue una asamblea histórica y que se votó participar de la próxima asamblea Interfacultades el martes que viene.