Treinta y ocho trabajadores de la empresa BBC, contratista de la multinacional Posco, llegaron a la capital desde la Puna con síntomas compatibles con COVID-19. En la minera Mansfield se confirmaron tres casos.
Viernes 17 de julio de 2020 18:56
En el día de hoy 38 mineros fueron bajados desde el Salar del Hombre Muerto, uno de los lugares que componen el denominado "Triángulo del Litio", a la capital salteña con congestión de las vías aéreas superiores, un síntoma que podría ser compatible con COVID-19.
Alrededor de 120 obreros de BBC que realizan la tarea de construcción de los piletones que se utilizarán para la extracción del mineral habían estado reclamando que se les hiciera a todos el hisopado. En estos días había circulado un audio en donde uno de ellos contaba que “tomamos la decisión de no trabajar porque tenemos compañeros contagiados con el covid-19, por prevención de nosotros mismos y de nuestras familias decidimos no trabajar hasta que nos hagan los hisopados para saber la verdad de nuestra situación”.
Ante esto, comentó que recibieron amenazas de despidos y descuentos del presentismo y las horas extras, para que siguieran trabajando. Hoy, luego de que las denuncias trascendieran en distintos medios, la multinacional surcoreana decidió hacer los PCR a la totalidad de los trabajadores y bajar a los 38 que presentaban algún síntoma.
Por otra parte, en la minera que extraerá oro del yacimiento Proyecto Lindero se confirmaron hace unos días 3 casos de COVID-19. Mansfield es la misma empresa que al comienzo de la cuarentena dejó en la calle a 250 familias cuando aún no estaba terminada la obra. Algo que continúa en proceso de construcción.
En plena pandemia, para los trabajadores, las oportunidades parecen dirimirse entre contagiarse COVID-19 y ser despedidos. Mientras, los empresarios la levantan en pala priorizando sus ganancias en lugar de las condiciones sociosanitarias en las que se trabaja.
Frente a esto, un sector de los 250 trabajadores de Mansfield despedidos en marzo, hace más de cinco semanas acampan en las puertas de las oficinas de la empresa minera, ubicada en las cercanías de la rotonda de Tres Cerritos, reclamando por sus puestos de trabajo.