Trabajadoras y trabajadores del diario manifestaron su solidaridad con la lucha obrera y denunciaron los ataques a periodistas por parte de la Bonaerense durante la represión del jueves.
Sábado 15 de julio de 2017 17:28
Foto Trabajadores de Página/12
Aquí el texto completo del comunicado de las trabajadoras y los trabajadores del diario Página/12. Se aclara, por si hiciera falta, que no participan de esa asamblea los gerentes del diario y mucho menos Víctor Santa María, dueño del medio y a su vez integrante de la conducción de la CGT, que en este conflicto ha brillado por su rol traidor a esta lucha emblemática.
“La Asamblea de Página12 repudia el violento accionar de la Policía Bonaerense durante el procedimiento de desalojo de la planta de PepsiCo, en Vicente López, en el cual fueron heridos varios trabajadores y trabajadoras de prensa.
Aldo Romano, trabajador de Crónica, relató cómo la policía le impidió el paso cuando intentaba cubrir los hechos. El compañero se trasladó para recoger un trípode, una de sus herramientas de trabajo, cuando se encontró rodeado por un cordón policial que no lo dejaba cruzar para regresar a su puesto junto al camarógrafo que lo aguardaba. En medio del forcejeo, el periodista recibió patadas y golpes por parte de los efectivos, que pegaban con sus escudos. Un policía rompió con su bastón la cámara de otro periodista.
Asimismo, cuando una camioneta policial arrancó llevándose adentro a detenidos heridos y no identificados que pedían auxilio, porque uno de ellos se había desmayado, la redactora Adriana Meyer fue embestida y resultó con golpes en la cadera y la espalda, tal como le sucedió a los abogados de derechos humanos que habían intentado impedir el avance del vehículo.
La masacre de Avellaneda, en la que efectivos de la Maldita Bonaerense asesinaron a los manifestantes Maximiliano Kosteki y Darío Santillán, es un claro ejemplo del rol que pueden cumplir periodistas y reporteros gráficos en episodios de represión. Ante la imposibilidad de aplicar el denominado Protocolo Antipiquetes, lejos de pensar en la integridad del personal de los medios de comunicación, la reacción de policías y gendarmes ante quienes asistieron para efectuar la cobertura de los hechos también fue esta vez la represión.”