Las elecciones del pasado domingo tuvieron como resultado, entre otros, el aumento significativo de la cuota de mujeres electas.
Martes 21 de noviembre de 2017

Dentro de los resultados de éstas elecciones parlamentarias que se destacaron en los medios, se encuentra el aumento en el porcentaje de participación de mujeres, aumentando desde un 15,8% a un 23,2%, en el marco de la aplicación de la "Ley de cuotas".
Ahora bien, esta igualdad numérica no implica igualdad ante la vida. La opresión a las mujeres se mantiene igual fuera y dentro del parlamento, por ejemplo, con sueldos más bajos por el mismo tipo de trabajo que los hombres.
Los derechos de las mujeres no están asegurados por la cantidad de mujeres que se encuentran en el parlamento, ya que ambos mujeres y hombres, en su mayoría, representan la mirada conservadora de los partidos a los que pertenecen como ha demostrado claramente la derecha con la oposición al derecho al aborto libre, por ejemplo.
A esto se suma que, si bien los partidos tradicionales cumplen con esta cuota como debe ser por Ley, no dejan de ser profundamente machistas y perpetuadores de roles y estereotipos de género. Así lo demostró el candidato a la presidencia Sebastián Piñera, quien durante el desayuno realizado con los diputados electos, se refirió a las cualidades de las mujeres de su bancada diferentes a las de los hombres, reforzando estereotipos de género.
El problema de la igualdad de género es estructural, y no se soluciona con la cantidad de mujeres que participan, que si bien, debe ser equitativo, no remueve las bases de este sistema que sigue precarizando aún más a las mujeres trabajadoras, impidiéndoles autonomía económica y, por tanto, social.
"La real lucha por la igualdad de género es desde la organización de los y las trabajadoras en unidad con la juventud", así lo destacó la presidenta del Colegio de Profesores de Antofagasta, Patricia Romo.
Por último, la dirigenta docente y militante de la agrupación feminista Pan y Rosas, llamó a sumarse a las manifestaciones en torno al 25 de noviembre, Día contra la violencia hacia las mujeres.