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Red Internacional
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LA SEMANA POLITICA. Aumento del voltaje político

Nada quedó fuera: la definición de candidaturas, la lucha del pueblo mapuche, los casos de corrupción, la reforma educacional. Aumenta el voltaje político, con expresiones en los márgenes que sacan chispas: los empresarios en un llamado velado a la intervención militar en La Araucania de un lado, y del otro la carta- bomba al presidente de Codelco.

Nicolás Miranda Comité de Redacción

Domingo 15 de enero de 2017

Nada queda afuera

El voltaje político aumenta llevándolo a sus límites. Todas las candidaturas del régimen están por debajo del 20% de aprobación en la última encuesta CEP, y entre las tres figuras con mayor aprobación están Guillier con 47% (cara renovada del mismo régimen), seguido de Boric con 45% y Jackson con 41%, afianzando la tendencia al surgimiento de una nueva izquierda con distintas expresiones políticas, como esta del Frente Amplio, y otras como el inicio del proceso de legalización del Partido de Trabajadores Revolucionarios (PTR), y con raíz en los procesos de lucha y organización del movimiento estudiantil sindical y social, como las coordinadoras NO+AFP y Niunamenos. Representa un terremoto político en curso, que ya no solo revela la crisis del régimen y sus partidos e instituciones, sino la emergencia de nuevas expresiones políticas.

Impactó al interior de las coaliciones. En la derecha, el piñerismo avanza contra Ossandon: a este último lo desplazaron de la directiva de la Alianza por Chile, que, además, se tensiona por la confección de la lista parlamentaria, hablándose incluso que Evópolis podría salirse. En la Nueva Mayoría, el PS abandona a Lagos a su suerte, la DC con el triunfo de Carolina Goic a la presidencia podría terminar de definir su “camino propio”. Además, la derecha refuerza, con la UDI, su discurso ultraderechista, con la asunción de van Rysselberghe a la presidencia de la tienda gremialista, hablando de “subversión” en el Sur, rechazando las demandas del movimiento de mujeres.

No se limita a la disputa política y electoral. Reviven los casos de corrupción volviendo a golpear a sus figuras. Piñera queda al centro de los cuestionamientos por su “fideicomiso ciego” que sería tuerto y el caso Exalmar; el tesorero del PPD recibió penas por el caso SQM; se avanza a una sanción a Natalia Compagnon por el caso Caval; se acerca el proceso a Longueira.

La reforma educacional también aumenta las divisiones. El CRUCH se partió en dos, de un lado las universidades privadas agrupadas en el G9, del otro las estatales del CUECH. En vez de aprovechar esta división reforzando la presión de las estatales por lo mínimo, un financiamiento acorde a su carácter estatal, el Gobierno adelanta que podría finalmente dividir el proyecto de ley, comenzando por la discusión de la Superintendencia de Educación, lo que pone en riesgo la gratuidad. Incluso asevera que esta estaría de todos modos asegurada vía glosa presupuestaria. Se sabe que no es así, quedará sujeta a los vaivenes de las elecciones, incluyendo la posibilidad que el próximo gobierno quede en manos de la derecha.

Las tensiones en todos los terrenos a la vez, con sus divisiones, ataques cruzados, nuevos cuestionamientos, en el corazón del régimen, empuja a sus extremos.

Nuevas tendencias a la polarización

Los empresarios agrupados en la SOFOFA emitieron un inserto afirmando que “no hay estado de derecho” en La Araucanía. Abre las puertas a pedir la intervención militar, que tantas veces se discutió; a la mayor impunidad en la represión de las policías, así como en los montajes judiciales, y, más grave aún, a la acción e grupos para-policiales, que actúan en la zona.

En el otro extremo, se envió una carta bomba al presidente del directorio de Codelco, Oscar Landerretche, que habría sido reivindicado por un grupo “eco-terrorista”, un salto en este tipo de acciones intermitentes y marginales, al buscar atacar directamente a personas.

Nuevas expresiones de la crisis del régimen y el creciente abismo entre sus representantes y el pueblo trabajador en general; de la derechización de las promesas de reformas que generan frustración en particular, de la mano del intento de dejar contentos a moros y cristianos generando lo contrario por derecha e izquierda; y de la necesidad de fortalecer los métodos de lucha de clases y la organización del movimiento de masas en específico para encontrar una salida de los trabajadores y el pueblo independiente de toda variante patronal para resolver la crisis de un régimen que se acrecienta.