Los comerciantes de la localidad de Centenario solicitaron al gobernador Gutiérrez y al intendente Javier Bertoldi autorización para abrir sus puertas los domingos.
Damián Peñiñori Corresponsal Centenario
Jueves 3 de septiembre de 2020 13:23
La Cámara de Comercio de Centenario solicitó al Gobernador Omar Gutiérrez y al intendente Javier Bertoldi, que los comercios pudieran abrir los días domingos de 10 a 19 horas. Argumentan que “las autoridades nacionales han manifestado que los grandes núcleos de contagio se dan en las reuniones del tipo familiar y fuera del ámbito de trabajo”.
También en su pedido reconocen que “los comercios, en la prioridad de no caer en quiebra, se ven obligados a abrir en horarios y días no permitidos y son pasibles de multas excesivas y clausuras”
Este pedido generó un fuerte rechazo desde el Centro de Empleados de Comercio, que resaltó que “en estos momentos críticos esta medida no garantiza el incremento en las ventas, sino que pareciera tratarse de evitar las multas sobre una conducta que vienen teniendo algunos comercios que abren clandestinamente los domingos buscando aumentar las ventas sin éxito. De esta manera sólo logran poner en un riesgo innecesario a empleados y clientes”.
Este pedido se da en el contexto de circulación comunitaria del virus en la localidad de Centenario y picos de contagio y muertes en Neuquén junto a un sistema público de salud al borde del colapso.
La Cámara de Comercio solicita más beneficios para los empresarios sin ningún tipo de consideración de la grave situación que atraviesa la provincia en materia epidemiológica y las consecuencias que una medida como ésta podría significar para los trabajadores y trabajadoras de comercio, sus familias y la comunidad.
El gobernador Omar Gutiérrez, lejos de hacer lugar a este pedido tiene que tomar medidas urgentes para que los empresarios no descarguen la crisis en las familias trabajadoras.
Ante la enorme crisis sanitaria y social que estamos atravesando el Gobierno apela a la responsabilidad individual de las personas para frenar el avance de la pandemia, a la vez que promueve la apertura de la economía a la medida de las necesidades empresarias.
Es necesario prohibir los despidos, suspensiones y rebajas salariales. Garantizar un salario de emergencia de 30.000 pesos para todos los trabajadores y trabajadoras que no están en actividad a causa de la pandemia.
Frente al aumento de contagios en los lugares de trabajo, así como también los cierres, despidos y rebajas salariales a los trabajadores y trabajadoras de comercio, el Centro de Empleados de Comercio sólo se limita a emitir declaraciones y deja pasar todos y cada uno de los ataques patronales.
Es necesario que sean los mismos trabajadores y trabajadoras quienes se organicen en cada lugar de trabajo poniendo en pie comisiones de seguridad e higiene para controlar la aplicación de los protocolos de seguridad e higiene por parte de los empleadores y garantizar su derecho a la salud y la seguridad.