Reproducimos el comunicado de la Agrupación Salud desde las Bases de Tucumán.
Martes 10 de noviembre de 2020 21:24
A ocho meses de pandemia, la situación sanitaria en Tucumán es alarmante, a contramano de la liberalización de la cuarentena sin GPS que proponen Alberto y Manzur. Nuestra provincia sumó hasta el día de la fecha un total de 54.841 casos, ubicándose en el séptimo lugar a nivel nacional (según la incidencia por cada 100.000 habitantes), 3942 trabajadores de la salud contagiados, 952 muertos según cifras oficiales, notándose un descenso en los positivos pero no en la cantidad de fallecidos diariamente, todavía.
Para los trabajadores de la salud la situación no es mejor. Desde el Ministerio de Salud no se informa la cantidad de trabajadores de la salud fallecidos. Según cifras no oficiales ya suman 60, con mayor porcentaje de médicos y enfermeros. En los Centros Primarios de Atención continuamos, desde hace 8 meses, con los mismos problemas: ya sea falta de EPP o el el déficit histórico en instalaciones, equipamiento y recursos humanos que hoy se vuelve más crítico por los compañeros que se tienen que aislar.
Una gran cantidad de trabajadores se encuentra en situación precaria con salarios por debajo de la pobreza, como las y los compañerxs de las cooperativas de limpieza. Si esto fuera poco, la ministra Chahla miente por los medios de comunicación con un discurso tranquilizador y ataca nuestro derecho a reclamar lo que nos corresponde.
Desde antes de la cuarentena iniciamos una lucha por mejoras salariales, ya que el gobernador Manzur había anulado la cláusula gatillo. Iniciada la cuarentena y sin respuestas a los graves problemas salariales que afrontamos como trabajadores esenciales, se puso en marcha una estrategia sanitaria que tuvo el objetivo de maquillar un sistema de salud fragmentado y desfinanciado, sin testeos a toda la red de contactos y sin proteger a las y los trabajadores de la salud.
Hoy esta situación se vuelve más crítica porque se combina con una crisis económica, a la cual el gobierno opta por descargarla sobre nuestras espaldas con recorte presupuestario mientras se pagan millones para la deuda fraudulenta que contrajo Macri. También como lo vimos con las miles de familias que se quedan sin un techo y que el gobierno desaloja o reprime, como en Guernica.
En algunos establecimientos que no están destinados a la atención de COVID, no se cuenta con las condiciones físicas e inmobiliarias para garantizar la seguridad de la atención a usuarios, como así tampoco para el conjunto de las y los trabajadores de la salud. Por ejemplo, en las áreas administrativas ni siquiera se planteó desde el gobierno la necesidad de uso de EPP. A esto se le suma la falta de recursos humanos, se instalaron hospitales modulares pero no se abrieron nuevos cargos, la sobrecarga a compañerxs de las guardias, las reasignaciones de las funciones en perjuicio de los trabajadores, situación de precarización de los compañeros reemplazantes, falta de pago del bono a algunos sectores de atención primaria, sin vacaciones para esenciales, sin testeos y en caso de contagios y de requerir atención tenemos que apelar a redes informales y apoyo entre compañeros, no somos tratados como esenciales, estamos agotados!.
Estos problemas podrían afrontarse con más recursos, que podrían salir de un impuesto a las grandes fortunas y no pagando la deuda externa fraudulenta. Es necesario hacer testeos frecuentes al personal, aislando a quienes corresponde, que se efectivice la centralización del sistema de salud público y privado, para terminar con el lucro de los privados en salud, que se pongan en funcionamiento comités de seguridad e higiene, bajo gestión y control de los trabajadores.
A 8 meses de cuarentena continuamos exigiendo la reapertura de paritarias (a fin de año vamos a perder el 50% del poder adquisitivo) y el cumplimiento del acta acuerdo del 2019, reclamando por el ítem riesgo sanitario y movilidad (ítem zona), falta de equipos de protección adecuada y de calidad, y si es necesario también boleto gratuito para el personal de salud.
Desde nuestra agrupación sostenemos que nuestras vidas y las de nuestras familias importan, que debemos apelar a la organización de los trabajadores y unirnos en una sola voz que se escuche, superando la fragmentación que se sostiene desde las desde las direcciones sindicales.
Por ejemplo, para el día 10/11 la dirección del SiTAS convoca a paro de actividades por dos horas a la mañana y a la tarde, mientras que la dirección de SUMAR convoca a una caravana a las 19 hs. El legislador Ramírez y la dirección de ATSA sigue dándole la espalda a los trabajadores de la salud y no convoca a nada, o persigue a sus afiliados que expresan algún descontento.
Por eso exigimos a las direcciones sindicales que convoquen asambleas de afiliados y no afiliados en todos los hospitales y centros de salud de la provincia; para que se discuta y se voten resoluciones como mandatos de asamblea para un plan de lucha.
Así también necesitamos que se impulse una gran asamblea interhospitalaria provincial de trabajadores de salud, para votar un plan de lucha común por todas nuestras demandas y la salud de la población.
Convocamos a los compañeros de SiTE (Sindicato Tucumano de Enfermería), así como a todas las organizaciones y agrupaciones que vean esta perspectiva; a compañeros Autoconvocados y Tribuna de Salud. Es necesario unir ideas y fuerza para dar estas peleas en los establecimientos de salud de manera común, porque si tocan a uno tocan a todos y porque es necesario fortalecer un polo independiente, de exigencia a los principales gremios para que se pongan a la cabeza en impulsar asambleas para votar un plan de la lucha unificado por nuestras postergadas reivindicaciones.