×
×
Red Internacional
lid bot

BRASIL // REPRESIÓN A LA JUVENTUD. Aumenta el accionar de la Policía Militar contra el derecho de manifestación

La intervención policial que impidió el derecho de manifestación durante la segunda convocatoria contra el aumento del pasaje del transporte público en San Pablo, representa una escalada autoritaria del gobierno tucano (PSDB) de Geraldo Alckmin, con la complicidad del intendente Haddad (PT).

Jueves 14 de enero de 2016

Las imágenes muestran claramente que las fuerzas policiales no recurrieron ni siquiera el pretexto habitual de “excesos” o de “accionar de vándalos infiltrados” para legitimar la represión. Esta vez la Policía Militar (PM) intentó desmoralizar y aislar la convocatoria desde el inicio de la concentración y en ese mismo lugar, con los manifestantes acorralados en la esquina de Avenida Paulista y la calle Consolação, comenzó la represión violenta sobre los manifestantes, en una clara violación al derecho de manifestación.

Las imágenes aéreas retratan lo que todos allí presentes vivenciaron con espanto: el lugar designado par la concentración, previo a la marcha, fue aislado por todos los lados por cordones policiales. La PM implementó la revisación obligatoria de mochilas y bolsos, con el habitual criterio racial de conducta: algunos jóvenes negros fueron los primeros en sufrir humillaciones y cualquiera era considerado “peligroso”, sirviendo de pretexto para detenciones antes de llegar incluso al punto marcado para el inicio de la concentración.

Más tarde cuando la manifestación pretendió salir en dirección al Largo da Batata, la PM simplemente bloqueó completamente el camino, acosando a los manifestantes y desplegando todo su arsenal represivo de gas pimienta, palos y las llamadas “bombas de efecto moral”.

Secretario de Seguridad Pública refuerza la escalada autoritaria

El discurso del Secretario de Seguridad Pública de Alckmin, Alexandre Moraes, dejó aun más claro que no se trató de un accionar aislado. Sin reconocer ningún exceso de sus subordinados, el secretario ofreció una entrevista colectiva en la sede de la PM, en la capital, y afirmó que se trata de una nueva estrategia de gobierno. Según él, ahora las protestas en San Pablo no tendrán más la libertad de definir sus recorridos, que deben ser “negociados” con la policía y de hecho someterse a lo que fuera indicado por las fuerzas policiales.

La escalada autoritaria es evidente: ya no se trata solo de que los jóvenes y trabajadores se acostumbren a que para poder protestar tienen que evaluar la posibilidad real de recibir “tiro, palos y bombas” de la PM bajo cualquier pretexto. Ahora ni siquiera harían falta excusas, la propia idea de protesta quedaría anulada ya que serían las autoridades represivas las que indicarían la forma o modalidad aceptada para protestar.

Dilma teme posible onda de manifestaciones por el país

Segñun informaciones de la Agencia Estado, la presidenta Dilma habría dado señales de preocupación con el recrudecimiento de las manifestaciones. Teme que en medio de los problemas económicos y políticos, este tipo de manifestaciones se tornen repetitivas y puedan expandirse a otras ciudades, además de San Pablo, Rio y Belo Horizonte, donde también se aplicaron aumentos de las tarifas.

La preocupación mayor del gobierno sería que, con tantos ingredientes negativos, estas protestas puedan ser capaces de abrir una nueva onda de manifestaciones de masas en el país, repitiendo las que se dieron en 2013. El espectro de un nuevo Junio (2013) ronda en el país. La alianza entre la juventud y la clase trabajadora organizada es el camino para que esta vez, el deseo de cambios verdaderos pueda hacerse realidad.