Con alta participación de estudiantes de todas las facultades de la universidad, se llevó a cabo la segunda Asamblea Feminista, para resolver un plan de acciones y movilizar a la universidad por una educación no sexista, poniendo en cuestionamiento al autoritarismo universitario.

Vencer Usach Universidad de Santiago de Chile
Martes 8 de mayo de 2018
El pasado lunes 7 de mayo se llevó a cabo la segunda asamblea feminista, levantada en primera instancia por estudiantes de la Facultad de Humanidades, pero contó con una altísima participación de estudiantes de todas las facultades de la universidad, asistiendo más de 250 personas en el salón Frömel.
La asamblea partió reflexionando sobre los casos de denuncia de violación y violencia sexual que a nivel internacional han aumentado, así como del propio contexto nacional que no es una excepción a dicho aumento. Es así como estas noticias han estremecido la opinión pública y se marque un pleno repudio al origen de la violencia. Este escenario no es ajeno a la situación estudiantil, que en las semanas previas han movilizado a distintas carreras de diferentes universidades a lo largo del país.
Las denuncias al interior de la USACH han provocado un ascendente descontento en las y los estudiantes, quienes han levantado instancias para instalar la discusión de la violencia machista al interior de la universidad en el ampliado universitario (encuentro dirigido por la federación de estudiantes, a los que asisten representantes de todas las carreras, y es abierto para los demás estudiantes que quieran participar).
Ya desde el ampliado pasado, la Vocalía de Género y Sexualidades marcó pauta poniendo el tema como punto de discusión que debe llevarse a todas las asambleas, levantando la necesidad de una jornada de reflexión, la cual está pensada para esta semana.
La asamblea feminista resolvió la necesidad de organizar y movilizar a la comunidad universitaria, en torno a una serie de demandas, entre las cuales están la Educación No Sexista, la eliminación de los sumarios, que entre en vigencia el protocolo para estudiantes trans (que ya está listo, pero que sin embargo aun se encuentra en estado de evaluación), la salida del rector Juan Manuel Zolezzi, y que sea la comisión triestamental quien tenga el poder resolutivo y de decisión sobre las investigaciones que se levanten desde el protocolo de género (actualmente esta comisión es sólo consultiva dentro del protocolo).
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Lo neurálgico de la discusión, se dio en torno al cuestionamiento hacia el autoritarismo universitario, que se expresa en que las decisiones pasan por una figura de autoridad, en última instancia. Así es que hasta ahora las denuncias que se han levantado sólo tienen la intención de llevar a “sumarios administrativos” los cuales no han tenido respuesta favorable para las denunciantes que además se detienen en una investigación que no termina nunca, lo cual muestra la impotencia de que esto quede en manos de la universidad sin hacer parte a los demás estamentos, quienes que son parte de la comunidad universitaria y que además están más sensibilizados con la temática.
Por ello toma fuerza la necesidad de que sea la comisión triestamental quien tenga el poder resolutivo respecto a estos casos, asesoradas por expertos en la temática.
Dentro de las conclusiones del espacio está el que no se puede esperar una respuesta favorable si la universidad no se democratiza. Es así que empieza a tomar peso la discusión que se abrió al inicio del año académico en torno a la democratización, una pelea que debe tomar a todas las y los estudiantes, profesores y trabajadores de la universidad.
Para esta semana se espera que la pauta de la vogesex sea discutida en todas las asambleas, y que ahí mismo también se convoque a una paralización de las actividades para los días jueves y viernes en función de la necesidad de instalar fuertemente la discusión en el estamento estudiantil. Esto como puntapié para iniciar una fuerte movilización por conquistar, desde las bases, la educación que queremos.
Junto con las demandas históricas del movimiento estudiantil en oposición al mercado en la educación y que se apueste por el financiamiento integral a la educación pública, debe tomar verdadero peso la conquista por la democratización universitaria y la educación no sexista, como forma de barrer con la herencia de la dictadura.